LUZBY BERNAL

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jueves, 16 de febrero de 2012

Parashá Mishpatim - Leyes



Torá desde Jerusalem



Parashá Mishpatim - Leyes
Libro Shemot / Éxodo (21:1 a 24:18)

Comentario sobre la Parashá

“Y si el siervo dijera...” (Shemot 21:5)
“Y si el siervo dijera: Quiero a mi amo, a mi mujer y a mis hijos.  No saldré libre”. 
Con qué cariño lo trató el amo para que pueda decir: amo... y compararlo con su esposa y sus hijos, acaso ¿algo se puede comparar con el amor a los hijos?.  Y mismo así dice la Torá: “Y lo acercaras a la puerta o al umbral”.  Asimismo lo critica por no preferir la libertad a la servidumbre.
Este es el mundo de los hechos, el siervo aunque trabaje veinte horas diarias no tiene responsabilidades, mientras que su señor aunque físicamente no trabaje, la responsabilidad lo hace el autor de los mismos.
En boca de muchos se encuentra el dicho mal entendido de Torá ve Avodá, que lo quieren traducir como Torá y trabajo, y se olvidan del verdadero sentido de Avodá: Servicio del Santuario y hoy en día que no tenemos dicha posibilidad lo reemplazamos con el rezo y el servicio del corazón.  Cuando el carpintero hace una mesa de un tronco de madera, él no crea nada, sino solamente transforma con mucho esfuerzo e imaginación un pedazo de madera en una mesa, pero en verdad no hizo nada nuevo.  Solamente en el mundo del pensamiento podemos hablar de innovaciones verdaderas, la persona con su pensamiento crea nuevos mundos, el trabajo verdadero no se encuentra en las manos.  Hoy se encuentra solamente el esfuerzo, el cambio, la moderación, la creación no se encuentra en la materia, así en el lenguaje del Rey Salomón: “En Jadash Tajat Hashemesh”, “No hay nuevo debajo del Sol”, o en la expresión de los conocedores de la física: La materia no se crea ni se destruye sino solamente se transforma, la materia no se crea las ideas sí.
El Talmud en el tratado de Berajot comenta que en el momento en que la persona sale de este mundo y aparece delante del Tribunal Celestial, se le pregunta: ¿Fijaste tiempo para el estudio de la Torá?, ¿hiciste para tener hijos?, ¿fuiste correcto en el trato con la gente?.  No se le pregunta si construyó el Concord, o la Torre Eiffel, o el puente Golden Gates en California, o el nuevo rascacielos en Taipé, le preguntan por Torá, hijos y corrección, ya que esos son los verdaderos hechos de la persona.
Junto con las leyes sociales más avanzadas que pudo soñar la civilización no solamente en las épocas antiguas de nuestra historia sino mismo en las épocas más modernas nos relata la Torá la abominación a las brujas y a las deformaciones sexuales, siendo criticadas y condenadas a los niveles más severos.  La actualidad de la Torá parecería terminar en esos términos, a lo que hay que responder, ¡no y no!  ¡Hoy se demuestra la realidad de la Torá y lo absurdo de la suciedad donde vivimos!  La Torá no se equivocó sino que como conocedora de las tendencias humanas, criticó con energía lo que peligra a los valores sencillos con los que la humanidad tiene que desarrollarse.  Entre los defensores de dichas abominaciones escuchamos las excusas: por qué criticar tendencias naturales, a lo que le preguntaría, acaso ¿la codicia, el orgullo, el placer y muchas tendencias naturales con las que nace el niño no deben ser limitadas solamente por el hecho de ser naturales?  Ya dijeron nuestros Sabios: Barati lo Ietzer Hará, Barati lo Torá Tablín, lo creé con tentaciones pero le creé la Torá como remedio.
Dijeron nuestros Sabios: Penei Hador Kepenei Hakeleb, los dirigentes de la sociedad se comparan con el perro, que aparentan dirigir a su amo pero cuando llegan a un cruce vuelcan la cara hacia el amo para ver que es lo que desea; aparentan dirigir pero en verdad solamente continúan el camino que el pueblo quiere, no son dirigentes, pues no saben dirigir sino ser dirigidos pues no saben el camino y andan como el ciego en la oscuridad, que no solamente no ve el camino sino que no tiene quien se lo indique, ya que se encuentran en la oscuridad.
Shabat Shalom.
Rab Shlomó Wahnón

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jueves, 8 de diciembre de 2011

¿Por qué Eisav odia a Iaacov?

¿Por qué Eisav odia a Iaacov?


En Génesis 33:4, la Torá nos cuenta sobre un beso: después de treinta y cuatro años de que Iaacov había huido de la ira de su hermano, y de que Eisav nunca dejó de querer matarlo, Eisav tiene un cambio de actitud. Cuando ve que Iaacov se acerca, corre hacia él, lo abraza y lo besa.
Pero la palabra vaishakehu, "y él lo besó", tiene una línea de puntos sobre la palabra, que es la manera que tiene la Torá de decirnos que éste no era un beso normal. ¿Qué fue lo anormal de este beso? Bien, el Midrash cita dos interpretaciones. Uno es que la Torá está diciéndonos que no era un verdadero beso--Eisav realmente estaba intentando matar a Iaacov mordiendo su cuello. La otra interpretación es que Eisav besó a Iaacov con todo su corazón, eso es lo anormal de ese beso, ya que "nosotros sabemos por ley que Eisav odia a Iaacov."
De cualquier manera que lo miremos, la verdad es que Eisav odia a Iaacov. No importa lo que Iaacov haga, Eisav lo odia. Si Iaacov lo apacigua, le da regalos, actúa como un hermano haría, Eisav lo odia aun más. ¿Por qué?
¿Por qué Eisav odia a Iaacov? Primero deberíamos preguntar: ¿Por qué existe Eisav? ¿Por qué hay maldad en nuestro mundo? ¿Por qué hay odio y oscuridad? ¿Qué habría de mal en un mundo hecho sólo de bondad, amor y luz?
El mal existe porque es tanto más poderoso que la bondad. ¿Hay algún enamorado en este mundo que ame con la misma intensidad que alguien que tiene odio? ¿Hay una luz tan intensa como la densa oscuridad? ¿Ha habido alguna vez un acto de bondad realizado con la misma fuerza y el vigor que un acto de crueldad?
Es por eso, dicen los cabalistas, que Di-s creó el mal. La oscuridad existe para que pueda transformarse en luz, resultando una luminancia infinitamente mayor a la que la luz misma pueda crear. La crueldad se implanta en el corazón de hombre para que podamos aprovechar su intensidad y crear actos de bondad infinitamente más potentes a los que la bondad misma pudiera crear. El mal existe para ser explotado por la bondad.
El alma de Eisav sabe esto--que él existe sólo para servir a su hermano menor. No importa cuán ferozmente Eisav se resista a esta verdad, esta ferocidad será en última instancia la de Iaacov.
Es por ello que Eisav odia tanto a Iaacov: porque sabe que su odio no es propio.

Jabad.com Magazine Semanal

miércoles, 20 de julio de 2011

Libro Bamidbar / Números (30:2 a 32:42)

Torá desde Jerusalem



Parashá Matot - Tribus

Libro Bamidbar / Números (30:2 a 32:42)




Comentario sobre la Parashá


“Quien prometa o jure...” (Bamidbar 30:10)

Y habló Moshé a los jefes de las tribus: “Quien prometa o jure…”.  Al respecto, los comentaristas se preguntaron del por qué, esta parashá fue dirigida a los jefes de las tribus y no directamente a todo el pueblo, a lo que respondió Rashi, que Moshé se dirigió en principio a los presidentes de las tribus para demostrarles su respeto.  Pero ¿no encontró Moshé Rabenu otras leyes con las que pudiera demostrar su aprecio a los presidentes de las tribus?, o ¿tal vez la Torá quiso advertir a los presidentes y dirigentes de nuestro pueblo sobre la importancia de la palabra y compromisos que a diestra y siniestra, difunden día tras día sin ninguna esperanza de cumplir?.

