LUZBY BERNAL

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jueves, 3 de marzo de 2011

Haciéndonos amigos del desamor

transformar el dolor de una ruptura en paz, claridad y amor por uno mismo
Por Sandra Iozzelli
He recibido muchos mensajes últimamente sobre el dolor que sienten las personas que están viviendo una ruptura sentimental. Lo describen como un dolor intenso, que en muchos casos, no los deja dormir, comer, ni disfrutar de su vida. Se puede decir que casi todos en algún momento, hemos pasado por una experiencia similar. Y nos hemos creído que “tiene” que ser así, que cuando hay una ruptura, el sufrimiento es inevitable. Pero ¿qué tal si hubiese una alternativa para que no sea así, que tal si esta ruptura, esta experiencia de desamor te pudiera llevar a lo más profundo de ti y mostrarte cosas de ti y de tu vida que necesitas saber y de otra manera no hubieras descubierto? ¿Qué tal si el dolor de esta experiencia pudiera transformarse en claridad, paz y en una aventura de autodescubrimiento? Este artículo no está pensado para ayudarte a volver con tu pareja, si no para mostrarte cómo esta experiencia puede ayudarte a ser más libre. Y si lo que realmente quieres es dejar de sufrir y recuperar tu paz y bienestar, te invito a que sigas leyendo con el corazón y la mente abierta.
Una creencia a cuestionar

Lo que veo en común en todos estos mensajes es que responsabilizamos a nuestras parejas de nuestro dolor y felicidad. Estamos llenos de: “él debería haber hecho esto”, “ella no debería haber hecho lo otro”, “lo necesito para ser feliz”, y una interminable lista de deberías, necesito, y quiero como condiciones para nuestra felicidad que nos impiden ser felices… La creencia de que nuestra pareja es responsable de nuestra felicidad o dolor nos lleva a dirigir nuestra atención hacia otra persona abandonándonos como consecuencia porque no podemos tener nuestra atención en dos lados al mismo tiempo, nos lleva a sentirnos dependientes y necesitados de la otra persona, a sufrir si esa persona no está a nuestro lado o no cumple con nuestras expectativas y a sentir que hemos perdido el control de nuestras vidas y nuestro bienestar porque lo hemos puesto en manos de otra persona.
Nuevos paradigmas que te invito a comprobar:
  1. No hay nada ni nadie que pueda hacer que nos sintamos como nos sentimos. Nadie tiene el poder para generar nuestros sentimientos, sino nosotros mismos… Son solo nuestros pensamientos y nuestra interpretación de la vida las que nos pueden hacer sentir como lo hacemos. Esta cita de Marco Aurelio, emperador romano lo refleja muy bien: “Si te afliges por alguna causa externa, no es ella lo que te importuna, sino el juicio que tú haces de ella. Y borrar este juicio, de ti depende.” Y esta es una muy buena noticia… porque significa que depende de ti cómo te sientes, y no de otras personas, sobre las que no tienes control… Y depende solo de ti cambiar ese juicio que te hace sufrir. Cuando reconoces esto, recién entonces puedes poner tu energía en la dirección correcta, en cuestionar las creencias que te hacen sentir dolor, rabia o tristeza.
  2. Las emociones dolorosas son señales de que algo que estamos creyendo no es verdadero para nosotros, para nuestra esencia. Cuando comprendemos la función de las emociones podemos verlas como amigas que nos vienen a avisar de algo y no como enemigos de los que tenemos que huir. Y justamente son las relaciones más cercanas las que más nos conectan con esas emociones que reflejan falsas creencias, con esas “alarmas” que nos invitan a cuestionar lo que estamos creyendo. Y justamente las emociones dolorosas que aparecen en las crisis y rupturas son de las que más nos pueden impulsar a hacer algo al respecto por el dolor que sentimos (la señal de alarma es muy fuerte…) y si nos permitimos escucharlas, y cuestionarlas, podremos descubrir la verdad que hay detrás de ellas, una verdad que nos reconectará con nosotros, que nos mostrará cosas que necesitamos ver sobre nuestra relación con otros y sobre todo, sobre nuestra relación con nosotros mismos, una verdad que si nos abrimos a ella, nos hará libres.
  3. Los demás son el reflejo de nuestros propios pensamientos, de nuestras creencias. Como dice Alexander Smith: “El amor es sólo el descubrimiento de nosotros en otros, y el placer en el reconocimiento”.
Aquí los pasos que puedes dar para ver lo que tu relación de pareja te está mostrando.
Paso 1:
Consiste en escribir tus juicios sobre tu pareja. Todo eso que tanto te molesta, todo lo que crees que debería hacer o no hacer, lo pondrás por escrito ya que te ayudará a identificar los pensamientos más estresantes a cuestionar. Para ello puedes usar la hoja de trabajo creada por Byron Katie llamada “Juzga a tu prójimo” y responder a las siguientes preguntas con frases cortas y sencillas (esta es solo una referencia, visita www.thework.com para acceder al documento completo):
1. ¿Quién te enfada, confunde, entristece o decepciona, y por qué?
(En esta pregunta, enfócate en una situación concreta que te esté molestando de tu pareja y responde al resto de preguntas en base a esta misma situación.)
Ej.: Estoy molesta con Javier porque no me valora.

