LUZBY BERNAL

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jueves, 29 de septiembre de 2011

Kepler descubre un planeta con dos soles

Double Suns (splash, 558 px)


Kepler descubre un planeta con dos soles

Septiembre 29, 2011: La existencia de un mundo con atardeceres dobles, similar al que se mostró en la película Star Wars (La Guerra de las Galaxias, en idioma español) hace más de 30 años, ya es un hecho científico. La misión Kepler, de la NASA, ha logrado la primera detección sin ambigüedad de un "planeta circumbinario" (un planeta que orbita a dos estrellas a la vez) a 200 años luz de distancia de la Tierra.
A diferencia del planeta Tatooine en Star Wars, este planeta es frío y gaseoso y, aunque no se cree que pueda albergar vida, su descubrimiento demuestra la diversidad de planetas que existe en nuestra galaxia. Búsquedas anteriores ya habían sugerido la existencia de planetas circumbinarios, pero había sido difícil obtener una confirmación clara. Kepler detectó un planeta de esta clase, conocido como Kepler–16b, observando los tránsitos, donde el brillo de una estrella huésped disminuye levemente debido a que el planeta pasa delante de ella.
"Este descubrimiento confirma la existencia de una nueva clase de sistemas planetarios que podrían albergar vida", dijo William Borucki, quien es el investigador principal de la misión Kepler. "Dado que la mayoría de las estrellas en nuestra galaxia son parte de un sistema binario, esto significa que las oportunidades para la vida son mucho más grandes que si los planetas se formaran solamente alrededor de estrellas solitarias. El descubrimiento, que constituye un hito en este campo, confirma una teoría que los científicos han sostenido durante décadas pero que no habían podido comprobar hasta ahora".
Concepto artístico de Kepler–16b, el primer planeta que orbita con certeza a dos estrellas, lo que se denomina un planeta circumbinario. El planeta, visto aquí en primer plano, fue descubierto por la misión Kepler, de la NASA.
Un equipo de investigación, dirigido por Laurance Doyle, del Instituto SETI (Search for ExtraTerrestrial Intelligence o Búsqueda de Vida Inteligente Extraterrestre, en idioma español), en Mountain View, California, utilizó los datos proporcionados por el telescopio espacial Kepler, el cual mide las leves disminuciones del brillo de más de 150.000 estrellas en busca de planetas en tránsito. Kepler es la primera misión de la NASA capaz de detectar planetas del tamaño de la Tierra en o cerca de la "zona habitable", la región de un sistema planetario en la cual el agua puede existir en estado líquido en la superficie de un planeta en órbita.
Los científicos detectaron el nuevo planeta en el sistema Kepler–16, un par de estrellas en órbita mutua que se eclipsan una a la otra desde nuestro punto de vista privilegiado aquí en la Tierra. Cuando la estrella más pequeña bloquea parcialmente a la estrella más grande, se produce un eclipse primario. En cambio, ocurre un eclipse secundario cuando la estrella más pequeña es ocultada, o completamente bloqueada, por la estrella más grande.
Los astronómos observaron además que el brillo del sistema disminuía en ciertas ocasiones, incluso cuando las estrellas no se encontraban eclipsándose una a la otra, lo cual apuntaba a la existencia de un tercer cuerpo. Los eventos adicionales relacionados con la disminución del brillo, llamados eclipses terciarios y cuaternarios, reaparecieron en intervalos de tiempo irregulares, indicando de este modo que las estrellas se encontraban en distintas posiciones de sus órbitas cada vez que el tercer cuerpo pasaba por enfrente. Esto demostró que el tercer cuerpo no está orbitando sólo a una de la estrellas, sino a ambas, en una ancha órbita circumbinaria.
GRAIL (signup)
El tirón gravitacional ejercido sobre las estrellas, medido a partir de los cambios en los tiempos de los eclipses, fue un buen indicador de la masa del tercer cuerpo. Se detectó un tirón gravitacional muy pequeño, que sólo puede ser causado por una pequeña masa. Estos descubrimientos están descriptos en un nuevo estudio publicado el viernes 16 de septiembre en la revista Science (Ciencia, en idioma español).
"Casi todo lo que sabemos sobre el tamaño de las estrellas proviene de sistemas binarios eclipsantes como este, y casi todo lo que sabemos sobre el tamaño de los planetas proviene de los tránsitos", dijo Doyle, quien también es el autor principal del estudio y se desempeña como científico en el proyecto Kepler. "Kepler–16 combina lo mejor de ambos mundos pues tiene eclipses estelares y tránsitos planetarios en el mismo sistema".
Este descubrimiento confirma que Kepler–16b es un mundo frío e inhóspito, con un tamaño similar al de Saturno y, se cree, hecho mitad de roca y mitad de gas. Las estrellas huésped son más pequeñas que nuestro Sol. Una tiene el 69% de la masa del Sol y la otra sólo el 20%. Kepler–16b orbita alrededor de ambas estrellas cada 229 días, lo que es similar a la órbita de 225 días de Venus, pero se encuentra fuera de la zona habitable del sistema, en la cual el agua líquida podría existir en la superficie, debido a que las estrellas son más frías que el Sol.
"Cuando uno trabaja para el cine, es común que se le pida crear algo nunca antes visto", dijo John Knoll, quien es supervisor de efectos visuales de la firma Industrial Light & Magic, una división de Lucasfilm Ltd., en San Francisco. "Sin embargo, ocurre con frecuencia que los descubrimientos científicos acaban siendo más espectaculares que cualquier cosa que osemos imaginar. Sin duda alguna, estos descubrimientos poseen influencia e inspiran a quienes crean historias. Su mera existencia es una razón para imaginar cosas más grandiosas y abrir nuestras mentes a nuevas posibilidades que van más allá de lo que creemos 'saber'".
Para obtener más información sobre el descubrimiento de Kepler–16b, visite:http://kepler.nasa.gov/Mission/discoveries/kepler16b/ (en idioma inglés).
Créditos y Contactos
Autor: Comunicado de prensa de la NASA
Funcionaria Responsable de NASA: Ruth Netting
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips
Traducción al Español: Juan C. Toledo
Editora en Español: Angela Atadía de Borghetti
Formato: Juan C. Toledo
Más información (en inglés)