Los políticos, no se avergüenzan en confirmar que antes de las elecciones prometieron, pero ¡no prometieron cumplir!.  ¿Qué ejemplo puede recibir el pueblo cuando sus dirigentes no tienen problema alguno en afirmar su condición de no fiables?

Moshé Rabenu sabía que los jefes de las tribus del pueblo de Israel que salió de Egipto, eran diferentes a los que históricamente se conocerían más tarde, y a lo que enseñaron nuestros Sabios: “No se advierte a quien no quiere ser advertido”.  Así podemos comprender lo que nos explicó Rashi: “...quiso demostrarles su respeto”.

Dijeron nuestros Sabios: Llegarán los días en los que “Penei Hador Ke Penei Hakeleb” (la faz de la generación como la faz del perro), cuando vemos a un perro que tira de la correa de su amo, creemos que el perro en verdad sabe adónde quiere ir, pero, sin embargo, cuando llega a un cruce voltea su cara hacia atrás a ver que es lo que su amo desea.  La democracia se demostró como el menor de los males y como el sistema más correcto de gobierno, ya que sus dirigentes deben ser elegidos cada cierta cantidad de años, lo que evita la concentración de fuerzas y la corrupción por falta de control.  En sí parecería ser el mejor de los males, pero en verdad el sistema convirtió a los dirigentes en dirigidos, se acabaron los ideales, las verdades sociales, todo se convirtió en una carrera tras los medios de comunicación y maquillaje de los candidatos, todos mantienen especialistas, no sólo en relaciones públicas y maestro de ceremonia, sino que tienen portavoces que aparte de transmitir los mensajes de los presidentes, también son los manipuladores de las ideas y conceptos. 

Los gobernadores se convirtieron en gobernados por los tecnócratas, que a su vez dependen del periodismo y de la opinión pública, que ya sabemos que fácilmente pueden ser manipuladas por intereses creados.

Shabat Shalom.

Rab Shlomó Wahnón

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jueves, 23 de junio de 2011

Enfoques sobre la Parashá Kóraj - Coré

Torá desde Jerusalem


Parashá Kóraj - Coré
Libro Bamidbar / Números (16:1 a 28:32)


Enfoques sobre la Parashá


“Y tomó Kóraj...” (Bamidbar 16:1)
“$ 500 por un par de Tefilín. Debes estar bromeando. $ 500 por un par de cajas de cuero con algunas palabras escritas en Hebreo. ¿Por qué, si por una fracción de ese precio yo puedo conseguir algo casi idéntico? Si toda la función de los Tefilín es hacerme recordar, ¿para qué necesito toda esta precisión casi-científica? ¿Qué importa se hay una minúscula parte borrada de una letra? Es tan pequeño que es casi imposible de ver. Es el típico ejemplo de la clase de detallista legalizado que odio en la religión organizada”.

“Abre tu computadora. ¿Qué pasaría si tomo una filosa hoja de afeitar y corto uno de los cables aquí en el modem?”

“Bueno, por supuesto no funcionaria más. El modem no recibiría nada”.

“Es exactamente lo mismo con los Tefilín. Con un corte súper pequeño en una letra, el modem espiritual llamado Tefilín no recibirá nada”.

Kóraj le preguntó a Moshé si una casa llena de libros de Torá necesitaba aun, una mezuzá en el marco de la puerta.

Moshé le dijo “si”. Kóraj comenzó a burlarse diciendo “si una simple mezuzá puesta en la puerta de una casa es suficiente para recordarnos de Di-s, seguro que una casa llena de libros de Torá va a cumplir este objetivo” (Midrash
).

De alguna manera, Kóraj fue el primero en proponer el "Estilo Kasher, Estrictamente Taref (no Kosher)". "Mientras se vea judío de afuera está bien". En otras palabras de acuerdo a Kóraj, las Mitzvot son solo simbólicas (jas v'shalom) desprovistas absolutamente de parámetros de cumplimiento. La respuesta de Moshé Rabenu fue que las Mitzvot de la Torá funcionan dentro de un criterio operacional estricto: Una mezuzá en la puerta es lo que la Torá requiere, ni más ni menos, aun si una casa que está llena de libros de Torá puede parecer más Judía...

(Basado en una historia escuchada de Rab. Perlman sobre Rab. Jaim Shmulevitz)


“Congregaron contra Moshé y contra Aharón y les dijeron... ¿'Por qué se enaltecen sobre la Congregación de Di-s?'”
Irónicamente, cuando critican a un Tzadik (Justo), sus enemigos van a tomar el área de mayor perfección del Tzadik. Así Kóraj acusa a Moshé diciendo "Por qué te alabas a ti mismo..." Sin embargo la Torá llama a Moshé "el más humilde de todos los hombres". La humildad de Moshé era genuina y emanaba de su misma esencia, él no intentaba parecer humilde, de hecho, no parecía ser particularmente humilde. Sin embargo Kóraj, que toda su esencia estaba basada en apariencias externas, parecía ser muy justo, mientras que su justicia era solo superficial.


(Sefat Emet y el Psjiske Rav)


“Pues toda la Congregación es santa” (Bamidbar 16:3)
La rebelión de Kóraj fue el primer movimiento que intentó "reformar" la Torá de Moshé en la historia de nuestro pueblo. Kóraj y sus seguidores no negaban que la Torá era de Di-s. ¿Cómo podían? Ellos también habían estado en el Monte Sinai.  Pero, trataron de quitarle la autoridad a Moshé diciendo que debido a que todo el pueblo escuchó a Di-s en Sinai, todos eran santos y podían interpretar la Torá por sí mismos. La idea de Kóraj de que cada individuo podía decidir cómo se aplica la Torá a él, fue el precedente de muchos grupos que se desviaron del camino de la Torá a través de las generaciones. Esto es un gran error. Tenemos que seguir el camino de la Torá, como es transmitido de Sabio a Sabio, de generación en generación. La Torá es tan completa que los que no están completamente inmersos en sus estudios pueden distorsionar la fácilmente. En cada generación debemos guiarnos de acuerdo a los Sabios que explican cómo aplicar la Torá en los tiempos presentes.


(Adaptado del Rab Moshé Fainstein)


“En la mañana Di-s dará a conocer al que es de El y al consagrado lo acercara a El...” (Bamidbar 16:5)
Moshé quería darles a estos hombres una noche para pensar. Debido a que morirían si se enfrentaban a Moshé y a Aharón, Moshé les dio tiempo para que piensen, especialmente en el silencio de la noche, en compañía de sus familiares y de ellos mismos, y lejos de sus amigos que los influenciaban para mal. Moshé también utilizó este tiempo libre para reprender a los rebeldes como está escrito más adelante. En el momento de la verdad, On ben Pelet no se encontraba allí, porque su mujer no le permitió continuar con la rebelión. Ella cumplió con el dictamen de los Sabios que dice "Cuando uno tiene meritos, su mujer lo asistirá y cuando no, se opondrá a él". En el tiempo de la catástrofe, los hijos de Kóraj se arrepintieron y se salvaron de sufrir el destino de su padre.


