LUZBY BERNAL

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jueves, 1 de septiembre de 2011

RECUPERAR EL MISTERIO FEMENINO DE LA CREACIÓN

❁RECUPERAR EL MISTERIO FEMENINO DE LA CREACIÓN❁


„Entonces la creación reconoció a su Creador en sus 
propias formas y apariencias. Pues, al principio, cuando
Dios dijo: „¡Hágase!“ y así aconteció, el instrumento y la
Matriz de la creación fue el Amor, dado que toda la
creación se configuró a través de Ella,
como en un abrir y cerrar de ojos."

— EL ESPÍRITU SANTO COMO SAPIENTIA
SANTA HILDEGARD VON BINGEN

LA MATRIZ DE LA CREACIÓN
 
Lo femenino es la matriz de la creación. Esta verdad es algo profundo y elemental, y toda mujer la conoce desde las células de su cuerpo, desde la profundidad de su instinto. La vida surge de la substancia de su propio cuerpo. Las mujeres pueden concebir y dar a luz, ser partícipes del mayor misterio, que es traer un alma al mundo. Y, no obstante, nos hemos olvidado, o se nos ha privado, de la profundidad de este misterio, de cómo la luz divina del alma crea un cuerpo en el seno de la mujer, y de cómo las mujeres participan en este misterio, entregando su propia sangre, su propio cuerpo, a aquello que va a nacer. El enfoque de nuestra cultura en un Dios incorpóreo, trascendente, ha dejado a las mujeres despojadas, negándoles el carácter sagrado de este sencillo misterio de amor divino.
De lo que no nos damos cuenta es de que esta negación patriarcal no sólo afecta a todas las mujeres, sino también a la vida misma. Cuando negamos el misterio divino de lo femenino, también le estamos negando algo fundamental a la vida. Estamos separando la vida de su núcleo sagrado, de la matriz que alimenta a toda la creación. Separamos nuestro mundo de la única fuente que puede sanarlo, alimentarlo y transformarlo. La misma fuente sagrada que nos dio la vida a cada uno de nosotros es necesaria para darle significado a nuestras vidas, para alimentarlas con lo que es verdadero, y para revelarnos el misterio, el propósito divino de estar vivos.
Dado que la humanidad desempeña una función central en la totalidad de la creación, lo que nos negamos a nosotros mismos, se lo negamos a todo lo que está vivo. Negándole a lo femenino su poder y propósito sagrados, hemos empobrecido la vida de un modo que no entendemos. Le hemos negado a la vida la fuente sagrada de significado y designio divinos, que las sacerdotisas de la antigüedad conocían. Quizá pensemos que sus ritos de fertilidad y otras ceremonias se debían tan sólo a la necesidad de procreación o de conseguir una buena cosecha. En nuestra cultura contemporánea no podemos entender hasta qué punto se expresaba a través de ellos un misterio más profundo, que conectaba conscientemente a la vida con su fuente de origen de los mundos interiores, una fuente que sustentaba la totalidad de la vida como una encarnación de lo divino, permitiendo que el milagro de lo divino estuviera presente en cada momento.
Atrás ha quedado la época de las sacerdotisas, de sus templos y ceremonias, y dado que la sabiduría de lo femenino no ha sido documentada por escrito, sino transmitida de forma oral (logos es un principio masculino), se han perdido sus conocimientos sagrados. No podemos hacer volver el pasado, pero podemos dar testimonio de un mundo en el que ella no está presente, un mundo en el que explotamos por codicia y afán de poder, en el que violamos y contaminamos sin ninguna consideración. Entonces podremos emprender la labor de darle la bienvenida a la naturaleza femenina, de reconectarnos con lo divino que se encuentra en el núcleo de la creación, y aprender de nuevo a trabajar con los principios sagrados de la vida. Sin la intercesión de la deidad femenina, permaneceremos en este terreno física y espiritualmente estéril que hemos creado, dejándoles como legado a nuestros hijos un mundo enfermo y profanado.
La opción es sencilla. ¿Podemos recordar la totalidad que se encuentra en nuestro interior, la totalidad que une el espíritu y la materia? ¿O vamos a seguir por el camino que ha abandonado a la deidad femenina, que ha separado a las mujeres de su sabiduría y poder sagrados? Si nos decidimos por la primera opción, podremos comenzar a recuperar el mundo, no con planes masculinos, sino con la sabiduría de lo femenino, la sabiduría que forma parte de la vida misma. Si nos decidimos por la segunda, quizá logremos llegar a alguna solución superficial con las nuevas tecnologías. Quizá combatamos el recalentamiento global y la polución con planes científicos, pero no habrá un cambio verdadero. Un mundo que no está conectado con su alma, no puede sanarse. Sin la participación de la deidad femenina, nada nuevo puede nacer.