2. ¿Cómo quieres que esta persona cambie? ¿Qué quieres que haga?
Ej. Quiero que Javier me valore. Quiero que regrese.

3. ¿Qué es lo que esta persona debería o no debería de hacer, ser, pensar o sentir? ¿Qué consejo le darías?
Ej. Javier debería valorarme más. Javier debería ver que está equivocado.

4. ¿Qué necesita esta persona hacer para que seas feliz?
Ej.: Necesito que Javier vuelva conmigo.

5. ¿Qué piensas de esta persona? Haz una lista.
Ej. Javier es desconsiderado y desagradecido.

6. ¿Qué es aquello que no quieres volver a experimentar con esta persona?
No quiero volver a experimentar sentirme no valorada por Javier.
Este paso está pensado para que puedas ordenar tu mente e identificar fácilmente los pensamientos más estresantes. Creemos saber cómo deben vivir y actuar los demás pero nos es difícil tener esa claridad con nosotros. Y cuando compruebes que las otras personas son proyecciones tuyas, verás que todo aquello que esperas y le pides a otra persona está relacionado contigo, y los consejos que le das son consejos para ti, solo que hasta ahora no lo habías notado. Si te abres, este proceso te lo mostrará claramente.
Paso 2:
Una vez que has identificado los pensamientos más estresantes, cuestiónalos uno a uno usando las cuatro preguntas que ya he explicado en artículos anteriores y que detallo brevemente:
1. ¿Es verdad?
Ej.: ¿Es verdad que Javier no te valora?
2. ¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza?
Ej.:¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza que Javier no te valora?
3. ¿Cómo reaccionas, qué sucede, cuando crees en ese pensamiento?Ej.:¿Cómo reaccionas, qué sucede, cuando crees que Javier no te valora? Nota como este pensamiento afecta tu vida, cómo te hace sentir y actuar…