(Rab S.R.Hirsch)


"Y si una creación va a crear Di-s..." (Bamidbar 16:30)
Moshé no consideraba que el hecho de que se parta la tierra y trague a los que estaban parados sobre ella era algo increible. Seguro que era algo común durante los miles de años de experiencia de terremotos. Sin embargo, cuando la tierra se parte normalmente se mantiene abierta. Moshé predijo que la tierra se abriría, tragaría a las personas y volvería a cerrarse, para que todo el proceso pareciera una boca humana tragando una pequeña fruta. Esto sería un hecho inusual, si pasara como fue predicho, solo con los rebeldes.


(Ramban)


"... hombres de renombre" (Bamidbar 16:2)
Según las religiones orientales, "cuando se define a un objeto, se lo destruye". Sin embargo, desde la perspectiva judía, la definición, lejos de ser destructiva, nos puede poner en contacto con la esencia de ese objeto, con su realidad interna.


La Torá nos dice que Adam les puso nombre a todos los animales. Adam no tomó nombres arbitrarios al azar. Él fue capaz de expresar la esencia de la fuerza vital de cada uno, expresándola en palabras. Y eso se debe a que la lengua santa es única. En todos los otros idiomas, los nombres son mera convención: la mesa se llama "mesa" simplemente como un medio de comunicación. Pero la palabra "mesa" en sí no posee ninguna conexión intrínseca con la "mesedad" de la mesa. Únicamente el hebreo bíblico es capaz de expresar nombres con esencia.

Esta frase "hombres de renombre" es extremadamente infrecuente en la Torá. Aparece solamente en dos ocasiones: una vez, durante la generación del Diluvio, al referirse a los Nefilim: "Hijos poderosos que desde antiguo fueron hombres de renombre". El otro sitio es en la parashá de esta semana, al referirse a los secuaces de Kóraj, que se unieron para oponerse a Moshé.

El libro sagrado del Zóhar explica que cuando la generación que construyó la Torre de Babel dijo: "Hagámonos un nombre", su única motivación fue buscar la gloria para sí mismos. Distorsionar su nombre. Adoptar un nombre que no definía su esencia.

Tal vez a eso se deba que la Torá también emplee esa expresión al referirse a la rebelión de Kóraj. "Eran hombres de renombre": únicamente en el nombre. Ellos trataron de usurpar el nombre de Moshé y Aharón, de usurpar el nombre de "kohen". Al robar el nombre, tal vez pensaron que podían robar la esencia...

Pero es imposible ser lo que no se es. Lo único que podemos aspirar a ser es la mejor versión posible de nosotros mismos. Y vivir a la altura de nuestro propio nombre.



"Pues toda la asamblea, todos ellos, son santos, y Hashem está entre ellos" (Bamidbar 16:3)
En Simjat Tora se acostumbra dar saltos cantando: "
Moshé es verdad y su Tora es verdad".  ¿De dónde proviene esta costumbre?

En la Parasha de esta semana, Kóraj y sus cómplices fueron tragados vivos después de que Kóraj tratara de reemplazar a Moshé.

En el Talmud (Bava Batra 73b), un comerciante árabe lleva a Raba bar Bar Jana a un lugar en el desierto en el que hay fisuras en el terreno. De esas rajaduras emana un calor infernal. Ellos colocan lana que fue sumergida en agua sobre palos, y los sostienen encima de la rajadura.

De inmediato, la lana se enciende en llamas.

El mercader árabe le dice a Raba bar Jana que se acerque.

Mediante señas le indica que permanezca en silencio y escuche. Desde debajo del terreno se oyen voces que dicen: "¡Moshé y su Torá son verdad, y los otros son mentira!"

Kóraj y toda su familia fueron a parar al abismo. Sin embargo, sus hijos no fueron consumidos. En el último instante, se arrepintieron y para ellos se creó un pequeño promontorio que sale de la roca. Y a él saltaron.

Al dar saltos en la sinagoga en Simjat Torá, estamos rememorando a los hijos de Kóraj, que saltaron y así se salvaron del abismo.

Lo que afirmaba Kóraj era que todos los judíos son igualmente santos. Por eso, si todos somos santos por igual, nadie puede ser más grande que otro. Pero al bailar en ronda en Simjat Torá, muchas veces los alumnos jóvenes y los grandes rabinos bailan juntos. En algunas formas, no somos todos iguales; en otras, si.

En el futuro, Hashem hará un baile en rondas para los justos y la Presencia Divina se situará en el centro del redondel. Nadie sentirá envidia de su prójimo, pues todos verán que están equidistantes del centro, de Hashem. Y los que se veían a sí mismos opuestos entre sí, se darán cuenta de que siempre estuvieron equidistantes de Hashem. "Y Hashem está entre ellos".

(Rabí C.J. Senter, Rabí ZevLeff

Shabat Shalom

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jueves, 26 de mayo de 2011

Bamidbar Líder con una Causa

 

Bamidbar(Números 1:1-4:20)

Líder con una Causa

Mientras el pueblo judío estuvo en el desierto, Dios los censó varias veces. En uno de los censos que aparece en nuestra parashá de la semana, Dios le dijo a Moisés que tomara primero un representante de cada tribu. Dios dijo a Moisés:

"Y contigo será un hombre de cada tribu, un hombre que sea un líder..." (Números 1:4)

Una Lección de Vida

Cada tribu tenía un solo líder. Y aunque ciertamente había muchas personas calificadas para "manejar" a los demás, sólo había un líder entre todo el grupo. ¿Cuál es la diferencia entre alguien que es capaz de manejar a los demás en lugar de uno que los puede liderar?

La primera cosa que debemos entender es que la razón por la cual un líder es una "especie tan rara", es que el hecho de convertirse en líder nunca es una decisión unilateral. Un líder requiere el consentimiento de aquellos a quienes desea liderar. Un líder es un líder sólo si otros deciden seguirlo. Si ellos no desean seguirlo - o lo hacen en contra de su voluntad - entonces estas personas están siendo manejadas y no lideradas.

Esta distinción, una vez entendida, puede generar un impacto muy positivo en nuestra vida diaria. De alguna manera, todos deseamos marcar una diferencia y cambiar al mundo. Pensar que esto es algo que se puede lograr de forma independiente, sin el consentimiento de los demás, es una tontería. Para lograr un cambio verdadero y duradero, siempre se requiere el consentimiento, la voluntad y el deseo de los demás de seguir a un líder para llevar a cabo una misión más grande.

La clave para que otras personas te sigan con entusiasmo es primero comprometerlos con tu proyecto o idea. (Y recuerda, antes de que otros crean en alguna cosa, tú tienes que creerlo primero). Una vez que exista una causa con la que estés completamente comprometido, entonces, naturalmente irradiarás un entusiasmo enorme. Y tu energía incansable, junto con un plan para el éxito, atraerán multitudes de seguidores a tu causa.

