LUZBY BERNAL

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miércoles, 14 de septiembre de 2011

Enfoques sobre la Parashá KI-TAVO-ENTRES

Torá desde Jerusalem



Parashá Ki Tavó - Entres

Libro Devarim / Deuteronomio (26:1 a 28:69)
Enfoques sobre la Parashá

"Y te pondrá Di-s a la cabeza y no a la zaga; y estarás solo arriba, y no estarás abajo. Cuando hayas de obedecer los Mandamientos de Hashem tu Di-s, lo que yo te ordeno el día de hoy, para cuidar y para cumplir" (Devarim 28:13)
Vemos en la naturaleza que una piedra rueda hacia abajo con gran velocidad, pero si la tiramos hacia arriba rodará mucho más despacio. Lo contrario pasa con el fuego, que crece rápido, y baja despacio. La piedra sigue su naturaleza hacia la tierra, y el fuego se eleva hacia el cielo.  Todo va rápido hacia su raíz y lentamente se aleja de ella. Así, el alma desciende en este mundo en contra de su inclinación natural pero aspira constantemente a subir a los cielos.
(Rabi Ezriel Hildersheimer)


"Entonces deberás llamar con una voz alta..." (Devarim 26:5)
Son las tres de la madrugada. Tu esposa ha empezado la labor de parto. El doctor se ve preocupado. Tomas el teléfono y llamas a un adam gadol (gran estudioso de la Torá) y le pides que rece por tu esposa.
Luego de un dificultoso parto tu esposa te presenta un hermoso bebe varón. Madre e hijo están bien. Es martes en la mañana.
El viernes en la noche ves al adam gadol en shul (sinagoga) y lo invitas al Shalom Zojer (bienvenida tradicional de un bebe varón). Él te dice "Cuando tu mujer entró en labor de parto me llamaste a las tres de la mañana para decirme. Pero cuando dio a luz esperas hasta el Shalom Zojer..."

 
Un granjero comprende que sin lluvias y sol sus cosechas fracasarán. Debido a ello le reza a Hashem por el éxito de su producción; reza fervientemente y con gran motivación.
Cuando todo está cosechado, él trae los bikurim (primeros frutos) al Bet HaMikdash en Jerusalem. Entonces hace una declaración -un resumen de la historia judía- detallando la bondad inalterable e infaltable de Hashem a Su Pueblo. Rashi, citando el Talmud (Sotá 32b), escribe que esta declaración debe hacerse `en voz alta'.
Con ese mismo fervor e intensidad que buscamos asistencia y ayuda, debemos ofrecer agradecimiento y reconocimiento. Si hacemos una llamada a las tres de la mañana con todo corazón al Creador del Mundo por ayuda urgente, agradezcámosle con esa misma urgencia y profundidad de sentimiento.
(Rabí Yehoshua Bertram)


"Y será que si no escuchan..." (Devarim 28:15)
Hay 98 maldiciones en la Tojajá (regaño) que está en la Parashá de esta semana, que detallan lo que le pasará al Pueblo Judío si se desvían de la Torá.
Luego de una boda se hace una semana de Sheva Berajot (comidas festivas) para la pareja recién casada. ¿Por qué específicamente una semana?
Durante la semana de Sheva Berajot hay dos comidas al día, y en cada comida se recitan siete bendiciones. Siete multiplicado por dos multiplicado por siete es... ¡98!  ¡Que sea a través de las bendiciones del establecimiento de un nuevo hogar judío que todas las maldiciones y sufrimiento de nuestra larga noche de exilio tengan final! ¡Que otra vez escuchemos en las ciudades de Yehuda y en los suburbios de Yerushalayim la voz de alegría, la voz de felicidad, la voz del novio y la voz de la novia!
(Basado en Jidushei HaRim en el Gnizei HaJasidim en Iturei Torá)

