LUZBY BERNAL

Mostrando entradas con la etiqueta medicina.actualidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta medicina.actualidad. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de febrero de 2012

BEBIDA MILAGROSA:!!!


BEBIDA MILAGROSA: ZANAHORIA, REMOLACHA Y MANZANA
ESTA BEBIDA ES UN MILAGRO y ha estado circulando durante mucho tiempo hace mucho tiempo.
Vale la pena tomar nota.

Hay un famoso señor, de apellido Seto, que jura que por esta bebida se curó.

Por eso él quiere hacerlo público para llamar la atención de las personas que tienen cáncer o cualquier otra enfermedad. ¡Esta es una bebida que protege para que las células malas se formen en el cuerpo, o se frenará su crecimiento!

El señor Seto tenía cáncer de pulmón.
Un herborista famoso de China le recomendó tomar esta bebida y él la ha tomado, con diligencia, durante 3 meses y su salud está completamente restaurada.

Dice que gracias a esta bebida, ahora no le duele nada, por favor, si Ud. esta enfermo inténtelo.

Es una bebida milagrosa y es muy sencilla su preparación.
¡Usted necesita una remolacha, una zanahoria y una manzana que se combinan para hacer el jugo!
Lave todo lo anterior, cortar con la piel en trozos y ponerlas en la licuadora y de inmediato usted bebe el jugo.
Puede añadir un poco de lima o limón para el gusto más refrescante.

Esta bebida milagrosa será efectiva para las siguientes enfermedades:
1. Evitar que las células del cáncer se desarrolle y se restringirán las células cancerosas para crecer.
2. Prevenir el hígado, riñón, páncreas, se puede curar la úlcera también.

3. Fortalecer los pulmones, prevenir ataques al corazón y la presión arterial alta.

4. Fortalecer el sistema inmunológico.

5. Buena para la vista, eliminar ojos rojos y cansados o sequedad en los ojos

6. Ayuda a eliminar los dolores musculares de entrenamiento físico,

7. Desintoxica y elimina el estreñimiento.

Por lo tanto, hará que la piel luzca sana y más radiante.

8. Mejora el mal aliento debido a una indigestión, infección en la garganta, etc.

9. Disminuye el dolor menstrual

No tiene absolutamente ningún efecto secundario.
¡De alto valor nutritivo y se absorbe fácilmente! Es muy efectivo si necesita perder peso.

Usted se dará cuenta de su sistema inmunológico se mejoró después de la rutina de 2 semanas.

Por favor, asegúrese de beber directamente de la licuadora para un mejor efecto.
CUANDO BEBER;
¡La bebida que tiene primera hora de la mañana con el estómago vacío! Después de una hora se puede desayunar. Para Obtener Resultados Rápidos tome 2 veces al día, por la mañana y antes de 5pm.

lunes, 20 de septiembre de 2010

TABULE

El tabulé, taboulé o taboulet es una receta de una especie de ensalada fría a base de Bulgur que es una sémola de trigo con un sabor muy apreciado. El tabulé suele prepararse especialmente en verano ya que es un plato muy refrescante y equilibrado.


El tabulé es un plato muy apreciado por su sabor y facilidad de preparación.
Es una especie de ensalada fría con sémola de trigo. Hay diferentes clases de sémolas de trigo entre las que destacan el Bulgur y el Cous-cous.
Personalmente suelo utilizar el cous-cous ya precocido, ya que permite elaborar esta receta en apenas unos minutos.
Ingredientes para el tabulé

1 taza de cous-cous precocido (se vende en herbolarios y comercios árabes).
2 cucharadas soperas de hierbabuena o menta fresca bien picadita.
1 cucharada sopera de perejil o cilantro en hojas picado bien fino.
3 tomates cortados a cuadraditos pequeños.
1 cebolla grande cortada finamente.
Zumo de 3 limones.
1 pepino a trocitos.
Aceite de oliva extra virgen, al gusto.
Una pizca de sal marina.
Aceitunas negras.
Una cucharadita pequeña de comino.

Elaboración del tabulé

Tras poner el cous-cous precocido dentro de un recipiente verteremos sobre él una taza de agua hirviendo y salada (en el agua ya hemos puesto la sal y el comino).
Trascurridos unos diez minutos el cous-cous ha absorbido toda el agua y ya está listo.
Con un tenedor iremos removiendo el cous-cous de modo que quede sueltecito.
Añadiremos todos los ingredientes y los removeremos bien.
Las aceitunas las pondremos encima para crear más colorido.
Normalmente se pone en el frigorífico (heladera) hasta que esté bien fresquito.