La última clave para el éxito es nunca olvidar mantener la misión como el objetivo principal y único - y no hacer que todo se trate de tu propio ego o de transformarte el centro de atención. Si puedes hacer esto, tendrás un gran número de personas que creerán en tu causa y se unirán a ella, y de esta manera, tendrás una legítima oportunidad de dirigirlos a todos ellos a la Tierra Prometida.

viernes, 20 de mayo de 2011

Parashá Bejucotai - En Mis Leyes

Torá desde Jerusalem



Parashá Bejucotai - En Mis Leyes
Libro Vayikrá / Levítico (26:3 a 27:34)

 



Comentario sobre la Parashá

“Diles a los hijos de Israel...” (Vayikrá 25:2)
La parashá de esta semana comienza diciendo: “Y habló el Eterno a Moshé en el Monte de Sinai…”, a lo que preguntaron nuestros Sabios: ¿Por qué aclaró la Torá que este precepto le fue dicho a Moshé en el Monte de Sinai, acaso no le fue entregado todos los preceptos en el Monte de Sinai?  A lo que respondieron nuestros Sabios: Para enseñarnos que así como fueron explicados todos los detalles del año sabático, “Shemitá”, con todas sus obligaciones, asimismo fueron ordenados todos los preceptos con sus detalles en el Monte de Sinai, de boca del Todopoderoso.  ¡Este concepto es la base de toda nuestra Torá!  Cada letra y letra, cada precepto y precepto, fue dictaminado directamente por Hashem en el Monte de Sinai delante de todo el pueblo.
La Veracidad y la autenticidad de la Torá, se arraigan en eso, en que fue entregada directamente delante de todo el pueblo, no por medio de intermediarios, ni para un grupo selecto de intelectuales.  La obligación por excelencia es el estudio de la Torá; todos tenemos, no solamente la posibilidad sino la obligación de llegar hasta el nivel de profeta como llegó Moshé en el Monte de Sinai.  No fue Moshé un superdotado en ningún concepto, sino sólo en humildad: “Y Moshé es muy humilde”.
“…Cuando vengas a la Tierra que Yo te entrego, descansará la tierra “Shabat” al Eterno.  Hasta la Tierra debe cumplir con la obligación del Shabat, (no el sábado semanal, sino el sábado de la “Semita”, cada siete años),“Pues Mía es toda la tierra...”. pues el cumplimiento de las obligaciones del Shabat, son el testimonio que reconocemos al Creador de todo el Universo.
“ Seis años sembrarás la tierra… y el séptimo año Shabat Shabatón será para la tierra, Shabat para el Eterno, no sembrarás…  Y será el Shabat de la tierra para que comas tú y tu siervo y tu sierva y tu empleado y el residente en tu tierra que habitan contigo…”.  Con esta obligación nos quiere enseñar el Creador, quién es el que en verdad alimenta a todo el universo.
“Y si preguntas: ¿qué comeremos en el séptimo año ya que no sembraremos la tierra y no recogeremos nuestra cosecha?, y obligaré Mi bendición en el sexto año y hará la cosecha para tres años.
Continúa la Torá, y nos enseña, sobre las obligaciones que tenemos con respecto a las diferentes propiedades de casas, así como las obligaciones que tenemos con los siervos, a lo que preguntaron nuestros Sabios que relación hay entre el año Sabático y la propiedad de casas y la tenencia de siervos, a lo que respondieron: “Quien no tuvo confianza en la promesa Divina y no respetó las obligaciones del año Sabático, al final tendrá que vender sus casas… hasta que él mismo tenga que venderse como siervo para poder subsistir”.
Entre los conceptos mal entendidos en las ultimas generaciones por los no estudiantes de la Torá, se encuentra el concepto de “siervo” de la Torá.  La imagen del esclavo de las películas nos martilla con la pregunta: ¿cómo puede ser que la Torá permita una injusticia social como esa, acaso no somos todos hechos por el mismo Creador?  La mera pregunta demuestra el desconocimiento de quien se la formula, ya que el Talmud expresa: ¡Todo el que adquiere un siervo, está adquiriendo un dueño!.  Las obligaciones que adquiere el dueño con su siervo, lo convierte en su siervo.  Así dictaminó la Torá: No podrá hacerlo trabajar “befarej” a lo que comentaron nuestros Sabios: en lo que no esta acostumbrado a hacer, cualquier trabajo despectivo como llevar las herramientas detrás de él, pues demostraría su situación de siervo, cualquier trabajo innecesario le está prohibido darle para hacer.  Si cargar con herramientas detrás de mí es despectivo y lo que no esta acostumbrado a hacer está prohibido y lo innecesario no es correcto darle que haga, ¿no pareciera que el señor tendría que abrir una oficina de empleo para buscarle justo el trabajo que pueda aceptar?   Las leyes de desempleo mas socialistas del siglo XXI no llegaron a compararse con las leyes de hace 3000 años de la Torá.
Nos dictamina la Halajá, las relaciones humanas con la que me obligo al adquirir un siervo: Comerá en la mesa del señor, así como dormirá como él… llegando, en caso de imposibilidad, a que el siervo se convierta en el dueño de su señor: “Y cuando salga de tu casa no saldrá vacío, sino que compartirás con él, la bendición que te bendijo el Todopoderoso…”  ¡No lo despedirás vacío!.
Solamente quien no sabe Torá puede sospechar como fuera del tiempo, a la Torá.  “Se fijó en la Torá e hizo al mundo”.  El universo con toda su creación, fue hecho sobre la base de la Torá por lo que no puede encontrarse en ella ninguna incoherencia con lo creado, sino, una falta de conocimiento en el contenido de la Torá es la que nos lleva a pensar que la Torá pudiera ser incompatible con el mundo moderno, basado en el conocimiento de las ciencias y en los sentimientos humanos.
Shabat Shalom.
Rab Shlomó Wahnón

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sábado, 7 de mayo de 2011

PARASHA EMOR VAYIKRA (21:1 a 24:23)

Torá desde Jerusalem



Parashá Emor - Di

Libro Vayikrá / Levítico (21:1 a 24:23)




Comentario sobre la Parashá

“Y tomarás harina de sémola y cocinarás con ella doce panes…” (Vayikrá 24:1)
“Y tomarás harina de sémola y cocinarás con ella doce panes…  Cada Sábado los ordenarás ante el Eterno...  Y será para Aarón y sus hijos quienes los comerán en el lugar santo, pues Kodesh Kadashim es para el...”.
Los doce panes que se ofrecían cada Shabat sobre la Mesa del Santuario, sustituían a los que habían sido ofrecidos el Shabat anterior y se repartía entre todos los cohanim, y sobre el reparto de los panes está escrito: “El avaro no se hartaba y el conformista que tomaba lo mínimo obligatorio, “cazayit”, se hartaba”.  ¡Qué sensación la de aquellos que a diario vivían una realidad demostrada, donde el esfuerzo por conseguir no produce ningún efecto!.  Tanto el que tomaba mucho como el que se contentaba con lo mínimo, tenían la misma sensación.  Así ocurrió en los cuarenta años del desierto y el “maná”, del que quien recogía más de lo que necesitaba con intención de guardarlo, a la mañana siguiente lo encontraba agusanado y podrido.
En una generación como la nuestra donde la preocupación por el futuro es nuestra realidad cotidiana, seguros de vida, de autos, cuentas de ahorro, inversiones a corto y largo plazo, programas de seguridad familiar..., nos hace sentir toda una vivencia de preocupaciones por el mañana, hasta el punto de que tanto queremos asegurar nuestro futuro que vivimos un presente obsesionado.
El Talmud nos enseña: “Todo el que tiene un pedazo de pan en su bolsa y se preocupa por lo que comerá mañana, se califica dentro del grupo de los que no creen en el Creador”.  El preocuparse por algo tan natural como que es qué se comerá al día siguiente, se considera de falta de creencia.  Acaso podemos encontrar hoy en día quien no está preocupado no por lo que comerá mañana sino por sus inversiones, cuando a veces dispone de capital para comer él y sus hijos y los hijos de sus hijos...
El concepto de la falta de creencia es algo básico que debemos considerar.  La Torá nos enseñó en sus conceptos halájicos, por lo que todo se considera por su mayoría; hay mayoría de 50% y hay mayoría que exige una proporción de 1/60 es decir 1.8%, y hay conceptos que solamente se permiten después de tres generaciones y hay quienes solamente después de 10 generaciones.  Pero no es lógico el comportamiento de muchos de nosotros que vivimos asustados por acontecimientos que en su verdadera expresión son mucho menor que otras y que solamente nos acostumbramos a ellas.  Como ejemplo de ello ha ocurrido en Israel con los efectos de la Intifada, que causó a muchos una sensación de inseguridad totalmente fuera de lo lógico, a veces por culpa de los medios de comunicación que incentivaron dichas sensaciones al desfigurar la verdadera imagen de los acontecimientos, pero sin embargo muy poca gente considera en verdad que los accidentes de tráfico son hasta hoy en día un factor mucho más grave en el índice de mortalidad en el país.
La falta de confianza se basa en la falta de conocimiento que tenemos de nuestra realidad.  Quien investigara y profundizara sobre la realidad de la persona llegaría rápidamente a la conclusión que aunque está obligado a su esfuerzo, el abandono a la “suerte” es una equivocación; tiene que saber que su esfuerzo es solamente un incentivante que permite hacer, pero no es el que lo realiza, como dijo el Pirké Avot en nombre de Hilel: “Im En Ani Li Mi Li, Ve Kasher Ani Le Azmi Ma Ani...  Sino me preocupo por mí, quién se preocupará, y cuando ya me preocupo, qué soy”. 
En esa controversia entre la obligación y la impotencia se encuentra la realidad del hombre, que toma su más fuerte expresión cuando se encuentra frente al típico caso en el que un insignificante ser sencillo y diminuto, como lo son ciertos virus, pueden destruir toda una compleja realidad como la del cuerpo humano.
“Kave el Hashem, Hazak VeAmez Libeja Vekave el Hashem”.
“Confía en Hashem, esfuérzate y presiónate y confía en Hashem”.
Dos veces repite la obligación de confiar en Hashem: una antes del esfuerzo y otra después del esfuerzo, para que no te equivoques y creas que fue el esfuerzo quien produjo los hechos, sino que solamente la confianza y la esperanza en Hashem es la que las realiza.
Shabat Shalom.
Rab Shlomó Wahnón