RECUPERAR SU SABIDURÍA SAGRADA
Si la sabiduría de lo sagrado femenino se ha perdido, ¿cómo podemos saber lo que tenemos que hacer? Parte de la sabiduría de la naturaleza femenina es esperar, escuchar, ser receptiva. Una mujer no sabe conscientemente cómo hacer que llegue la luz de un alma a su seno, y cómo ayudar al alma para que forme un cuerpo. Y, sin embargo, este misterio tiene lugar dentro de ella. Tampoco sabe conscientemente cómo alimentar esta luz con su propia luz, ni cómo ofrecer su sangre para que el cuerpo
Quizá hayamos abandonado esta simple sabiduría femenina del escuchar y, en esta época, en que la información nos inunda con tantas palabras, es fácil subestimar el conocimiento instintivo que proviene de nuestro espacio interior. Sin embargo, los principios sagrados de la vida nunca se han escrito: forman parte del ritmo del corazón, del ritmo de la respiración y del fluir de la sangre. Están vivos como la lluvia y los ríos, como el crecer y el menguar de la luna. Si aprendemos a escuchar, descubriremos que la vida, la Gran Madre, está hablándonos, comunicándonos lo que debemos saber. Vivimos en una época en la que el mundo está muriendo, a la espera de renacer, y el caudal de palabras recogido en nuestras bibliotecas y en Internet no nos dará una respuesta a cómo debemos actuar. Sin embargo, la naturaleza femenina sí puede compartir con nosotros sus secretos, decirnos cómo hemos de ser, cómo asistirla en el momento en que vuelve a nacer. Y, como somos sus hijos, ella podrá hablarnos a cada uno de nosotros, siempre que tengamos la humildad de escucharla.
¿Cómo podemos escuchar lo que desconocemos? ¿Cómo podemos recuperar lo que perdimos hace ya tanto tiempo? Cada momento es nuevo. El momento presente no es simplemente una progresión de los momentos pasados, sino que está, a su manera, vivo, es completo y perfecto. Es el momento lo que requiere de nuestra atención. Sólo en el momento podemos estar plenamente despiertos y responder a la necesidad real. Sólo en el momento presente podemos estar completamente atentos. Sólo en el momento preseen la vida en su totalidad, sin juicios ni planes. Entonces podrá hablarnos, revelarnos el misterio de su renacer.
Como se trata de un nacimiento, lo femenino debe estar presente, no sólo como una idea, sino como una presencia viva en nosotros, en el interior de los hombres y de las mujeres ya que, aunque las mujeres encarnen más plenamente la deidad femenina, Ella comparte también parte de su secreto con los hombres, del mismo modo que un hijo lleva en sí parte de su madre de una forma que queda velada para sus hijas. Sin embargo, vivir la naturaleza femenina es algo que casi hemos olvidado: nuestra cultura patriarcal ha negado su poder y verdadera sabiduría, la ha esterilizado del mismo modo que la ha separado de su magia, que forma parte del ritmo de la creación. Pero la necesitamos, más de lo que nos atrevemos a reconocer.
En cualquier caso, si queremos entrar plenamente en contacto con la deidad femenina, el principio creativo de la vida, hemos de estar preparados para encontrarnos con su rabia, con el dolor que proviene del abuso que ha sufrido. Durante siglos, nuestra cultura masculina ha reprimido su poder natural, ha quemado sus templos, dado muerte a sus sacerdotisas. El patriarcado, con su afán de dominio y su miedo a lo femenino, a lo que no puede comprender o controlar, no sólo la ha descuidado, sino que la ha torturado y destruido deliberadamente. No sólo la ha violado, sino que ha rasgado la mismísima estructura de la vida, la totalidad primaria de la cual ella siempre ha tenido la custodia. Y la naturaleza femenina está furiosa, aunque su rabia haya sido reprimida junto con su magia.
Darle la bienvenida a lo femenino es reconocer y aceptar su dolor y su rabia, y el papel que hemos desempeñado en su profanación. Las mujeres también han actuado en connivencia con lo masculino, han negado su propio poder y magia naturales y, en su lugar, han aceptado valores y formas de pensar masculinos. Han traicionado a su propio yo más profundo. Sin embargo, hemos de tener cuidado de no quedar atrapados en esta oscuridad, en las dinámicas del abuso, en la rabia y la traición.