"Y el Cohen tomará el cesto de tus manos..." (Devarim 26:4)
Las manos son distintas de los demás miembros del cuerpo. Todos los otros miembros están fijos y estáticos, mientras que las manos pueden bajar debajo de los pies o elevados más arriba de la cabeza.
Lo mismo es cierto en un nivel alegórico-ético. El hombre puede bajar sus manos, realizar los pecados más atroces. Puede asesinar, robar. Todo puede hacerse con las manos. Hablamos de "tener sangre en las manos" y "manos sucias".
Por otro lado, las manos, cuando se elevan pueden realizar los actos más santos. Cuando el Cohen bendice al pueblo levanta sus manos. La mano da tzedaká (caridad). La mano pone los tefilin.  Extendemos la "mano de amistad y asistencia".
El trabajo manual de una persona es simbolizado por las adquisiciones que la labor de sus manos le proporcionó. Por esta razón los primeros de sus frutos deben santificarse como bikurim.
Pues el principio influencia a lo que va a venir después. Por ende cada principio debe santificarse, porque cuando el principio es santo, todo lo que lo sigue también será santo.
Cuando las manos se levantan por encima de la cabeza, cuando se dirigen al cielo, entonces la cabeza y el cuerpo inevitablemente seguirán detrás de ellas.
(Adaptado de Rabí Shlomo Yosef Levin)


"Y será, el día que crucéis el Jordán a la Tierra que Hashem vuestro Di-s os da.  Y erigiréis para vosotros grandes piedras y las cubriréis de yeso... y escribiréis sobre las piedras todas las palabras de esta Torá con una clara explicación" (Devarim 27:2-8)
Si vas manejando por la carretera A38 en dirección a  la Planicie de Salisbury, en Inglaterra, a la distancia vas a ver un extraño amontonamiento de piedras enormes erigidas en forma de círculo. Esas piedras se llaman "Stonehenge".
Stonehenge se construyó entre trescientos y mil años después de que el pueblo judío saliera de Egipto. Su origen y su propósito siguen siendo un misterio. Hay quienes dicen que Stonehenge era un templo druídico. Otros sostienen que era un observatorio astronómico. Y también hay quienes afirman que es el sitio de la tumba del Rey Arturo.
Cuando las naciones del mundo desean inmortalizar sus conquistas, erigen grandes piedras como monumentos a su poder militar y a su dominio. Pero cuando los judíos ponen grandes piedras es porque se les ordenó que escriban en ellas "todas las palabras de esta Torá".
Los druidas y el Rey Arturo son figuras espectrales, que se han ido desvaneciendo con el tiempo, mientras que ¡Am Israel Jai!, el pueblo de Israel y la Torá de Moshé, viven y perduran por siempre.
(Don Isaac Abarbanel)


"Porque no servisteis a Hashem, vuestro Di-s, con alegría y bondad de corazón..." (Devarim 28:47)
Leer la Parashá de esta semana es como ver una escena en cámara lenta donde dos autos están a punto de chocar. No se puede menos que sentir un escalofrío al leer las serias advertencias de lo que ocurrirá si el pueblo no cumple con la Torá, y compararlas luego con la triste realidad de la historia judía. Una de las predicciones más poderosas que hace la Torá es que se ha de castigar al pueblo. "Porque no servisteis a Hashem, vuestro Di-s, con alegría y bondad de corazón...". ¿Por qué la Torá no se refiere a la idolatría, a la inmoralidad, al odio porque si? ¿Acaso no son causas mucho más justificables del exilio y la tragedia? ¿Qué tiene de malo no servir a Di-s "con alegría y bondad de corazón"? ¿Por qué tan terribles consecuencias?
Cuando le pides a un compañero que te ayude a lavar los platos, te puedes dar cuenta de si verdaderamente está dispuesto a ayudar o no. Si te dice: "Ejem... ¿por  ahí te puedo ayudar en alguna otra cosa?", su ofrecimiento de ayuda es sincero. Pero si dice: "Justo ahora me estaba por ir...", entonces estate seguro de que todo el tiempo tenía un pie afuera...
Del mismo modo, cuando el pueblo judío no sirvió a Hashem "con alegría y bondad de corazón", esto es síntoma de que toda su motivación para servir a Hashem es egoísta. El pueblo adoraba a ídolos porque quería controlar a sus deidades. Pensaban que podían "comprar" al dios de la lluvia con un par de sacrificios.  O que podían hacer que el dios del sol hiciera lo que ellos querían a cambio de unas cuantas libaciones.  Al servir a Hashem sin alegría ni bondad de corazón, el pueblo judío está revelando que se relacionan con Di-s de un modo idólatra: tratando de "comprar" a Hashem a cambio de un mero servicio "mecánico".
(Rabí Yojanan Zweig, oído de boca de Rabí Moshé Zauderer)