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jueves, 5 de mayo de 2011

PARASHA EMOR Levítico 21-24

 

Emor(Levítico 21-24)

Emor 5770

Nuestro tema central en la Parashá son los Cohanim y la santidad que ellos deben guardar en sus labores, al acercarse ante el Kodesh (presencia divina).
Nos dice la Parashá sobre el pasuk: Beshameru et Mishmarti Aní Hashem. (Ellos guardaran mi encargo, Yo soy Hashem).-Vaikra 22-9.
Cuando un rey de carne y hueso dicta un decreto, exige a sus súbditos que lo cumplan, sin embargo él, personalmente, no lo tiene que llevar a cabo. No es así con el Rey del mundo Hakadosh Baruj Hu. Cuando Hashem decreta una orden, él la lleva acabo primero. Por eso dice: Aní Hashem, Yo soy el que cuida las Mitzvot de la Torá primeramente. (Yerushalmi, Rosh Hashaná 7-2, Perek 1-Alaja 3).
* * *
Nuestra sagrada Torá empieza con un ejemplo de bondad y termina con bondad. Al comienzo de la Torá Dios vistió a Adam y Java, y al final, Hashem enterró personalmente a Moshe Raveinu, para enseñarnos con el ejemplo, que el mundo se construye con bondad. (Ellos guardaran mi encargo, Yo soy Hashem).
* * * 
Turnus Rufus, en una ocasión le pregunto a Raví Akiva: ¿Acaso su Dios cuida la Torá? y Raví Akiva le respondió: Ciertamente que sí. Entonces, ¿por qué hace llover en Shabat, pregunto el romano, si tiene que llevar las nubes de un lugar a otro?
Ravi Akiva le dijo: Está escrito, "Toda la tierra está llena con su gloria", o sea todo es un solo reshut (dominio). Predicar con el ejemplo es la mejor manera de impartir una lección o conocimiento.
* * * 
En una ocasión vino un hombre muy ofuscado a ver a Rav Iser Zalman Meltzer y le decía que le urgía divorciar a su esposa, ya que tenía una enorme lista de motivos, todos válidos.
El Rav, llamó a su esposa y le habló con gran dulzura, le preguntó una y otra vez si necesitaba algo, si podía hacer algo por ella, y continuaba sobre esa línea, ignorando casi por completo las quejas del hombre.
Este hombre al ver el trato del Rav para con su esposa, pensó: ¿Quizás yo debería tratar a mí esposa así? y se despidió y olvidó el divorcio. (Ellos guardaran mi encargo, Yo soy Hashem).
* * * 
Cuando Rav Eliyahu Lopián Z.Tz.L., era Mashguiaj rujaní de la Ieshivá de Kfar Jasidim, tuvo que ir un día a Haifa al médico. Cuando regresó, era la hora de la plática de musar (ética). El gadol dijo así: Hoy no puedo darles la sijá. ¿Por qué le preguntaron sus alumnos?
Porque yo mismo no estudié musar el día de hoy. La sijá la sé, pero no puedo dar una plática sin dar el ejemplo. (Ellos guardaran mi encargo, Yo soy Hashem).
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Un exitoso hombre de negocios fue a ver a uno de los Guedolei Hador en U.S.A, creo que fue Rav Yaacob Kamietzki Z.Tz.L. y le preguntó si podía deducir de impuestos una serie de gastos que en realidad eran Casher para la deducción. El Rav le dijo que no y que fuera a pagar cuanto antes.
A la mañana siguiente, este hombre estaba en la oficina de impuestos y se sorprendió al ver al Rav en la fila.
"¿Acaso Rav, vino a ver si cumplo con mis obligaciones fiscales?". "No", le respondió. "Cuando me visitaste ayer, recordé que me habían mandado un cheque de esta misma oficina y considero que no me corresponde. Por esa razón lo vengo a devolver". (Ellos guardaran mi encargo, Yo soy Hashem).
* * * 
Cuenta el Yerushalmi (Baba Batra 2-11), que Raví Yonatán, el Dayán, tenía un enorme árbol cuyas ramas pasaban a la propiedad del vecino, un romano. Pero este no se quejaba y había buena relación.
En una ocasión se presentaron 2 hombres en juicio, uno pedía que se obligara a su vecino a cortar su árbol, ya que le tapaba el sol y su esposa no podía secar su ropa y sus hijos no podían jugar en el jardín. Rav Yonatán les pidió que regresaran al día siguiente para decirles el veredicto y cuando regresaron les dijo: "Sí, hay que cortar las ramas del árbol". "Pero, ¿Por qué no nos dijo ayer Rav?", preguntaron. Él respondió: "Tuve que cortar las propias ramas de mi árbol antes de emitir el veredicto, sin el ejemplo no se vale predicar". (Ellos guardaran mi encargo, Yo soy Hashem).
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Mi señor padre de bendita memoria Eljanan Refoel ben Tzvi Hirsh Z.L, era un hombre muy recto y era muy cuidadoso en nunca tomar algo que no le perteneciera.
Cada viernes por la mañana íbamos al Banco en Toluca, México y la cajera le tenía preparada la nomina de los 300 obreros de nuestro acabado Textil.
En una ocasión, mi Padre tomó el paquete de los billetes y como siempre partimos del banco a la fábrica, para pagarles a los trabajadores. La secretaria recibió el bolso con el dinero y se fue a pagar, como era su costumbre.
Regresó sorprendida y le dijo a mi Padre: Don Rafael. ¡Esta duplicado el pago, aquí esta todo el sobrante! Mi Padre tomó el dinero, la felicitó y la recompensó por su honradez. Inmediatamente después, me pidió que regresáramos al Banco. En el camino le pregunté: "Papá, es mucho dinero, el error de la cajera ¿puede ser Mutar? Se molestó y me dijo: Hijo, hay 2 cuestiones aquí: Una es Kidush Hashem y dos, tengo que enseñarte con el ejemplo lo que predico. No podemos tomar de nadie, nada que no nos corresponda.
Al entrar al banco y ver a la cajera desecha en lagrimas, entendí la grandeza del ejemplo paterno. (Ellos guardaran mi encargo, Yo soy Hashem).

