LUZBY BERNAL

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sábado, 8 de enero de 2011

LO QUE PENSABA ALBERT EINSTEIN SOBRE LA CRISIS

‘No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo.La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar ‘superado’.
Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de noquerer luchar por superarla’.
Albert Einstein


jueves, 6 de enero de 2011

CONMOVEDOR.-UN MATRIMONIO FUERA DE LO COMUN

 
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La chica de la foto se llama Katie Kirkpatrick, de 21 años. Al lado de ella está su novio, Nick, de 23.  
La foto fue tomada poco antes de la ceremonia de casamiento de los dos, realizada el 11 de enero de 2005 en los Estados Unidos. Katie tiene cáncer en estado terminal y pasa horas por día recibiendo medicación.
En la foto Nick aguarda el término de mas una sus sesiones.


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A pesar de sentir mucho dolor, de varios órganos están presentando falencias y tener que recurrir a la morfina, Katie llevo adelante el casamiento y se hizo cargo de cuidar al máximo de los detalles.  
El vestido tuvo que ser ajustado varias veces, pues Katie pierde peso todos los días debido al cáncer.  


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Un accesorio inusitado en la fiesta fue el tubo de oxigeno usado por Katie. El acompañó a la novia en toda la ceremonia y la fiesta también.  
La otra pareja de la foto son los padres de Nick, emocionados con el casamiento del hijo con la mujer de la que se enamoró desde a adolescencia.  


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Katie, sentada en una silla de ruedas y con el tubo de oxigeno, escuchando al marido y los amigos cantando para ella.    

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En el medio de la fiesta Katie se pone a descansar un tiempo . El dolor le impide quedar en pié por mucho tiempo.    

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Katie murió 5 días después del casamiento. Ver una mujer tan debilitada vestida de novia y con una sonrisa en los labios nos hace pensar... la felicidad siempre está al alcance dure cuanto dure y dejemos de complicar nuestras vidas.    


La vida es corta, trabaje como si fuera su primer día  
perdone rápidamente
bese demoradamente, ame verdaderamente
ría incontrolablemente
y nunca deje de sonreír
por mas extraño que sea el motivo.
La vida no puede ser la fiesta que esperábamos
pero en cuanto estamos aquí, debemos sonreír y dar gracias...



VELA  DEL CÁNCER  
TODO LO QUE TIENES QUE HACER ES ORAR POR TODOS LOS QUE PADEZCAN ESTE TERRIBLE MAL Y HAZ QUE SIGA CIRCULANDO   ESTA VELA.  
AUNQUE SEA A UNA PERSONA MÁS    
En memoria de alguien que conozcas que haya sido golpeada por el cáncer o que esté luchando contra este terrible mal.    
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Una vela no pierde nada al prender otra. Por favor, mantener esta vela andando, ayudará a muchos!

domingo, 26 de diciembre de 2010

RECORDANDO MI RECUPERACION

RECORDANDO MI RECUPERACIÓN.
Diciembre 27 de 2004.
Sé que estoy cansada. Sé que me siento agobiada. Quizá siento que ésta crisis, éste problema, ésta época difícil, durarán para siempre.
No será así. Estoy casi del otro lado.
No sólo pienso que ha sido duro; ha sido duro. Se me ha probado, se me ha examinado y se me ha vuelto a probar acerca de lo que he aprendido.
Mis creencias y mi fe han sido probadas con fuego, he creído, luego he dudado, luego he trabajado por creer algo más. He tenido que tener fe aunque no pude ver o imaginar aquello en lo que se me ha pedido creer. Quizá algunos de los que me rodean hayan tratado de convencerme de no creer en lo que yo esperaba poder creer.
He tenido oposición. He llegado hasta este sitio con un apoyo total y con alegría. He tenido que trabajar duro para no dejarme caer completamente, con todo y lo que estaba sucediendo en mi cuerpo y en mi interior. A veces, lo que me motivaba era la ira; a veces, el miedo.
Las cosas salieron mal, más problemas de los que anticipé. Me topé con obstáculos, frustraciones y molestias en el camino. No planee que esto fuera de la manera como se desenvolvió. Gran parte de esto ha sido una sorpresa; algo de ello no ha sido para nada lo que yo deseaba.
Sí, ha sido bueno. Una parte de mí, la parte más profunda que sabe la verdad, lo ha reaprendido todo el tiempo, aunque mi cabeza me dijera que las cosas eran una locura, que no había un plan ni un propósito, que Dios se había olvidado de mí.
Han pasado tantas cosas, y cada incidente – el más doloroso, el más perturbador, el más sorprendente – tiene una relación. Empiezo a verlo y a sentirlo así. Lo estoy viviendo así.
Nunca soñé que las cosas sucederían de esta manera. Pero así ocurrieron. Ahora estoy aprendiendo el secreto, tenían que ocurrir de esta manera, y esta manera es buena, mejor de lo que yo esperaba.
Tampoco creí que esto tardaría tanto. Pero se tardó. He aprendido la paciencia.
Nunca pensé que podría tenerla, pero ahora sé que la tengo.
Se me ha conducido. Fueron muchos los momentos en que pensé que había sido olvidada, cuando estaba convencida de haber sido abandonada. Ahora sé que se me estaba guiando.
Ahora las cosas se están acomodando en su lugar. Estoy casi al final de esta fase; lo presiento, de esta parte difícil de la jornada. La lección es casi completa. Lo sé, la lección contra la que luché, me resistí e insistí en que no podría aprender. Sí, ésa, ya casi la domino.
Se me ha cambiado desde adentro hacia fuera. Se me ha llevado a un nivel diferente, a un nivel superior, a un nivel mejor.
He estado escalando una montaña. No ha sido fácil, pero escalar montañas nunca ha sido fácil. Ahora estoy cerca de la cumbre. Un momento más y obtendré la victoria.
Aflojaré los hombros. Respiraré profundo. Seguiré adelante con confianza y en paz. Está llegando el momento en que la lucha termine. He pensado antes que se acercaba el momento, sólo para darme cuenta que no era así. Pero ahora está llegando. Lo sé, también puedo sentirlo.
Por cada esfuerzo en esta jornada hay una resolución.
La paz, la alegría, abundantes bendiciones y una recompensa son mías, aquí en la Tierra.
Habrá más montañas, pero ahora sé cómo escalarlas. Y he aprendido el secreto de qué hay en la cumbre…