CUSI HUASI

lunes, 13 de septiembre de 2010

EL ODIO ES MALO PARA LA SALUD



Contribución de Amanda Susskind
A palabras necias, oídos sordos. Todos conocemos este dicho. Su objetivo es dar una nueva perspectiva al niño que ha sido víctima de burlas en el patio de recreo. Si bien el refrán puede ayudarle al niño a desarrollar una estrategia de defensa eficaz, en realidad no refleja la evidencia científica de hoy en día.
Esto es lo que sabemos ahora: las palabras pueden hacer daño, y a menudo de una manera prolongada. El dicho más idóneo es: Una palabra hiere más profundamente que una espada.
Y esto lo digo como experta en el odio. En la Liga Antidifamación (ADL por sus siglas en inglés), donde yo trabajo, tenemos casi 100 años de estar estudiando y monitoreando el odio y de dar clases sobre cómo combatir la intolerancia en todas sus formas. Durante décadas, hemos estudiado este fenómeno en sus varias formas, incluyendo el racismo y el antisemitismo. Hemos luchado en los organismos legislativos mediante la elaboración del primer proyecto de ley contra los crímenes de odio, con el fin de aumentar las penas a los delitos motivados por prejuicios. El año pasado abogamos a favor de la aprobación de una ley nacional contra los crímenes de odio. Hemos dado clases en las escuelas, proporcionando una amplia educación contra los prejuicios a decenas de miles de maestros, padres y estudiantes. Hemos brindado técnicas de formación a agentes del orden público en todo el mundo para ayudarles a tratar de forma adecuada los crímenes de odio y la incitación al odio.
Consideramos que nuestros programas de educación preventiva son una vacuna contra el odio. Y pensamos que el enjuiciamiento rápido y el castigo adecuado es un antídoto contra los crímenes de odio cuando éstos ocurran.
En resumen, durante mucho tiempo hemos opinado que el odio tiene muchos atributos similares a los de un virus. Y ahora, la ciencia demuestra que estamos en lo cierto. Resulta que las palabras de odio – que son formas de prejuicio, intimidación y discriminación – atacan al cuerpo tanto física como psicológicamente.
Tomemos el caso de la intimidación. El Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU. calcula que el 30 por ciento de los niños entre el sexto y el décimo grado escolar han sido intimidados o han intimidado a otros durante el año escolar.
Según los investigadores, los niños que son intimidados continuamente pueden experimentar problemas en la salud física, con síntomas que van desde la fatiga, el dolor, y una mayor susceptibilidad a los resfriados, los dolores de cabeza, el dolor abdominal, las náuseas, y las infecciones respiratorias. Las víctimas de la intimidación también pueden experimentar estrés y trauma que puede conducir a los trastornos alimenticios, o empeorarlos. Según algunos estudios, la discriminación racial puede conducir a la hipertensión en la victima.
Tal vez aún más profundo es el desastroso impacto que el odio puede tener en la salud psicológica de un individuo. La construcción de la identidad es un proceso social. Cuando las víctimas de la intimidación reciben señales de que pertenecen a un grupo marginado e indigno, su autoestima y su salud pueden sufrir a largo plazo. Según la Administración de Recursos y Servicios de la Salud “los niños y jóvenes que son intimidados son más propensos que otros niños a sentirse deprimidos, solitarios, ansiosos y tienen una baja autoestima”. En su forma más extrema, la intimidación puede llevar al suicidio. De hecho, durante la última década, en los EE.UU. se ha producido un gran aumento en los suicidios relacionados con la intimidación de adolescentes y pre-adolescentes.
A corto plazo, la intimidación y la discriminación pueden interferir con el rendimiento escolar de los estudiantes. Por ejemplo, los alumnos acosados como resultado de su real o aparente orientación sexual, son tres veces más propensos a ser reportados por no asistir a la escuela y más del doble tienden a fumar cigarrillos, beber alcohol o a usar otras drogas ilícitas.
Estos cambios a corto plazo tienen efectos a largo plazo. Aquellos que abandonan la escuela secundaria pueden tener dificultades para conseguir y mantener un empleo. Aquellos que usaron drogas en su juventud pueden experimentar un abuso de sustancias prolongado como adultos. Aquellos que fueron victimas de violencia en su juventud pueden llegar a tener graves dificultades interpersonales.
Por lo tanto, ¿cómo están afrontando este reto los adultos y los niños? Muchas veces los adultos y los niños carecen de las herramientas necesarias para defenderse eficazmente contra el odio. Un estudio encontró que los supervisores escolares a menudo no se involucran: 25% de los maestros no ven nada malo con la intimidación y, por consecuencia, sólo intervienen en el 4% de los incidentes. Cuando la intervención de los adultos es poco frecuente e ineficaz, los estudiantes se sienten indefensos y es menos probable que se defiendan a si mismos y apoyen a sus compañeros.
Es muy importante para los padres y los maestros que entiendan el impacto, a largo plazo, del odio en el patio de recreo y en la escuela. El simple hecho de tener consciencia del problema puede ayudar. Los adultos tienen que dejar de asumir que el comportamiento hostil es algo normal y deben dejar de racionalizar el odio basado en la intimidación como “cosa de muchachos”. Los niños también necesitan aprender habilidades para combatir este virus. Tienen que aprender que el odio no está de moda. Necesitan saber que hacen bien en enfrentarse a los prejuicios y al odio en lugar de dejarse llevar por la multitud y que, al hacerlo, pueden llegar a convertirse en líderes y modelos a seguir en lugar de ser víctimas o seguidores. Los padres deben tener consciencia de los males del “virus del odio” que penetra en el mundo de sus hijos – ya sea en el patio de recreo ó en el mundo virtual. El ayudar a los niños a aprender que no se debe sentir vergüenza cuando se defiende lo que es correcto, ni en pedir ayuda, es un buen primer paso.
Porque ahora sabemos que enseñarle a un niño simplemente que “a palabras necias, oídos sordos” no es suficiente.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Masticar bien es clave en niños

La elección de alimentos más duros y fibrosos que deban masticarse es fundamental para el desarrollo dental en la infancia.