jueves, 28 de abril de 2011

Kedoshim(Levítico 19-20)

 

Kedoshim(Levítico 19-20)

Ajarei Mot - Kedoshim 5770

Estas 2 parashiot se leen juntas en muchas ocasiones y contienen la esencia y el sentido de lo que es un judío.
La miztvá de hacer kidush Hashem, es un ejemplo de cómo ser Kedoshim. A pesar que algunos poskim opinan que debe de hacerse con 10 personas (minian) la verdad es que una sola persona de forma anónima y oculta, puede santificar el nombre de Hashem y volverse Kadosh.
Santificar el nombre de Hashem quiere decir enaltecer y engrandecer el honor de nuestro creador y jaz veshalom lo contrario, disminuir el kavod de D-os es la peor transgresión de nuestra Torá y como dijeron nuestros sabios, sólo se perdona en el día de la muerte. Shaharei Teshuvá (Rabeinu Yona), dice, que Kidush Hashem, corrige el Avon de Jilul Hashem.
Cuando un marido trata bien a su esposa, le trae flores, y le da cariño todos los días hace kidush shem shamaim. (Afilu Beyajid).
Cuando un yehudi tiene una conducta intachable con la gente que lo rodea y ellos aspiran a ser como él, esto se llama kidush hashem.
Cuando nosotros nos comportamos con humildad y los mismos gentiles, dicen, que hay que aprender de los judíos, esto enaltece el honor de Hashem y se llama kidush hashem.
En la ciudad de kfar Jasidim cuando Rab Elie Mishkovsky fue Rosh Yeshivá, nunca aceptó recibir su sueldo, su esposa trabajaba para la parnasa y él a pesar de ser el Rav de la ciudad, sólo recibía beneficios de la municipalidad.
La mamá de la Rabanit Braine, (hija de Rav Itzjak Blazer Rav de Petersburgo) le pidió a uno de los bajurim de nombre Rav Yaakov Aarón Levi, que era el hombre de confianza del Rosh Yeshivá, que por favor aceptara el sueldo como el Rav de la Yeshivá, ya que se lo ganaba día a día y a pulso.
Rav Yaakov Aarón se acercó al gadol y le preguntó ¿Por qué no acepta usted su sueldo y hace más fácil la economía de su familia? Y el Rav Mishkovsky le contestó: Si me preguntas te lo diré. Yo no me considero apto para tan honorable puesto, pero ya que lo tengo, si yo aceptara un sueldo, después de 120 años me reclamaran, porque no fui digno de tal puesto y aún así acepte dinero. Ahora que no acepto y aún así hago mi mejor esfuerzo, le pido a Hashem que no me juzguen con dureza por el kavod recibido y por cualquier error o decisión indebida. (Este es Kidush Hashem)
En la ciudad de Radin, cuando el Jafetz Jaim era ya muy anciano, el doctor le dijo que no debía estudiar mas de 8 horas, ya que su salud estaba en peligro. Fue a ver a Rav Israel Salanter y le explicó que su casa era pública y si la gente no lo veía estudiando seria un mal ejemplo y por otro lado si pretendía estudiar seria gonev daat haberiot (engañar a la gente).
Rav Israel Salanter le contestó: pretende estudiar aunque no lo hagas, para no llegar jamás a hacer jilul hashem. Tu ejemplo perdurará por siempre. Esto es Kidush Hashem.
En la Yeshivá de Rav Moishe Fainstein, un empleado de color trapeaba los pisos y nadie se le acercaba a preguntar por qué tenía la cabeza vendada. Al verlo Rav Moshe fue hacia el y le dijo: ¿Qué te paso, estas bien? Y este hombre le contesto que le habían sacado una muela y que estaba muy adolorido. Platicaron 2 o 3 minutos y finalmente Rav Moishe le dijo: que estés bien. Cuando la gente pasaba, y veían la acción, no entendían como el gadol Hador hablaba con el empleado, mas sin embargo esto se llama kidush hashem.
Hace algunos meses viaje a Houston Texas acompañando a un conocido que tenia la necesidad de checarse en un hospitalde esa ciudad.
Estando en la sala de espera, me percaté que una mujer bajita de estatura, lloraba y gritaba de manera muy desesperada. La encargada de la recepción le decia que si no pagaba la cantidad del deducible, no iba a ser atendida a pesar de que las citas estaban hechas.
Esta mujer volteó hacia la sala donde había más de 100 personas, y grito en agonía: ¿alguien me puede ayudar? Y todos guardaron silencio. Nadie dijo una sola palabra.
Esperé que ella saliera de ahí y fui tras ella y le dije: ¿no se ofende si yo la ayudo? Y ella con lágrimas en los ojos me dijo que D-os lo bendiga. Le di el dinero en cuestión, sin que nadie se diera cuenta y me despedí de ella muy satisfecho.
Me dirigí de regreso a la sala de espera y repentinamente un cura con una enorme insignia en el pecho me dijo: yo vi lo que usted hizo y ahora entiendo porque son el pueblo elegido.
La Mitzvá de santificar el nombre de nuestro creador es sin duda uno de los principales objetivos que tenemos cada y uno y uno de nosotros, que somos el pueblo que D-os eligió para representarlo en la tierra.


miércoles, 27 de abril de 2011

Kedoshim
Nissan 23, 5771 · April 27, 2011
Leviticus 19:1-20:27


The Parshah of Kedoshim begins with the statement: "You shall be holy, for I, the L-rd your G-d, am holy"; this is followed by dozens of mitzvot (Divine commandments) through which the Jew sanctifies him or herself and relates to the holiness of G-d.
These include: the prohibition against idolatry, the mitzvah of charity, the principle of equality before the law, Shabbat, sexual morality, honesty in business, honor and awe of one's parents, the sacredness of life.
Also in Kedoshim is the dictum which the great sage Rabbi Akiva called a cardinal principle of Torah and of which Hillel said, "This is the entire Torah, the rest is commentary" -- Love your fellow as yourself.


Chabad.org


Comentario sobre la Parashá KEDOSHIM

Torá desde Jerusalem



Parashá Kedoshim - Santos

Libro Vayikrá / Levítico (19:1 a 20:7)