4. ¿Quién serías sin el pensamiento?
Ej.: ¿Quién serías sin el pensamiento que Javier no te valora? Nota como te sentirías y actuarías sin el pensamiento…
Invierte el pensamiento. (Pensamiento original: Javier no me valora.)
a) al opuesto (Javier si me valora.)
b) a uno mismo (Yo no me valoro.)
c) al otro (Yo no valoro a Javier.)
Encuentra tres ejemplos genuinos y específicos de cómo cada inversión es verdad en tu vida.
Las preguntas te permitirán cuestionar la veracidad de lo que te hace sufrir, creencias que siempre hemos dado por sentadas y nunca hemos cuestionado y ver cómo este pensamiento o la falta de él afecta tu vida… Y las inversiones son las que te permiten ver que los demás son un reflejo tuyo. Lo que tanto me molesta de mi pareja, es un reflejo de lo que yo muchas veces hago con mi pareja o con otros y que no he visto… y sobre todo es el reflejo de lo que hago conmigo misma y que es lo que en realidad me causa tanto dolor. Recién cuando puedo ver esto, puedo hacer algo para cambiarlo… Cuando descubro que yo no he valorado a Javier, o no valoro las decisiones que toma o su forma de ser ¿Cómo puedo exigir que me valore a mi? ¿Qué tal si empiezo yo primero? Y si me hago consciente de que no me valoro y de las formas en que no me valoro, puedo entonces empezar a valorarme. A valorarme aunque los demás no lo hagan, a valorarme aunque esté sola porque no necesito una pareja para valer, a valorar mi capacidad y fortaleza, a valorar mi capacidad de ser feliz sin pareja. Recién cuando lo veo, puedo hacer algo para cambiarlo y sentirme mejor gracias a eso. Y desde este punto de mayor claridad y menor dependencia es más fácil tomar acción, y saber qué pasos dar en nuestra vida.
Este trabajo no es “teoría”, no se trata de entender los conceptos, se trata sentarse con un lápiz y un papel y hacer nuestro trabajo, el trabajo de cuestionar lo que nos genera dolor. Si tengo dolor de cabeza, no me bastará con tener una aspirina al lado y saber que me aliviará el dolor de cabeza, la tengo que tomar para que funcione. Lo mismo con esto, ésta es mi medicina y solo puede ayudarme si me siento a escribir mis juicios y a cuestionarlos con una mente abierta y con la única motivación de saber la verdad y recuperar mi paz.
Byron Katie autora del Best seller “Necesito tu amor. ¿Es verdad?” (en inglés) nos dice:
“Hasta que no puedas estar contenta de que él se haya ido, por su bien (que es por tu bien) tu trabajo no ha terminado. Haz el trabajo en esas proyecciones que son tan poderosas. Tú eres tu propia libertad. Mira lo que has vivido con él, y lo que has hecho para asegurarte de que él crea que eres “la persona”. Has perdido tu vida; piensas que no tienes vida sin él. Es bueno que él se haya ido, para que puedas ver quién eres en realidad.”
Permite que esta experiencia te muestre el camino hacia una vida mejor. Como dijo Oscar Wilde “Amarse a sí mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida”. ¡Disfruta de esta aventura! Te puedes sorprender.
Para información detallada sobre el proceso explicado en este artículo solicita gratis la “Guía práctica para liberar el estrés” en www.obsequio.liberatuestres.com. Sandra Iozzelli se especializa en ayudar a otros a reducir el estrés, la negatividad, el miedo y las barreras mentales de sus vidas.
© Sandra Iozzelli, 2010, C/Valdelomar Nº590 2ºpiso Lima 21, Perú
Tel +511-945835243 Email: sandra@liberatuestres.com www.liberatuestres.com

martes, 28 de diciembre de 2010

EL ARTE Y LOS ARTISTAS


                           

                                                      BUNMEI NO SOZO"
Esta caligrafía significa Creación de la Verdadera Civilización

 "En verdad, el arte tiene como objetivo elevar los sentimientos,tornar la vida abundante, proporcionar alegría y revalorizar el sentido de dignidad de la existencia humana."

"El mundo es realmente un arte creado por la naturaleza y por la mano del hombre. Es por esto que vale la pena vivir."

"En el arte existen niveles, si este fuese bajo, corre el riesgo de bajar el nivel de las personas y llevarlas a la degradación, motivo por el cual se precisa de mucha cautela."

"Como el artista es un integrante de la sociedad, debe tomar conciencia de su misión y ejercerla plenamente, pues así se logra el verdadero arte y también la responsabilidad que le cabe."

"Es preciso que el carácter de los artistas sea mucho más elevado que el de las personas comunes."

