Torá desde Jerusalem

Parashá Haazinu - Prestad oídos
Libro Devarim / Deuteronomio (32:1 a 32:52)
Parashá Haazinu - Prestad oídos
Libro Devarim / Deuteronomio (32:1 a 32:52)
“Escuchen los cielos...” (Devarim 32:1)
La facilidad de abandonar lo importante y lo consecuente por la vanidad y los placeres momentáneos, están grabados en la naturaleza de la persona es por lo que debemos de estar en continua conciencia y alerta del peligro de la vida que nos rodea sobre todo cuando la facilidad y los placeres se convierten en naturales y casi obligatorios.
Esta semana entre Rosh HaShaná y Yom Kipur denominada por nuestros Sabios como los diez días de la Teshuvá, se ve coronada por el Sábado intermedio llamado Shabat Tshuvá, el Sábado de la Teshuvá, y si todos los días son aceptables para el raciocinio y la recapacitación, este Sábado es especial, pues así como el primer Shabat fue la coronación de la Creación, este Sábado es la coronación de la recapacitación. Debemos aprovechar el potencial espiritual del Shabat en general, y de éste en especial para realizar ese examen de conciencia que nos exige el Creador y que es la razón de todos estos días, "pues no busca el Creador en el castigo del equivocado sino en su arrepentimiento y su vuelta al buen camino".
La responsabilidad de nuestros dirigentes es tan grande que la Torá finaliza esta parashá y con ella la propia lectura de la Torá, recordándonos la muerte de Moshé y su castigo de no entrar a la tierra de Israel, por lo que Moshé y Aharón no hicieron "Kidush Hashem" (exaltación de Su nombre) en un hecho que nos parecería inverosímil como fue que golpearon y no hablaron a la piedra para pedir que manara agua. Toda la equivocación consistió en eso. ¿Podemos entender la proporción entre el hecho y el castigo?
Con esta enseñanza y moraleja la Torá quiere concretar para todo dirigente, pues no somos responsables solamente de nuestros hechos o de los hechos que pudimos evitar en los demás, sino aún más por los hechos que pudimos realizar e influenciar sobre los demás, cada uno al nivel de su capacidad de influencia y responsabilidad.
Cuenta el Midrash que cuando salieron Natán y Abihu profetizando, dijeron las mujeres de Moshé y Aharón: ¿Mezquinas las mujeres de éstos, sabrán lo que les espera? ¡Qué diferentes las generaciones de nuestros antepasados, concientes de la responsabilidad, huían de los cargos importantes!. Hoy no solamente que no huimos de esos cargos, sino que los perseguimos.
Shabat Shalom.
Rab Shlomó Wahnón
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