Comentario sobre la Parashá


“Diferentes seréis, pues diferente soy Yo!” (Vayikrá 19:1)
Con estas palabras comienza nuestra parashá, la obligación a todo el pueblo de Israel de ser Kedoshim (diferentes) pues Él es diferente.
Más de uno llega, en diferentes momentos de la vida, a la acostumbrada pregunta: ¿hacia dónde debería dirigir mi vida?  Ya el Rey Shlomó en su gran libro Kohelet advirtió que “aunque he sido rey sobre Israel en Jerusalem y dediqué mi corazón a buscar e indagar por medio de la sabiduría sobre lo que ocurre debajo de los cielos... he visto todas las obras que se hacen bajo el sol y he aquí que todo es vanidad y correr tras el viento”.
Nuestros Sabios nos comentaron en más de una oportunidad sobre el camino a buscar dentro de la selva natural en la que nos encontramos y nos dijeron: Así como Él es Bondadoso se tú bondadoso; así como Él es... compárate con Él.  ¡Si, nuestros Sabios nos exigen compararnos con Él!.  Qué grandeza la del ser humano que puede compararse con el Creador.  De ser un pequeño animal al nacer, con apenas conciencia ni sabiduría, envuelto solamente por instintos de supervivencia, el ser humano va desarrollando sus sentidos sentimentales; de pronto no solamente que empieza a reconocer a su madre sino a desarrollar una dependencia y cariño con ella, aún predominan sus instintos pero vamos viendo los cambios, la educación y la enseñanza le van ofreciendo los medios para desarrollar sus propiedades verdaderas que lo diferencia de los demás y hasta de los otros seres animales.  De pronto el agradecimiento, el respeto, la preocupación, la bondad, la piedad... no son modales sino valores, los modales pueden cambiar los valores no.
El aprendizaje es una necesidad, la educación es una obligación, la enseñanza es el medio la educación es la finalidad, necesitamos enseñarles a nuestros hijos matemáticas, historia, física, cálculo y aritmética, pero eso no lo va a convertir en un mejor hombre el día de mañana, sino tal vez mejor preparado para ser un mejor mecánico o tal vez ingeniero, pero solamente debemos esforzarnos en dirigirlo y enseñarle la diferencia entre lo correcto y lo incorrecto, y eso es lo que le permitirá hacerse con valores en su vida.
A la típica pregunta: ¿Y quién ha dicho qué es lo correcto?  ¿Acaso alguien es dueño de la verdad?  Dijeron Nuestros Sabios: ¡Compárate con Él!.  Es tan sencillo, la lógica nos obliga a pensar que si el aparato más corriente viene acompañado con un manual de instrucciones, la vida de una persona que no es más compleja que un aparato, sino tan compleja que aún no se encontró quien la entienda en verdad.  El cerebro aún es un enigma en muchas de sus funciones, el hígado una maravilla incomparable, el riñón un filtro perfecto... no puede ser que no venga con un manual.
Obligatoriamente ese manual no puede estar escrito por un sicólogo que generalmente ni se conoce asimismo, ni por un filósofo que por definición no conoce a la persona, ni por un médico... ni... ni..., sino solamente por Quien hizo al ser humano.
No perdamos el tiempo buscando teorías hipotéticas, que no fueron demostradas, en pro de algo que puede ser que no existió, sino busquemos lo que durante muchísimas generaciones fue corroborado, estudiado, tratado, criticado y realizado por miles de personas que en su gran mayoría demostraron ser, además, grandes ejemplos en otros campos de la ciencia que corroboran la realidad de ser seres muy inteligentes y preparados.
Shabat Shalom.
Rab Shlomó Wahnón


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Parashá Kedoshim - Santos

Torá desde Jerusalem



Parashá Kedoshim - Santos
Libro Vayikrá / Levítico (19:1 a 20:7)




 

Resumen de la Parashá



En el comienzo de esta parashá el Todopoderoso le transmite a Moshé una exhortación para el Pueblo de Israel, quienes debían ser “santos” (kedoshim).  Este alto grado de espiritualidad comprendía el respeto a los padres, la observancia del Shabat, la no-adoración de ídolos. 
Se prohíbe comer de ofrendas luego del segundo día de ofrecida, y por ello debía quemarse.  Cuando se coseche lo sembrado, se dejará sin recolectar los límites del campo y las espigas caídas, que quedarán para los pobres y los forasteros.  No se debe comer de frutos de árboles dentro de los primeros tres años de plantados. 
Se prohíbe tatuarse o mutilar partes del cuerpo.  No se pueden hacer mezclas anormales, como cruza de animales, entretejido de lana y lino (shaatnez), etc. 
Recuerda el Eterno la prohibición de robar, de mentir al prójimo, calumniar.  Los Benei Israel deben comportarse honestamente, no debiendo demorar la remuneración a sus obreros, como observar que la balanzas y pesas sean exactas.  Los jueces deben ser imparciales en sus dictámenes.
El judío no puede acudir a nigromantes ni a adivinos, ni practicar adivinanzas o magias.  Está prohibido cortarse los contornos del cabello y de la barba.
El judío debe ser compasivo, considerado, amar a sus semejantes como a sí mismo.
Son reprimidos los pecados de adulterio, violación y perversión. 
Los Hijos de Israel deben observar una vida de pureza y moralidad.


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viernes, 15 de abril de 2011

Parashá Ajarei Mot

Resumen de la Parashá: Ajarei Mot 

 

Parashá Ajarei Mot / Después de la muerte.

La Torá nos cuenta que habiéndose acercado un fuego extraño sobre el altar, los hermanos murieron en circunstancias confusas, pero además nos comentan nuestros Sabios que ambos miraban a su padre y a su tío con envidia y deseaban reemplazarlos en la conducción del pueblo. Los hijos de Aharón vivieron poco tiempo. Intentaron apresurar el mañana, y el mañana nunca llegó; sus sueños de poder murieron con ellos. Ahora, el mensaje era para su padre: Quien controla el culto de Israel debe ser modelo de conductas y actitudes. El poder es algo más que un dulce caramelo.
Parashat Ajarei Mot, describe detalladamente el ritual del Día del Perdón, día de la expiación de los pecados y de la purificación del alma. Era Aharón, el Sumo Sacerdote, quien tenía sobre sus espaldas la pesada carga de expiar por los pecados de Israel. Sin embargo, el mensaje de la Torá es contundente. Primero debía expiar por él, debía reconocer sus fallas y quedar limpio de pecado; debía mostrarse vulnerable y adquirir la autoridad moral que debe poseer un líder para expiar por las falencias de su pueblo. Aharón debía ser el primero entre los puros de Israel. El poder no es una luz verde para adquirir honores y beneficios. No es tan solo el privilegio de caminar frente al pueblo, tal como soñaban Nadav y Avihu. El poder es ante todo responsabilidad y, a menudo, sinsabores y privaciones.
Nota: En el Shabat de la Lectura de la Torá se divide en 7 secciones. Cada sección se llama Aliá [literalmente: Sube] ya que por cada Aliya, una persona ”sube” a hacer un [bendición] brajá en la lectura de la Torá. Aquí están las aliyot de la semana.
Primera alía (16:1-16:17) El Eterno habló a Moshé después de la muerte de los hijos de Aarón. Se le dan las órdenes de cómo hará cuando Aarón entre a hacer la expiación en el santuario, que sería: por sí, por su casa y por toda la congregación de Israel. Cómo se vestirá y que echará suerte con dos machos cabríos: uno para expiación y otro para holocausto uno para el Eterno y otro para Azazel.
Segunda alía (16:18-16:24) Se explica qué hará cuando hubiere acabado de expiar el santuario y el tabernáculo de reunión y el altar, además de qué hará con el macho cabrío vivo y qué hará al terminar.
Tercera alía (16:25-16:34) Se explica qué debe hacer aquel que llevó el macho cabrío a Azazel, además qué harán con el macho cabrío inmolado por el pecado cuya sangre fue llevada al santuario para expiación, ordena tener como estatuto perpetuo que en el mes séptimo a los diez días del mes afligiréis vuestras almas y ninguna obra haréis, porque en este día se hará expiación por vosotros.
Cuarta alía (17:1-17:7) Habló el Eterno a Moshé diciendo: Cualquier varón de Israel que degollare buey o cordero o cabra, en el campamento o fuera de él, y no lo trajere a la puerta del tabernáculo para ofrecer ofrenda al Eterno, será culpado de sangre el tal varón. Y nunca más sacrificarán sus sacrificios a los demonios.
Quinta alía (17:8-18:5) Se ordena no comer sangre de ningún animal, el que cazare animal o ave que sea para comer, derramará su sangre y la cubrirá con tierra. Además toda persona que coma animal mortecino o despedazado por fiera lavará sus ropas con agua, esto es tambien para los no judios.