Mokichi Okada

sábado, 25 de diciembre de 2010

VIVIENDO DEL CORAZON CON DRUNVALO MELCHIZEDEK


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Dos maneras de entrar al espacio sagrado del corazón
Cuando los kogi de Sudamérica me enseñaron, indicaron que la mejor manera de entrar al espacio sagrado del corazón era mantenerse de pie en un espacio o cuarto completamente oscuro, con los ojos cerrados, sin comer nada, sin beber agua y sin dormir, durante nueve días y nueve noches. Dijeron que haciendo esto la Madre Tierra vendría y el camino sería mostrado.
Su manera de vivir les permite hacer esa clase de meditación, pero para nosotros sería un enorme abismo que cruzar. Los kogi, quienes entienden muy poco de la sociedad tecnológica, me pidieron que enseñara el espacio sagrado del corazón de esta manera, pero me di cuenta de que presentaba un problema real. Les dije que esa clase de meditación de nueve días sería imposible para casi todos en el mundo moderno. Tal vez unos pocos lo podrían hacer, pero si queríamos que esto llegara al mundo tendríamos que encontrar otra manera.
Por eso le pregunté a mi guía interno, y poco a poco se descubrieron otras dos maneras. Estoy seguro de que hay más maneras de entrar al espacio sagrado del corazón, pero estas dos maneras funcionan. Real­mente no importa cómo encuentres tu manera de entrar, y mientras tu corazón permanezca puro, podrás permanecer ahí.
Entrar al espacio sagrado del corazón no implica aprender un proceso; más bien, es un proceso de recordar, porque siempre hemos estado en este espacio, desde el principio. Hemos escogido desviar nues­tra atención a esta manera de conciencia de polaridad, pero una vez que aprendamos la lección, estoy seguro de que retornaremos al estado primario de unidad.
El primer camino que intenté estaba basado en el descubrimiento hecho por el Instituto de Matemáticas del Corazón (Heart-Math) del campo toroidal alrededor del corazón; en particular, el descubrimiento del pequeño campo toroidal dentro del toroide grande. La premisa fue que la fuente real de este enorme campo electromagnético estaba dentro del espacio sagrado del corazón. Por lo tanto, si seguíamos la pista hacia atrás por las líneas geométricas de energía de este campo, nos llevaría directamente den­tro de este espacio sagrado. Y lo que encontré fue que es verdad: lo hacen.
El primer método es masculino por naturaleza; eso significa que puede ser comunicado a alguna otra persona, y si esa persona hace exactamente lo que se le transmite, el resultado siempre será el mismo. Desafortunadamente los métodos masculinos no funcionan muy bien para las mujeres . El segundo método, femenino por naturaleza, es tan simple que me tomó bastante tiempo verlo.
En el siguiente capítulo pondremos todas las instrucciones juntas en un método completo para llegar al espacio sagrado del corazón. Por ahora sólo necesitan entender mentalmente lo que se les pide. La experiencia real vendrá pronto: iremos al lugar donde el corazón físico estará frente a nosotros, y en ese momento veremos o sentiremos el campo toroidal con nuestra visión interna que se encuentra alrededor del corazón, y nos enfocaremos en el pequeño toro interno.
La forma masculina de entrar al corazón
     Ésta es la manera masculina para entrar: cuando te estás moviendo hacia el corazón y ves el campo toroidal más pequeño, súbete encima de ese campo hasta que veas el toro desde arriba. Este campo de energía es un vórtice, como lo expliqué antes, girando y girando como agua que se va por la cañería. Se mueve despacio en su parte externa y más y más rápido hacia el centro, y entonces cae por el centro (de nuevo justo como agua que se va por la cañería). Para algunas personas el vórtice se mueve en dirección de las manecillas del reloj y para otras en dirección contraria a las manecillas del reloj. La dirección en la cual está girando puede estar relacionada con la preferencia sexual y parece que no tiene importancia.
Para esta meditación, cuando veas la parte superior del campo toroidal, ve o siente en qué dirección se mueve. Entonces, como una hoja flotando en un río, deja que tu espíritu repose en esta espiral de energía.
Comienza por sentirte a ti mismo girando y girando, despacio al principio, pero cuando te acercas al centro empiezas a moverte más y más aprisa hasta que finalmente entras al centro y empiezas a caer. No hay nada que temer. Sólo déjate ir y caer. En un momento te darás cuenta de que todo está muy, muy quieto. Como si estuvieras en el ojo del huracán, ahora estás dentro del espacio sagrado del corazón. De verdad estás ahí.
La manera femenina de entrar al corazón
Ésta es la manera femenina de entrar.- como lo mencioné, esta manera es tan simple que no la pude ver en un principio. Las instruc­ciones son fáciles, y la experiencia puede ser diferente para cada uno cuando usen este método. No importa si tu cuerpo es masculino o fe­menino, pero si seguir tu corazón es tu camino, entonces ésta es la manera de entrar para ti.
Para la forma femenina de entrar, todo lo que tienes que hacer es ver, sentir o percibir que te aproximas al corazón y entonces permítete atravesar su membrana, como lo hiciste antes. Excepto que ahora deja que tu naturaleza psíquica femenina sea la guía y deja que tu intuición te lleve al espacio sagrado de tu corazón. Déjate ir y muévete, sabiendo que en verdad te estás moviendo hacia el espacio sagrado de tu corazón.
Intenta una de las dos maneras, y si no funciona, intenta la otra. Recuerda que eres un hijo de Dios. Tú conoces este lugar, porque Dios y tú siempre han sido uno en este lugar. Siempre.
Drunvalo
Extracto del libro Viviendo en el Corazón Drunvalo Melchizedek