"Y clamamos a Hashem, el Di-s de nuestros padres, y Hashem oyó nuestras voces..."  (Devarim 26:7)
En momentos de apuros no basta con rezar. Hace falta clamar, gritarle a Hashem, y entonces Él nos responde en forma inmediata. Fíjate que en el versículo no dice que Hashem oyó nuestras plegarias, sino que !Hashem oyó nuestras voces! Y aunque todas las plegarias obtengan respuesta, hay plegarias que tardan días en responderse... y hay plegarias que tardan años.
La esencia del rezo siempre deberá ser para toda la comunidad, y el momento ideal: después de hacer una Mitzvá.
(Jafetz Jaim)


"Y todas estas maldiciones caerán sobre ti para aniquilarte, por no haber obedecido la voz del Eterno tu Di-s y no haber cumplido con Sus preceptos que te prescribió" (Devarim 28:45)
Una vez le pregunte a mi rabino porque, de todos mis amigos, solo yo había elegido retornar a la fe de nuestros padres. Mis amigos, casi sin excepción, se habían casado con mujeres gentiles y estaban muy ocupados criando a sus hijos no judíos.
El me respondió con dos palabras hebreas: "zjut avot". El mérito de los ancestros. "Evidentemente, alguien de tu familia debió haber querido mucho la Torá. Alguien, tal vez tu abuelo, o tu abuela, rezó mucho para que sus nietos fueran judíos".
Imagínate que acabas de comprar una heladera. Te la envían en un embalaje de madera. Tú quitas la heladera y arrojas a la basura la madera. Ahora imagínate que estás con la misma heladera en un barco que se hunde. Tu tomas la madera y arrojas la heladera.
Cuando la mayor parte del mundo judío andaba a la busca de una heladera nueva, alguien de mis ancestros se aferró a la madera, para no morir.
"Es un árbol de vida para los que se aferran a ella, y alabados son los que la sostienen". Esta frase de Mishlei (Libro de Proverbios) es repetida cada vez que colocamos el rollo de la Torá en el Arca Sagrada. Tal vez la digamos para acordarnos de lo que la Torá significa verdaderamente para el Pueblo Judío. Es nuestro bote de madera en un mar tormentoso. No es tanto que los judíos mantuvimos la Torá, como que la Torá nos mantuvo a nosotros.
En su descripción del Arca Sagrada que albergaba a los Diez Mandamientos, la Torá nos dice que las estacas con que se la transportaba nunca debían separarse de la propia Arca: "Las estacas permanecerán en los aros del Arca; y no serán quitadas de ella" (Seno 25:15).
Estas estacas representan a los que le ofrecen sostén financiero a la Torá. Así como las estacas del Arca no pueden ser quitadas, los que sustentan la Torá y todos sus benefactores son inseparables de los que estudian la Torá. Sin embargo, en realidad, el Arca en ningún momento necesitó las estacas, pues no solo que se  cargaba con su propio peso, sino que hasta elevaba a los que la "transportaban".
Cuando se caso Rabí Eliezer Gordon, fundador de la Telshe Yeshiva, su suegro, Rabí Abraham Yitzjak Neviezer, quiso proveerle el sustento para que pudiese dedicarse al estudio y transformarse así en un gran erudito de la Torá.
Con el crecimiento de su familia, Rabí Gordon se empezó a sentir muy incomodo porque pensaba que le resultaba una gran carga a su suegro, y muchas veces le pidió a Rabí Abraham que le permitiese aceptar uno de los muchos cargos rabínicos que se le ofrecían. A pesar de las dificultades financieras, Rabí Abraham se negó a que aceptara la propuesta, e insistió en que continuara estudiando.
La mujer de Rabí Abraham le preguntó a su marido cuánto tiempo pensaba seguir manteniendo a su hija y su yerno. Él le respondió: "Querida, uno nunca sabe quién mantiene a quien...".
Cuando, por fin, le ofrecieron a Rabí Gordon el rabinato de Eisheshok, su suegro sintió que no podía negarle que aceptara tan importante puesto.  El día después de que la familia Gordon partió con destino a Eisheshok, falleció Rabí Abraham Yitzjak.
Entonces quedó en claro quién había mantenido a quien.
El Arca transporta a los que la "transportan".
"Es un árbol de vida para los que se aferran a ella, y alabados son los que la sostienen". Los que sustentan la Torá ciertamente han de ser alabados, y se sienten felices de mantenerla, pero para que la Torá sea un árbol de vida que nos sustente a nosotros y a nuestros descendientes, la Torá debe ser para nosotros como un árbol de vida. Debemos aferrarnos a ella como el naufrago al pedazo de madera.
El mes de Elul es una época en la que nos dedicamos en forma especial a la Torá y a sus valores. Debemos aferrarnos a ella para no morir. Porque ella es nuestro único bote salvavidas.
(Rabi Zev Leff en Shiurei Bina, Rabi Moshe Newman)
Shabat Shalom.