Kepler descubre un planeta con dos soles
Septiembre 29, 2011: La existencia de un mundo con atardeceres dobles, similar al que se mostró en la película Star Wars (La Guerra de las Galaxias, en idioma español) hace más de 30 años, ya es un hecho científico. La misión Kepler, de la NASA, ha logrado la primera detección sin ambigüedad de un "planeta circumbinario" (un planeta que orbita a dos estrellas a la vez) a 200 años luz de distancia de la Tierra.
A diferencia del planeta Tatooine en Star Wars, este planeta es frío y gaseoso y, aunque no se cree que pueda albergar vida, su descubrimiento demuestra la diversidad de planetas que existe en nuestra galaxia. Búsquedas anteriores ya habían sugerido la existencia de planetas circumbinarios, pero había sido difícil obtener una confirmación clara. Kepler detectó un planeta de esta clase, conocido como Kepler–16b, observando los tránsitos, donde el brillo de una estrella huésped disminuye levemente debido a que el planeta pasa delante de ella.
"Este descubrimiento confirma la existencia de una nueva clase de sistemas planetarios que podrían albergar vida", dijo William Borucki, quien es el investigador principal de la misión Kepler. "Dado que la mayoría de las estrellas en nuestra galaxia son parte de un sistema binario, esto significa que las oportunidades para la vida son mucho más grandes que si los planetas se formaran solamente alrededor de estrellas solitarias. El descubrimiento, que constituye un hito en este campo, confirma una teoría que los científicos han sostenido durante décadas pero que no habían podido comprobar hasta ahora".