Las mujeres se identifican fácilmente con el sufrimiento de lo femenino y con el trato que recibe de lo masculino, y proyectan su propio dolor y rabia en los hombres. Entonces quedamos todavía más enredados en la red que nos niega cualquier transformación. Si nos identificamos con el dolor de lo femenino, nos convertimos fácilmente en agentes de su rabia, en lugar de llegar a lo más profundo del misterio del sufrimiento, a la luz siempre oculta en la oscuridad. Ya que, en las profundidade
La transformación verdadera, como cualquier nacimiento, requiere de la oscuridad tanto como de la luz. Sabemos que se ha abusado de lo femenino y que se sigue abusando, así como se continúa contaminando el planeta. Pero la mujer que ha experimentado el dolor de un parto, que sabe que la sangre forma parte de él, está iniciada en la oscuridad; conoce los ciclos de la creación de un modo oculto para lo masculino. Es necesario que la mujer se entregue y entregue su sabiduría al proceso actual de muerte y renacimiento, y honre así el dolor que ha sufrido. Descubrirá entonces que su magia y poder habrán renacido de una nueva forma, que se los habrán devuelto de una manera en la que ya no podrán ser contaminados por lo masculino y su afán de poder. Sin embargo, sin su total participación, existe el peligro de que el niño nazca muerto; en ese caso, este ciclo presente de creación no llevaría a cabo su potencial.
Primero hemos de reconocer el sufrimiento de la naturaleza femenina, de la Tierra en sí misma, o de otro modo la luz que se encuentra en el interior de lo femenino permanecerá oculta para nosotros. Debemos pagar el precio por nuestro deseo de dominar la naturaleza, por nuestros actos de arrogancia desmedida. No estamos separados de la vida, del viento y del clima. Somos parte de la creación y debemos disculparnos ante ella, asumir la responsabilidad de nuestra actitud y de nuestros actos. Hemos de entrar conscientemente en la próxima era, reconociendo nuestros errores. Sólo entonces podremos honrarla y escucharla plenamente. Sin embargo, todavía existe la posibilidad de que no demos este paso. De que, como niños obstinados, no reconozcamos el dolor que le hemos infligido a nuestra madre, y no recuperemos la totalidad que ella encarna. Entonces permaneceremos en la oscuridad que está comenzando a devorar nuestras almas: las promesas vanas del materialismo, el mundo fracturado del fanatismo. Dar un paso a la madurez siempre implica reconocer nuestros errores, el mal que hemos causado.
DAR A LUZ A NUESTRA PROPIA TOTALIDAD
Entrar en la matriz de lo femenino, honrar algo tan sagrado y simple como la sabiduría de la vida, es un verdadero reto. Sin embargo, dado que nos encontramos al borde del abismo de una crisis global, requerimos de esta sabiduría más de lo que nos imaginamos. ¿Cuántas veces ha estado este mundo al borde de la extinción? ¿Cuántas veces, en sus millones de años de existencia, se ha encontrado ante un desastre? En el momento actual hemos creado nuestro propio desastre a partir de nuestra ignorancia y codicia, y el primer paso es pedirle ayuda a nuestra madre y escuchar su sabiduría. Entonces veremos que nos encontramos en un entorno muy diferente del que nos imaginamos actualmente. Descubriremos que están teniendo lugar cambios en las profundidades de la creación, de los cuales formamos parte, y que la contaminación y el dolor que hemos causado son parte de un ciclo de vida que implica su propia destrucción aparente. No estamos aislados, ni siquiera cuando nos equivocamos. Formamos parte de la creación en su totalidad, aunque hayamos negado el todo. En nuestra arrogancia desmedida nos hemos separado de la vida y, sin embargo, jamás podremos estar separados. Esto es sólo una ilusión del pensamiento masculino. La separación no existe. Es sólo un mito creado por el ego.
Todas las cosas forman parte del todo, las equivocaciones y los desastres incluidos. Una vez que recobremos esta simple conciencia, descubriremos que están teniendo lugar cambios que requieren de nuestra participación, que necesitan que estemos presentes. Veremos que el eje de la creación se está desplazando, que algo está naciendo y se está manifestando de una nueva forma. Estamos renaciendo, no en el sentido de algo separado, sino como un todo completo. No disponemos de imágenes provenientes de nuestra conciencia masculina que nos permitan imaginarnos cómo sería, pero eso no quiere decir que no esté ocurriendo. Hay algo en nuestro interior que sabe que la era presente ya ha pasado, que la época de la separación está llegando a su fin. Actualmente, lo sentimos más claramente en su aspecto negativo, en la percepción de que las imágenes de la vida ya no nos sustentan, que el consumismo está matando a nuestra alma y al planeta. Y, sin embargo, existe algo justo detrás del horizonte, como un amanecer que podemos presentir, aunque no lo podamos ver.