Los niños apenas tienen necesidad de masticar porque la mayoría de los alimentos que comen son de textura blanda. Desde los bocadillos en pan de molde hasta las verduras en puré o la carne picada. Esta alimentación limita la masticación y afecta al desarrollo de la oclusión de los molares, en particular de la superficie masticatoria de estos dientes. Son malos hábitos de alimentación y masticación que explican que los niños sean en la actualidad más propensos a llevar ortodoncia para corregir la posición de su dentadura. Por ello, la elección de alimentos que obliguen a masticarse es clave para el desarrollo dental y la prevención de patologías periodontales y caries en los más pequeños.

  • Autor: Por MAITE ZUDAIRE
  • Fecha de publicación: 27 de mayo de 2010



El bocadillo con pan del día anterior para el almuerzo se ha sustituido por la bollería o por el pan de molde, alternativas más fáciles de masticar. Las frutas que más gustan a los niños son las más blandas: desde el plátano hasta las fresas, el melón o la sandía. Les da más pereza masticar otras como la manzana debido a su dureza. Con las verduras ocurre algo similar. No es común que los niños pequeños coman ensaladas o mastiquen una zanahoria cruda, sino que se les ofrece la alternativa de las verduras en puré. En la selección y la preparación de las carnes también se prima su suavidad, de manera que los filetes se sustituyen por hamburguesas, salchichas y albóndigas, y apenas comen carne guisada si no es de pollo, más blanda.
La dieta moderna, en la que abundan los alimentos blandos, limita la masticación y afecta al desarrollo de la oclusión de los molares, en particular, de la superficie masticatoria de estos dientes. Este hecho favorece la mala posición de estos y de las bases óseas que los sustentan, ya que el crecimiento mandibular no es adecuado para el desarrollo óptimo oclusal. Estas conclusiones son comunes en diversos estudios paleo-patológicos que han analizado el papel de la dieta en la evolución o involución dentaria, las enfermedades periodontales y la caries.
Es el caso de la revisión realizada por el Instituto de Odontología de la Universidad de Turku, en Finlandia, que pone de manifiesto cómo el cambio en el consumo de alimentos duros a más blandos de los últimos cien años influye de manera determinante en la estructura y morfología craneofacial y cerebral y la salud oral.

Una edad para cada alimento

Es imprescindible insistir en el papel relevante de la masticación durante la primera infancia. El niño aprende a masticar a medida que tiene la oportunidad de comer nuevos alimentos, de manera que deviene fundamental ofrecerle, en cuanto sea capaz, alimentos más duros y secos, que propician un buen funcionamiento y desarrollo dentario. Entre los nueve y los doce meses coge pequeños alimentos y comienza a autoalimentarse, se lleva comida a la boca aunque es incapaz de comer por sí solo hasta, al menos, los dos años.
Durante este periodo, se desarrollan a gran velocidad los sentidos, de modo que se puede pasar de succión a cuchara, lo que permitirá paladear mejor, y cambiar la textura: de líquido a triturado y, cuando ya tenga dientes, a troceado. En los más mayores, algunas sugerencias pasan por proponer cada día algún alimento al natural, que puede ser una fruta, una minúscula ensalada o un poco de arroz integral con tomate de guarnición.
Además, la consistencia del alimento influye en la saciedad. Al tener que masticar, el niño tiene durante más tiempo la sensación de plenitud o de tener el estómago lleno, un factor relevante en la prevención de la obesidad infantil.

DIENTES FUERTES

Uno de los cambios en la estructura y firmeza de los dientes lo detectan los paleontólogos en el análisis de las microestrías dentales, marcas o ralladuras ausentes en el esmalte de los dientes de la población actual. El profesor de Antropología Física de la Universidad de Barcelona, Alejandro Pérez-Pérez, explica en una entrevista para EROSKI CONSUMER que las microestrías se forman cuando los dientes están expuestos a alimentos o productos abrasivos.
En el caso de los antepasados, se deben a las partículas de sílice que excretan los vegetales para tener consistencia en tallos, hojas o raíces, así como en las partes externas más duras de frutos y semillas, pero no en la pulpa de la fruta, aunque sí algo en la piel. También "influye el nivel de procesamiento del alimento", de forma que las semillas integrales y los alimentos elaborados con ellos fortalecen más los dientes. Pero todos estos alimentos están ausentes o casi en la dieta infantil, en la mayoría de los casos sin justificación, tan sólo con la excusa de que "el niño es pequeño como para masticar esto".