PENSAMIENTO CONSCIENTE

lunes, 6 de diciembre de 2010

El  valor de una  verdadera amistad!
 





 


 


 


 


 


 


 


 


 



 

La amistad no sólo es alguien a quien conoces por largo tiempo... sino es alguien que llega y se queda por siempre a tu lado....COMO JESUS !!!
Enviado Ester Olaya 

miércoles, 1 de diciembre de 2010


Breviario de Comunicación Empática
 
 
1.- Poner el corazón en las palabras:
 
Quien habla con y desde el corazón, también se dirige al corazón de quienes lo escuchan. El poder de la sinceridad y la convicción, entregados en la palabra, capturan al oyente, cual magia en una exposición. Jamás se ha conocido de ningún orador sin entusiasmo natural que mueva espontáneamente las pasiones de sus oyentes. Tal vez el tema tratado nos remita a la historia y el patriotismo, pero en dos oradores distintos uno que utiliza sólo razones y nada de pasión no igualará al segundo, quien tal vez sin dotes de gran orador, sienta y haga sentir que nos habla desde el corazón.
 
2.- Interesarte sinceramente por el público:
 
Te diriges a personas no a un jurado que va a condenarte. Interesarte por interesarlos es el gran secreto para despertar a un genio orador. Quien da recibe, se recibe para dar.
 
3.- Procurar que el mensaje sirva para construir, jamás para destruir:
 
La historia está llena páginas sangrientas motivadas por las grandes dotes de liderazgo de quienes emplearon la elocuencia para condenar y matar. También las mejores líneas del pasado la escribieron personas que con las palabras movieron a las masas en favor de la libertad, la paz y el amor.
 
4.- Reconocer que las palabras tienen poder y saber que todos tenemos derecho a cambiar o evolucionar nuestras ideas:
 
Esto es mágico: Convierte a las palabras en solo palabras cuando provengan para destruirte. Por otro lado las palabras son poderosas cuando con ella construyes, sólo depende de nosotros darle la importancia debida. El punto de perspectiva es esencial.
 
 
Si tú crees que las palabras son ofensa, así serán. Si esas mismas palabras tú las consideras palabras sin vida, así será. Las palabras tienen un poder irrefutable, sin embargo nuestra respuesta es nuestra.
Además, en otro punto, tenemos derecho además a evolucionar nuestras ideas, el cambio es permanente.
 
5.- Fomentar en todo momento la excelencia del ser humano:
 
Dirigirse a los demás conlleva la responsabilidad de contribuir a engrandecer al ser humano. Si empleamos nuestra comunicación para colaborar con este servicio, fomentaremos la calidad humana.
 
6.- Actuar con sencillez, los oradores auténticos no se conducen
con soberbia:
 
Algunos consideran que conquistar con dotes oratorias los hace superiores al resto. Nada tan alejado de la verdad. Pues hablar debe servirnos para acercarnos a nuestros semejantes, jamás para alejarnos. Se conquista más con miel que con hiel.
 
7.- Vivir comprometido con lo que se comunica:
 
Vivir en concordancia con lo constructivo del tema que dominamos es una actitud de honestidad para con nosotros y para con los demás. Quien sólo habla pero no hace es como quien habla de vender y jamás ha vendido, o como quien enseña a cantar y jamás cantó ni la cucaracha…
 
Despertar al genio orador no es convertir a un tímido en un líder infalible, sino descubrir al comunicador natural que hable desde el corazón, se interese por los demás y por él. Y que además haga de cada palabra un instrumento para construir.

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