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jueves, 23 de junio de 2011

Enfoques sobre la Parashá Kóraj - Coré

Torá desde Jerusalem


Parashá Kóraj - Coré
Libro Bamidbar / Números (16:1 a 28:32)


Enfoques sobre la Parashá


“Y tomó Kóraj...” (Bamidbar 16:1)
“$ 500 por un par de Tefilín. Debes estar bromeando. $ 500 por un par de cajas de cuero con algunas palabras escritas en Hebreo. ¿Por qué, si por una fracción de ese precio yo puedo conseguir algo casi idéntico? Si toda la función de los Tefilín es hacerme recordar, ¿para qué necesito toda esta precisión casi-científica? ¿Qué importa se hay una minúscula parte borrada de una letra? Es tan pequeño que es casi imposible de ver. Es el típico ejemplo de la clase de detallista legalizado que odio en la religión organizada”.

“Abre tu computadora. ¿Qué pasaría si tomo una filosa hoja de afeitar y corto uno de los cables aquí en el modem?”

“Bueno, por supuesto no funcionaria más. El modem no recibiría nada”.

“Es exactamente lo mismo con los Tefilín. Con un corte súper pequeño en una letra, el modem espiritual llamado Tefilín no recibirá nada”.

Kóraj le preguntó a Moshé si una casa llena de libros de Torá necesitaba aun, una mezuzá en el marco de la puerta.

Moshé le dijo “si”. Kóraj comenzó a burlarse diciendo “si una simple mezuzá puesta en la puerta de una casa es suficiente para recordarnos de Di-s, seguro que una casa llena de libros de Torá va a cumplir este objetivo” (Midrash
).

De alguna manera, Kóraj fue el primero en proponer el "Estilo Kasher, Estrictamente Taref (no Kosher)". "Mientras se vea judío de afuera está bien". En otras palabras de acuerdo a Kóraj, las Mitzvot son solo simbólicas (jas v'shalom) desprovistas absolutamente de parámetros de cumplimiento. La respuesta de Moshé Rabenu fue que las Mitzvot de la Torá funcionan dentro de un criterio operacional estricto: Una mezuzá en la puerta es lo que la Torá requiere, ni más ni menos, aun si una casa que está llena de libros de Torá puede parecer más Judía...

(Basado en una historia escuchada de Rab. Perlman sobre Rab. Jaim Shmulevitz)


“Congregaron contra Moshé y contra Aharón y les dijeron... ¿'Por qué se enaltecen sobre la Congregación de Di-s?'”
Irónicamente, cuando critican a un Tzadik (Justo), sus enemigos van a tomar el área de mayor perfección del Tzadik. Así Kóraj acusa a Moshé diciendo "Por qué te alabas a ti mismo..." Sin embargo la Torá llama a Moshé "el más humilde de todos los hombres". La humildad de Moshé era genuina y emanaba de su misma esencia, él no intentaba parecer humilde, de hecho, no parecía ser particularmente humilde. Sin embargo Kóraj, que toda su esencia estaba basada en apariencias externas, parecía ser muy justo, mientras que su justicia era solo superficial.


(Sefat Emet y el Psjiske Rav)


“Pues toda la Congregación es santa” (Bamidbar 16:3)
La rebelión de Kóraj fue el primer movimiento que intentó "reformar" la Torá de Moshé en la historia de nuestro pueblo. Kóraj y sus seguidores no negaban que la Torá era de Di-s. ¿Cómo podían? Ellos también habían estado en el Monte Sinai.  Pero, trataron de quitarle la autoridad a Moshé diciendo que debido a que todo el pueblo escuchó a Di-s en Sinai, todos eran santos y podían interpretar la Torá por sí mismos. La idea de Kóraj de que cada individuo podía decidir cómo se aplica la Torá a él, fue el precedente de muchos grupos que se desviaron del camino de la Torá a través de las generaciones. Esto es un gran error. Tenemos que seguir el camino de la Torá, como es transmitido de Sabio a Sabio, de generación en generación. La Torá es tan completa que los que no están completamente inmersos en sus estudios pueden distorsionar la fácilmente. En cada generación debemos guiarnos de acuerdo a los Sabios que explican cómo aplicar la Torá en los tiempos presentes.