Hoy, aceptaré el lugar donde estoy y continuaré yendo hacia delante.
Si estoy en medio de una experiencia de aprendizaje, me permitiré continuar con la fe de que vendrá el día de la maestría y de la recompensa.
Ayúdame, Dios mío, a entender que con todos mis mejores esfuerzos para vivir
en apacible serenidad, hay épocas en que hay que escalar montañas.
Ayúdame Señor a dejar de crear caos y crisis y ayúdame a enfrentar los retos que me harán seguir arriba y adelante.
Amén.

En marzo del 2004, un libro llamado “El lenguaje del Adiós” (contiene meditaciones diarias) llegó a mis manos, no por casualidad, sino por una Dioscidencia. Lo que acaban de leer, corresponde al día en que está fechado, sólo que lo reescribí en primera persona, cambié algunas palabras, agregué otras y muy pocas, las omití.

En Octubre 13 de 2007, con los pantalones bien puestos, me envolví en el poder divino que me creó y decidí volver a mi origen, que son la luz y el amor de Dios en acción; desde ese día la alegría de vivir y la inmensa gratitud al universo divino, acompañan mi ser y mi estar... Heme aquí...


 

BLOG DE : Nora Alicia Duran
Cusi Huasi

jueves, 23 de diciembre de 2010




En estos últimos años se ha hablado un sinnúmero de veces sobre la necesidad de hacer ejercicio físico para mejorar también nuestra calidad de vida. Además, hay otra clase de ejercicios que son indispensables para lograr el equilibrio interno que tanto ansías. Aquí detallo algunos, sin duda al terminar de leer este artículo se te ocurrirán varios más:
Ejercita el decir lo que piensas: expresarse libremente, sin condicionamientos, asegura buena salud psicofísica. En algunas culturas como las latinoamericanas, esta práctica no es muy frecuente, y se la reemplaza por la “cortesía”: en vez de verbalizar lo que realmente pensamos y queremos decir, se “adorna” el concepto y se emplean frases hechas. El resultado suele ser muy distante de la realidad. Considero que sí es posible manifestar lo que pensamos, midiendo el tenor de nuestras palabras y, si lo precisamos, empleando términos más neutros que los que usaríamos impulsivamente. De todas maneras podemos dar a conocer nuestra opinión o punto de vista. Lo que callas a regañadientes o a disgusto te deja un sabor amargo en el alma, y es una espina clavada dentro de ti que en algún momento puede producir un efecto adverso. Puedes cambiar este rollo si expresas lo que tú deseas de la forma que puedas y encuentres oportuno hacerlo. Aprovecha cada oportunidad que tengas y verás cómo esta práctica te quita un gran peso de tus espaldas y al mismo tiempo abre tus canales de comunicación genuinos.
Ejercita el tratarte bien: no permitas que nadie te hable como tú no deseas. Frena cada frase humillante o descalificadora, aunque te las digan como bromas o las hayas escuchado durante años. Este ejercicio incluye lo que tú te dices a ti mismo. Presta atención a tu diálogo interno y cambia las cosas que te dices por lo que realmente desearías escuchar. Hazlo cada vez que te digas algo que implique no tratarte bien. Por ejemplo, si cometes un error o rompes algo y te dices: “no sirvo para nada”, al instante contéstate: “sirvo para muchas cosas, aunque haya cometido este error o roto esto”. Si ante una ruptura de pareja sientes que “nadie te quiere”, contéstate inmediatamente: “tal vez él no me quiera como yo desearía, pero hay varias personas que sí me quieren mucho”. No generalizar, ir al punto concreto de la cuestión que es sólo una pequeña parte de esa gran generalización, es decididamente una manera de tratarte bien. Aprovecha cada oportunidad que tengas para hacerlo, y en poco tiempo verás cómo este cambio de diálogo interno se transforma en una competencia inconsciente que te permitirá ampliar tu capacidad de disfrute.
Ejercita el darte gustos: sólo tú conoces lo que deseas a fondo. Es injusto esperar que el resto de la gente reaccione de acuerdo con tus necesidades peculiares. Además, esta postura te hace pasar de frustración en frustración, ya que no hay persona que pueda actuar en un todo de acuerdo con tu manera especial de ver y sentir las cosas. Por eso: date gustos. Mímate. Cuídate. No esperes que otros lo hagan por ti. Tú ocupas el primer lugar en tu vida, al sentirte un ser completo y feliz tendrás más para dar a quienes te rodean.
Por último, te sugiero que ejercites lo que tú consideres que te va a hacer bien. Aquello que intuyes que te hará sentir esas emociones placenteras que tanto anhelas. Haz algo que tenga que ver con tus sueños de niño. O con esa idea que siempre pospusiste por alguna excusa. O con lo que sabes que ha llegado el momento de suceder. Sin presiones. A tu propio ritmo interno. Con felicidad. Disfruta. Sonríe. ¡Abre tus alas!
Lectura relacionada: Tu cuerpo, tu aliado