Concepto artístico de Kepler–16b, el primer planeta que orbita con certeza a dos estrellas, lo que se denomina un planeta circumbinario. El planeta, visto aquí en primer plano, fue descubierto por la misión Kepler, de la NASA.
Un equipo de investigación, dirigido por Laurance Doyle, del Instituto SETI (Search for ExtraTerrestrial Intelligence o Búsqueda de Vida Inteligente Extraterrestre, en idioma español), en Mountain View, California, utilizó los datos proporcionados por el telescopio espacial Kepler, el cual mide las leves disminuciones del brillo de más de 150.000 estrellas en busca de planetas en tránsito. Kepler es la primera misión de la NASA capaz de detectar planetas del tamaño de la Tierra en o cerca de la "zona habitable", la región de un sistema planetario en la cual el agua puede existir en estado líquido en la superficie de un planeta en órbita.
Los científicos detectaron el nuevo planeta en el sistema Kepler–16, un par de estrellas en órbita mutua que se eclipsan una a la otra desde nuestro punto de vista privilegiado aquí en la Tierra. Cuando la estrella más pequeña bloquea parcialmente a la estrella más grande, se produce un eclipse primario. En cambio, ocurre un eclipse secundario cuando la estrella más pequeña es ocultada, o completamente bloqueada, por la estrella más grande.
Los astronómos observaron además que el brillo del sistema disminuía en ciertas ocasiones, incluso cuando las estrellas no se encontraban eclipsándose una a la otra, lo cual apuntaba a la existencia de un tercer cuerpo. Los eventos adicionales relacionados con la disminución del brillo, llamados eclipses terciarios y cuaternarios, reaparecieron en intervalos de tiempo irregulares, indicando de este modo que las estrellas se encontraban en distintas posiciones de sus órbitas cada vez que el tercer cuerpo pasaba por enfrente. Esto demostró que el tercer cuerpo no está orbitando sólo a una de la estrellas, sino a ambas, en una ancha órbita circumbinaria.

El tirón gravitacional ejercido sobre las estrellas, medido a partir de los cambios en los tiempos de los eclipses, fue un buen indicador de la masa del tercer cuerpo. Se detectó un tirón gravitacional muy pequeño, que sólo puede ser causado por una pequeña masa. Estos descubrimientos están descriptos en un nuevo estudio publicado el viernes 16 de septiembre en la revista Science (Ciencia, en idioma español).
"Casi todo lo que sabemos sobre el tamaño de las estrellas proviene de sistemas binarios eclipsantes como este, y casi todo lo que sabemos sobre el tamaño de los planetas proviene de los tránsitos", dijo Doyle, quien también es el autor principal del estudio y se desempeña como científico en el proyecto Kepler. "Kepler–16 combina lo mejor de ambos mundos pues tiene eclipses estelares y tránsitos planetarios en el mismo sistema".
Este descubrimiento confirma que Kepler–16b es un mundo frío e inhóspito, con un tamaño similar al de Saturno y, se cree, hecho mitad de roca y mitad de gas. Las estrellas huésped son más pequeñas que nuestro Sol. Una tiene el 69% de la masa del Sol y la otra sólo el 20%. Kepler–16b orbita alrededor de ambas estrellas cada 229 días, lo que es similar a la órbita de 225 días de Venus, pero se encuentra fuera de la zona habitable del sistema, en la cual el agua líquida podría existir en la superficie, debido a que las estrellas son más frías que el Sol.
"Cuando uno trabaja para el cine, es común que se le pida crear algo nunca antes visto", dijo John Knoll, quien es supervisor de efectos visuales de la firma Industrial Light & Magic, una división de Lucasfilm Ltd., en San Francisco. "Sin embargo, ocurre con frecuencia que los descubrimientos científicos acaban siendo más espectaculares que cualquier cosa que osemos imaginar. Sin duda alguna, estos descubrimientos poseen influencia e inspiran a quienes crean historias. Su mera existencia es una razón para imaginar cosas más grandiosas y abrir nuestras mentes a nuevas posibilidades que van más allá de lo que creemos 'saber'".
Para obtener más información sobre el descubrimiento de Kepler–16b, visite: http://kepler.nasa.gov/Mission/discoveries/kepler16b/ (en idioma inglés).
Créditos y Contactos
Autor: Comunicado de prensa de la NASA
Funcionaria Responsable de NASA: Ruth Netting
Editor de Producción: Dr. Tony Phillips Traducción al Español: Juan C. Toledo
Editora en Español: Angela Atadía de Borghetti
Formato: Juan C. Toledo
Más información (en inglés)
Más imágenes y animaciones
Página oficial de Kepler —de nasa.gov