(Adaptado del Rab Moshé Fainstein)


“En la mañana Di-s dará a conocer al que es de El y al consagrado lo acercara a El...” (Bamidbar 16:5)
Moshé quería darles a estos hombres una noche para pensar. Debido a que morirían si se enfrentaban a Moshé y a Aharón, Moshé les dio tiempo para que piensen, especialmente en el silencio de la noche, en compañía de sus familiares y de ellos mismos, y lejos de sus amigos que los influenciaban para mal. Moshé también utilizó este tiempo libre para reprender a los rebeldes como está escrito más adelante. En el momento de la verdad, On ben Pelet no se encontraba allí, porque su mujer no le permitió continuar con la rebelión. Ella cumplió con el dictamen de los Sabios que dice "Cuando uno tiene meritos, su mujer lo asistirá y cuando no, se opondrá a él". En el tiempo de la catástrofe, los hijos de Kóraj se arrepintieron y se salvaron de sufrir el destino de su padre.


(Rab S.R.Hirsch)


"Y si una creación va a crear Di-s..." (Bamidbar 16:30)
Moshé no consideraba que el hecho de que se parta la tierra y trague a los que estaban parados sobre ella era algo increible. Seguro que era algo común durante los miles de años de experiencia de terremotos. Sin embargo, cuando la tierra se parte normalmente se mantiene abierta. Moshé predijo que la tierra se abriría, tragaría a las personas y volvería a cerrarse, para que todo el proceso pareciera una boca humana tragando una pequeña fruta. Esto sería un hecho inusual, si pasara como fue predicho, solo con los rebeldes.


(Ramban)


"... hombres de renombre" (Bamidbar 16:2)
Según las religiones orientales, "cuando se define a un objeto, se lo destruye". Sin embargo, desde la perspectiva judía, la definición, lejos de ser destructiva, nos puede poner en contacto con la esencia de ese objeto, con su realidad interna.


La Torá nos dice que Adam les puso nombre a todos los animales. Adam no tomó nombres arbitrarios al azar. Él fue capaz de expresar la esencia de la fuerza vital de cada uno, expresándola en palabras. Y eso se debe a que la lengua santa es única. En todos los otros idiomas, los nombres son mera convención: la mesa se llama "mesa" simplemente como un medio de comunicación. Pero la palabra "mesa" en sí no posee ninguna conexión intrínseca con la "mesedad" de la mesa. Únicamente el hebreo bíblico es capaz de expresar nombres con esencia.

Esta frase "hombres de renombre" es extremadamente infrecuente en la Torá. Aparece solamente en dos ocasiones: una vez, durante la generación del Diluvio, al referirse a los Nefilim: "Hijos poderosos que desde antiguo fueron hombres de renombre". El otro sitio es en la parashá de esta semana, al referirse a los secuaces de Kóraj, que se unieron para oponerse a Moshé.

El libro sagrado del Zóhar explica que cuando la generación que construyó la Torre de Babel dijo: "Hagámonos un nombre", su única motivación fue buscar la gloria para sí mismos. Distorsionar su nombre. Adoptar un nombre que no definía su esencia.

Tal vez a eso se deba que la Torá también emplee esa expresión al referirse a la rebelión de Kóraj. "Eran hombres de renombre": únicamente en el nombre. Ellos trataron de usurpar el nombre de Moshé y Aharón, de usurpar el nombre de "kohen". Al robar el nombre, tal vez pensaron que podían robar la esencia...

Pero es imposible ser lo que no se es. Lo único que podemos aspirar a ser es la mejor versión posible de nosotros mismos. Y vivir a la altura de nuestro propio nombre.



"Pues toda la asamblea, todos ellos, son santos, y Hashem está entre ellos" (Bamidbar 16:3)
En Simjat Tora se acostumbra dar saltos cantando: "
Moshé es verdad y su Tora es verdad".  ¿De dónde proviene esta costumbre?