Sexta alía (18:6-18:21) Se prescriben las leyes acerca de la desnudez de los familiares que no descubrirás y de la prohibición del acto carnal con la mujer de tu prójimo.
Séptima alía (18:22-18:30) Se prohíbe echarse con varón como con mujer, es abominación. Además de amancillarse con animales.


jueves, 14 de abril de 2011

PARASHA Ajarei Mot(Levítico 16-18)

 

Ajarei Mot(Levítico 16-18)

Demasiado Cerca

Esta semana la parashá comienza con la trágica muerte de los dos hijos de Aarón, Nadav y Avihu.
La Torá dice que "un fuego los consumió" (Levítico 10:2), y luego dice que ellos fueron removidos del campamento con sus ropas aún intactas (10:5). ¿Pero cómo puede ser que sus ropas sobrevivieron a un fuego que los mató? Rashi explica: Fueron electrocutados por dos relámpagos que fueron disparados desde el Kodesh HaKodashim (el lugar más sagrado del Tabernáculo) y se dividieron a través de sus fosas nasales.
Para haber sufrido este duro castigo, deben haber hecho algo realmente terrible. ¿Pero qué fue lo que hicieron?
Después de esperar durante meses la inauguración del Tabernáculo, Nadav y Avihu estaban tan ansiosos de acercarse a Dios que tomaron potes con incienso y precipitadamente entraron en el Kodesh HaKodashim.
El problema es que el Kodesh HaKodashim es un ambiente que sólo tolera la entrada durante un día del año – Iom Kipur, y sólo una persona tiene permitido entrar – el Cohen Gadol (Sumo Sacerdote). Nadav y Avihu habían entrado en el centro espiritual sagrado del Tabernáculo, un entorno para el cual no estaban preparados – y se vaporizaron.
La Torá llama a Nadav y Avihu "los cercanos a Mí" (Levítico 10:3). Ellos tenían intenciones positivas – de acercarse, de unir, de conectar. Y por supuesto que Dios quiere proximidad. Pero hay límites apropiados. Nadav y Avihu cruzaron el límite... y sufrieron las consecuencias.
* * *

Por el Bien de los Demás

Este incidente nos enseña la necesidad de establecer límites en nuestras propias relaciones. Porque hay una línea muy fina separando entre el deseo de acercarse y una conducta poco sana.
El Talmud, de manera intrigante, hace la siguiente declaración: "Si bien el ternero desea beber, la madre desea alimentarlo aún más". La explicación simple es que, por supuesto, el ternero tiene hambre y necesita comer, pero más aún, la madre está llena de leche, y necesita sacarla de su organismo.
El Rab Simja Wasserman dice que esta enseñanza debe ser entendida de otra manera. Porque si la única preocupación de la madre es deshacerse de su leche, entonces saldría en un gran chorro. Y vemos en cambio que la leche sale precisamente en la proporción correcta para satisfacer las necesidades específicas del ternero. Entonces, cuando el Talmud dice: "Si bien el ternero desea beber, la madre desea alimentarlo aún más", se refiere a que incluso más que los deseos de comer del ternero, la madre desea que él coma – no por el bien de ella, sino porque ¡eso es lo mejor para el ternero!
De eso se trata una buena relación: estar cerca, dar, preocuparse por el otro. Pero no de manera exagerada, o sofocando. Los cabalistas explican esto utilizando una metáfora: Si mi vela está encendida, y otra vela no lo está, entonces es bondadoso utilizar mi vela para encender la otra. Pero entonces, una vez que la otra vela está encendida, la verdadera bondad es echarse para atrás, retirar mi vela y dejar que la otra vela arda por su propia cuenta.
El papel de los padres (o de cualquier otro tipo de educación) es hacer que el estudiante alcance un nivel de independencia. Así, Maimónides escribe que el nivel más alto de caridad es ayudar al otro a crear una independencia financiera – a través de un regalo, un préstamo o un puesto de trabajo.
Una relación de dependencia es poco saludable; es "demasiado cerca".
* * *

Política de Puertas Abiertas

El Talmud (Avot 5:13) describe diferentes personas a partir de la manera en que comparten sus posesiones. Un tipo de persona tiene una política totalmente abierta con los demás, diciendo "Lo que es mío es tuyo, y lo que es tuyo es mío".
El Talmud dice que esta persona es ignorante. ¿Por qué? Debido a que este comportamiento es caótico. Tuyo, mío. Al final nadie tiene absolutamente nada.
Digamos que una persona quiere hacer de su casa una "casa abierta", donde cualquier persona puede entrar y salir libremente. ¿Suena bien? No realmente, porque esa persona ya no tiene ninguna base para poder dar. Cuando alguien te invita, entonces tiene sentido, pero en este caso en que cualquier persona puede entrar y salir, en realidad su casa ya no es su casa, ¡y yo no soy verdaderamente un invitado!
No hay distancia, no hay límites entre las personas. La verdad no es sorprendente que el comunismo haya fracasado.
* * *

Compartiendo una Parte

Al describir el pacto de Dios con el pueblo judío, la Torá utiliza la expresión "Karet Brit" (véase Éxodo 34:10, Deuteronomio 29:13). El sentido literal de la expresión es – "cortar un pacto" – lo cual es una contradicción. "Cortar" implica una separación, ¡mientras que "pacto" implica unión!
El Maharal explica que para acercarte a alguien no debes renunciar a todo, sino que más bien debes "cortar" una parte especial de ti, y compartirla con la otra persona. De esta forma, siempre querrás estar cerca de esa persona, porque ahora comparten esa íntima parte de ti. Sin embargo, al mismo tiempo puedes preservar tu propia individualidad.
Todo es una cuestión de saber dónde establecer los límites. Si establecemos los límites sabiamente, podemos lograr una cercanía adecuada con todo el mundo. Puede ser que estimemos apropiado hablar con un colega acerca de finanzas personales, hablar con el rabino acerca de religión, y con un vecino acerca de política. Pero establecer una cercanía sin restricciones con todo el mundo es la receta para el desastre personal.
Esto se aplica también a la intimidad física. Debemos establecer límites de manera clara y objetiva, de manera que en un momento de pasión no crucemos una frontera poco sana. Esta es una razón por la cual la Torá habla en contra de la promiscuidad, o incluso contra el contacto físico entre los miembros del sexo opuesto. Porque si tengo contacto físico con el sexo opuesto, entonces ¡¿qué queda para mi pareja?!
* * *

La Prueba Judía

Antes de que Dios entregara la Torá en el Monte Sinai, Él, ordenó a Moisés establecer un límite alrededor del monte, para que la gente no se acercara demasiado. Esta instrucción es tan importante que se repite en Éxodo 19:12, 19:21 y 19:24.
"Acercarse demasiado" ha sido una prueba constante para los judíos a través de toda la historia. Tenemos deseos de llegar a los demás, de arreglar el mundo, de traer la paz y de dar paso a la era Mesiánica. Debido a esta intensidad, a veces actuamos con la mejor intención, pero en la dirección equivocada.
El éxito en la vida depende de saber en dónde estamos y hasta dónde podemos llegar. Nuestras fuerzas internas tienen que ser aprovechadas en la medida adecuada, en el lugar adecuado y en el tiempo adecuado. Quizás esta es la razón por la cual Jerusalem – el lugar más sagrado para los judíos – es una ciudad "amurallada".
El error fatal de Nadav y Avihu fue ignorar esto.
Shabat Shalom,
Rav Shraga Simmons