viernes, 16 de septiembre de 2011

Kepler Discovers a Planet with Two Suns


Kepler Discovers a Planet 

with Two Suns

Sept. 15, 2011: The existence of a world with a double sunset, as portrayed in the film Star Wars more than 30 years ago, is now scientific fact. NASA's Kepler mission has made the first unambiguous detection of a circumbinary planet -- a planet orbiting two stars -- 200 light-years from Earth.

Unlike Star Wars’ Tatooine, the planet is cold, gaseous and not thought to harbor life, but its discovery demonstrates the diversity of planets in our galaxy. Previous research has hinted at the existence of circumbinary planets, but clear confirmation proved elusive. Kepler detected such a planet, known as Kepler-16b, by observing transits, where the brightness of a parent star dims from the planet crossing in front of it.

"This discovery confirms a new class of planetary systems that could harbor life," Kepler principal investigator William Borucki said. "Given that most stars in our galaxy are part of a binary system, this means the opportunities for life are much broader than if planets form only around single stars. This milestone discovery confirms a theory that scientists have had for decades but could not prove until now."

Double Suns (splash, 558 px)
An artist's concept of Kepler-16b, the first planet known to definitively orbit two stars -- what's called a circumbinary planet. The planet, which can be seen in the foreground, was discovered by NASA's Kepler mission.
A research team led by Laurance Doyle of the SETI Institute in Mountain View, Calif., used data from the Kepler space telescope, which measures dips in the brightness of more than 150,000 stars, to search for transiting planets. Kepler is the first NASA mission capable of finding Earth-size planets in or near the "habitable zone," the region in a planetary system where liquid water can exist on the surface of the orbiting planet.

Scientists detected the new planet in the Kepler-16 system, a pair of orbiting stars that eclipse each other from our vantage point on Earth. When the smaller star partially blocks the larger star, a primary eclipse occurs, and a secondary eclipse occurs when the smaller star is occulted, or completely blocked, by the larger star.

Astronomers further observed that the brightness of the system dipped even when the stars were not eclipsing one another, hinting at a third body. The additional dimming in brightness events, called the tertiary and quaternary eclipses, reappeared at irregular intervals of time, indicating the stars were in different positions in their orbit each time the third body passed. This showed the third body was circling, not just one, but both stars, in a wide circumbinary orbit.

GRAIL (signup)
The gravitational tug on the stars, measured by changes in their eclipse times, was a good indicator of the mass of the third body. Only a very slight gravitational pull was detected, one that only could be caused by a small mass. The findings are described in a new study published Friday, Sept. 16, in the journal Science.

"Most of what we know about the sizes of stars comes from such eclipsing binary systems, and most of what we know about the size of planets comes from transits," said Doyle, who also is the lead author and a Kepler participating scientist. "Kepler-16 combines the best of both worlds, with stellar eclipses and planetary transits in one system."

This discovery confirms that Kepler-16b is an inhospitable, cold world about the size of Saturn and thought to be made up of about half rock and half gas. The parent stars are smaller than our sun. One is 69 percent the mass of the sun and the other only 20 percent. Kepler-16b orbits around both stars every 229 days, similar to Venus’ 225-day orbit, but lies outside the system’s habitable zone, where liquid water could exist on the surface, because the stars are cooler than our sun.

"Working in film, we often are tasked with creating something never before seen," said visual effects supervisor John Knoll of Industrial Light & Magic, a division of Lucasfilm Ltd., in San Francisco. "However, more often than not, scientific discoveries prove to be more spectacular than anything we dare imagine. There is no doubt these discoveries influence and inspire storytellers. Their very existence serves as cause to dream bigger and open our minds to new possibilities beyond what we think we 'know.'"


For more information about the Kepler-16 discovery, visit http://kepler.nasa.gov/Mission/discoveries/kepler16b/
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Production Editor: Dr. Tony Phillips | Credit: Science@NASA