En la Parasha de esta semana, Kóraj y sus cómplices fueron tragados vivos después de que Kóraj tratara de reemplazar a Moshé.

En el Talmud (Bava Batra 73b), un comerciante árabe lleva a Raba bar Bar Jana a un lugar en el desierto en el que hay fisuras en el terreno. De esas rajaduras emana un calor infernal. Ellos colocan lana que fue sumergida en agua sobre palos, y los sostienen encima de la rajadura.

De inmediato, la lana se enciende en llamas.

El mercader árabe le dice a Raba bar Jana que se acerque.

Mediante señas le indica que permanezca en silencio y escuche. Desde debajo del terreno se oyen voces que dicen: "¡Moshé y su Torá son verdad, y los otros son mentira!"

Kóraj y toda su familia fueron a parar al abismo. Sin embargo, sus hijos no fueron consumidos. En el último instante, se arrepintieron y para ellos se creó un pequeño promontorio que sale de la roca. Y a él saltaron.

Al dar saltos en la sinagoga en Simjat Torá, estamos rememorando a los hijos de Kóraj, que saltaron y así se salvaron del abismo.

Lo que afirmaba Kóraj era que todos los judíos son igualmente santos. Por eso, si todos somos santos por igual, nadie puede ser más grande que otro. Pero al bailar en ronda en Simjat Torá, muchas veces los alumnos jóvenes y los grandes rabinos bailan juntos. En algunas formas, no somos todos iguales; en otras, si.

En el futuro, Hashem hará un baile en rondas para los justos y la Presencia Divina se situará en el centro del redondel. Nadie sentirá envidia de su prójimo, pues todos verán que están equidistantes del centro, de Hashem. Y los que se veían a sí mismos opuestos entre sí, se darán cuenta de que siempre estuvieron equidistantes de Hashem. "Y Hashem está entre ellos".

(Rabí C.J. Senter, Rabí ZevLeff

Shabat Shalom

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sábado, 8 de enero de 2011

Torá desde Jerusalem


Parashá Bo - Ve
Libro Shemot / Éxodo (10:1 a 13:16)
Enfoques sobre la Parashá

"... y para todos los Hijos de Israel hubo luz en sus moradas" (Shemot 10:23)
Nuestros Sabios nos enseñan que la "plaga" de la oscuridad que envolvió a Egipto no fue una oscuridad corriente, sino que fue una oscuridad tan intensa que "un hombre no pudo ver a su hermano durante esos tres días" (Rashi).  La oscuridad era como una ceguera en la cual las personas se chocaban unas con otras.  Esto fue seguido por otros tres días en los cuales la oscuridad fue tan espesa que "ningún hombre se levantó de su lugar, quien estaba sentado no pudo pararse, y quien estaba parado no pudo sentarse" (Rashi).  Esta segunda oscuridad era palpable, como un gel inmovilizador.  Durante todo este tiempo, la Torá nos dice que "para todos los Hijos de Israel hubo luz en sus moradas".  ¿Por qué la Torá especifica que la luz estuvo "en todas sus moradas"?.  ¿Por qué no dice solamente: "Los judíos tuvieron luz", o "La oscuridad no afectó a los judíos"?
La oscuridad tiene dos peligros: 1) oscuridad trae consigo confusión (un poste puede ser confundido con una persona o viceversa), 2) temerosa de chocar contra una pared, una persona puede paralizarse en un estado de shock.  Nosotros vivimos en una era de gran oscuridad espiritual en la cual las personas se chocan unas con otras en su ceguera.  Tratan de encontrar un "gurú" para obtener una elevación espiritual instantánea.  No pueden diferenciar entre un poste y un hombre.  Alcanzaron un nivel de completa inmovilidad espiritual, temerosos de caer en un pozo, se dieron por vencidos, se estancaron.  Si están parados no pueden sentarse y si están sentados no pueden pararse.  En estos tiempos de gran oscuridad, es el esplendor y la pureza de la casa judía y todo lo que hay en ella, que continúa brillando como un faro en un oscuro mundo... "y para todos los Hijos de Israel hubo luz en sus moradas".


"Este mes será para ustedes el comienzo de los meses...." (Shemot 12:2)
La santificación de la luna nueva es la primera Mitzvá que Di-s dio al Pueblo Judío en su conjunto.  Y como es la primera, implica un aspecto fundamental de Israel.  El Pueblo Judío es comparado a la luna (Sucá 29).  Las otras naciones del mundo solo pueden prosperar cuando sus perspectivas son claras, pero cuando su sol se oculta, se desvanecen en una sombra y oscuridad, para no ser vistos otra vez.  La historia ha demostrado esto fehacientemente.  Pero no es así con los judíos: Israel vive y prospera aún en la oscuridad más negra, y así como la luna, en el mismo momento que parece haber desaparecido, comienza otra vez a brillar.
(Basado en  Sefat Emet)


"Y no quebrareis ningún hueso (de la ofrenda de Pésaj)..." (Shemot 12:46)
En la Segunda Guerra Mundial, durante el intensísimo bombardeo a Londres, se evacuó una gran cantidad de familias, hacia zonas más seguras.  A veces, una misma familia se veía dividida, y algunos hijos eran evacuados muy lejos, como por ejemplo a Canadá, mientras que otros hijos permanecían junto a los padres, en la relativa seguridad de la campiña inglesa.
Bien podemos imaginarnos los emotivos momentos que tuvieron lugar cuando la guerra llegó a su fin, y esas familias se vieron reunidas.  Pero luego de la emoción del primer momento, se hizo evidente que el lazo de los padres con los hijos que habían quedado era muchísimo más fuerte que el lazo con los hijos de los que habían estado separados durante cuatro largos años.
Pensamos que, porque amamos a nuestros hijos, les damos.  Pero en realidad, también ocurre al revés.  En virtud de que les damos, los amamos.  Cada vez que nos levantamos a medianoche a llevarles un vaso de agua o a cambiarles el pañal, les estamos dando, y ese acto de dar conduce al amor. ¿Qué era lo que faltaba en la relación entre los padres y los hijos que habían sido evacuados?  Probablemente, faltaban cuatro años de no levantarse en medio de la noche para alcanzarles un vaso de agua.
Lo mismo ocurre con nuestra relación con Hashem.  La gente suele decir "¡Me encantaría tener tu misma fe!  Pero qué puedo hacer si no la siento..."  La verdad es que el hacer conduce al sentir.  Cuando la persona Le da a Hashem, haciendo lo que Hashem quiere que haga, es el equivalente espiritual de levantarse a medianoche para darle al hijo un vaso de agua.  Por eso Hashem nos dio tantas Mitzvot que nos ayudan a recordar el Éxodo, porque si solo se tratara de recordar el evento, ¿no es cierto que bastaría con comer un pedacito de matzá? Pero Hashem nos da una multitud de Mitzvot, para que nos veamos afectados emocionalmente, y en nuestros corazones se despierte un amor intenso a nuestro Creador.
(Basado en Séfer ha Jinuj y Rabí E. Dessler)


"Y lo celebrareis (Pésaj) como una fiesta para Hashem; a lo largo de las generaciones, como un decreto eterno, lo celebrarás" (Shemot 12:14)
Si percibimos el festival del Éxodo de Egipto como la mera redención física de una esclavitud corporal, podemos cometer el error de pensar que en otros momentos de opresión física y exilio, deberíamos suspender la celebración de Pésaj.  Pero si vemos la redención de Egipto como un éxodo espiritual, si nos enfocamos en el hecho de que Hashem nos rescató de hundirnos en la ciénaga espiritual de Egipto, y nos tomó como Su Pueblo Elegido, entonces la fiesta de Pésaj es algo eterna, que debe ser celebrada inclusive en el exilio más oscuro.  Por lo tanto, si "lo celebrareis como una fiesta para Hashem", si se lo celebra como un momento de redención espiritual, entonces "lo celebrareis como un decreto eterno", incluso en el más oscuro exilio.
(Adaptado de Meshej Jojma)


"Pasaré por la tierra de Egipto esa noche, y golpearé a cada primogénito.  Yo soy Hashem" (Shemot 12:12)
"Pasaré por la tierra de Egipto esa noche": Yo, y no un ángel . "Y golpeará a cada primogénito": Yo, y no un seraf. "Yo soy Hashem": Yo soy Él, y no ningún otro.  (Yalkut Shimoni 189)
¿Por qué hacía falta que el propio Hashem realizara el milagro de los primogénitos? ¿Acaso no podría haber enviado a un mensajero espiritual, a un ángel, en su lugar?
Todas las cosas existen primero en una forma superior y luego va descendiendo por todos los niveles de existencia, hasta que alcanzan nuestro mundo.  Todos los entes existen en todos los reinos, pero en distintas formas.  Por ejemplo, para nosotros el fuego es algo que arde, pero en los mundos superiores, el fuego deriva de las pasiones de los malvados.  Por consiguiente, lo que percibimos como un milagro, a veces es producto de nuestra limitada perspectiva en este mundo inferior.  Por ejemplo, cuando Abraham Avinu salió ileso de un horno ardiente, verdaderamente se trató de un gran milagro, pero solamente para nosotros.  En los reinos superiores, siendo que Abraham Avinu se encontraba libre de las pasiones de las que deriva el fuego, el ente que corresponde al fuego no podía tocarlo, y por lo tanto su salvación no pareció un milagro en absoluto.  Eso es lo que quiere decir cuando Gabriel, el ángel encargado del fuego, dijo "Descenderé y lo salvaré (a Abraham)".  El descenso de Gabriel simbolizó que la naturaleza superior del fuego sería revelada en este plano inferior de la existencia.
No obstante, en Egipto, los judíos estaban tan sumergidos en la corrupción, que no correspondía que se los redimiera, ni siquiera según las normas del reino superior.  Por consiguiente, únicamente Hashem era capaz de "derribar las puertas", vale decir, de alterar el curso de la naturaleza para que el pueblo judío pudiera ser liberado de su cautiverio.  Y por ese motivo solo Hashem, y no un ángel, podía realizar el milagro de la muerte del primogénito, liberando así al pueblo judío de Egipto.  Un milagro, inclusive en el nivel más elevado.
(Adaptado de Beit ha Levi)


"Y le dirás a tu hijo ese día, diciendo: `A causa de esto, Hashem obro para mí'" (Shemot 13:8)
Un hecho real.  Los Ángeles.  Un judío ortodoxo en reunión de negocios en un restaurante.  Sus compañeros estaban muy intrigados por el hecho de que él se negaba a beber del vino de ellos.  E insistieron en que les explicara el motivo.  Tras vacilar unos momentos, finalmente les explicó que los Sabios habían decretado que el judío debe beber únicamente vino kasher, a causa de las libaciones de vino que habían realizado los paganos en sus prácticas idolátricas.
Sus colegas no lograban entender que en 1997, tantos años después de que hubieran cesado los ritos idolátricos, siguiera teniendo vigencia semejante decreto.
Y cuando alzaron las copas en dirección a los labios, a punto de desearse un mutuo "¡Salud!", escucharon las palabras del mozo que servía el vino:
"Disculpen que escuché su conversación, pero resulta que yo soy neo-pagano, y antes de servir el vino, siempre vuelco un poco de vino en la cocina, para mis dioses..."
Los participantes se quedaron helados, con las copas en el aire.
En la Hagadá de Pésaj, el hijo malvado le dice al padre: "¿Qué es este avodá (servicio) para ustedes?", queriendo decir: "te puedo asegurar que cuando existía la idolatría en el mundo, tenía sentido traer como sacrificio un cordero, el símbolo de la idolatría egipcia.  Pero ahora, ¿quién adora ídolos?  ¿Qué es este servicio para ustedes?"
La respuesta es "a causa de esto".  La historia no es una causa; es un efecto.  Los hechos ocurren para que podamos hacer Mitzvot, no al revés.
Hashem contempló la Torá y creó el mundo.  Las Mitzvot anteceden al mundo.  Tienen primacía frente al mundo, tanto por su cronología como por su importancia.
La razón por la cual tenemos la Mitzvá de honrar a nuestros padres no se debe a que tenemos padres y por lo tanto debemos tratarlos con respeto. El hombre bien podría haber sido creado como un organismo unicelular auto reproductor.
La razón por la cual tenemos padres es para que podamos cumplir con la Mitzvá de honrarlos.
Del mismo modo, la razón por la que se realiza el sacrificio de Pésaj no es para recordar un hecho histórico, sino que el hecho histórico es el método a través del cual podemos cumplir con la Mitzvá.
(Basado en Beit ha Levi)
Shabat Shalom.

 
Jerusalen