Y este amanecer porta una luz, y esta luz nos está llamando, llamando a nuestras almas, aunque aún no llame a nuestras mentes. Y nos pide que le demos la bienvenida, que le demos vida. Y si nos atrevemos a hacerlo, a darle el "sí" a este amanecer, descubriremos que esta luz se encuentra dentro de nosotros, y que algo está cobrando vida en el interior de cada uno de nosotros. Formamos parte de un misterio compartido: somos la luz oculta en la materia que está siendo despertada.
Durante demasiados siglos hemos permanecido atrapados en el mito de la separación, hasta que nos hemos quedado aislados los unos de los otros y de las energías de la creación que nos sustentan. Pero ahora hay una luz creciente que porta el conocimiento de la unidad, la unidad que cobra vida a través del sello divino. Esto es lo que se nos está devolviendo. Esta es la luz que está despertando. La luz de la unidad es un reflejo de la unidad divina de la vida, y cada uno de nosotros es una expresión directa de esta unidad. Y esta unidad no es una idea metafísica, sino algo muy simple y ordinario. Se encuentra en cada respiración, en el batir de alas de cada mariposa, en cualquier trozo de basura de las calles urbanas. Esta unidad es vida, una vida que ya no se experimenta únicamente a través de la visión fragmentada del ego, sino que se reconoce desde el corazón, se siente en el alma. Esta unidad es el latir del corazón de la vida. Es el reconocimiento de la creación hacia su Creador. En esta unidad la vida se celebra a sí misma y celebra su origen divino.
La naturaleza femenina conoce esta unidad. La siente en su cuerpo, en su sabiduría instintiva. Conoce su interconexión del mismo modo que sabe cómo alimentar a sus propios hijos. Y, sin embargo, hasta ahora, esta sabiduría no ha portado la luz brillante de la conciencia masculina. Se ha mantenido oculta con ella, en la oscuridad de su yo instintivo. Y parte de su dolor ha sido que no ha sabido cómo usar su sabiduría en el mundo racional y científico en que vivimos. En lugar de valorar su propia sabiduría, ha jugado los juegos de lo masculino, imitando su forma de pensar, dejando a un lado su conocimiento de cómo todo está interrelacionado y su capacidad de percepción innata para captar los esquemas inmanentes a la creación.
Ha llegado la hora de que esta sabiduría de lo femenino se combine con la conciencia masculina, de manera que esta nueva forma de entender la totalidad de la vida se pueda utilizar para ayudarnos a sanar nuestro mundo. Las soluciones científicas de las que disponemos en la actualidad proceden de los instrumentos masculinos de análisis, precisamente del mismo concepto mental, basado en la separación, que ha causado los problemas. No podemos permitirnos el lujo de aislarnos una vez más del todo, y el hecho de que nuestros problemas sean globales lo ilustra. El calentamiento global no es tan sólo una imagen científica o un concepto, sino que es una realidad dramática. Combinando la sabiduría masculina con la femenina podemos llegar a entender las relaciones existentes entre las partes y el todo y, si escuchamos, podremos oír que la vida nos está explicando cómo corregir este desequilibrio.
Existe una luz en la vida, conocida entre los alquimistas como lumen naturae, que puede hablarnos, que puede hablar a la luz de nuestra conciencia. Existe un diálogo primario de luz a luz, conocido por todas las sanadoras y sanadores, que tiene lugar cuando escuchan al cuerpo de sus pacientes y le permiten comunicarse con ellos: permiten que su luz le hable a la luz que se encuentra dentro de ellos. A través de este diálogo de luz saben dónde tienen que colocar las manos, qué hierbas se rstro desequilibrio, y disponemos en nuestro interior de la sabiduría y del entendimiento necesarios para volver a equilibrarnos a nosotros y al mundo. Esto forma parte del misterio de la totalidad de la vida.equieren, qué puntos se deben presionar. A esta comunicación directa se añaden los conocimientos de sanación que hayan adquirido, lo cual da lugar a una alquimia capaz de redespertar la energía del paciente, de resintonizar el cuerpo con el alma. Así se producen las sanaciones verdaderas, y lo que es válido para un individuo, lo es también para el mundo, excepto que en este caso somos las dos cosas: pacientes y sanadores. Las heridas del mundo y su desequilibrio son nuestras heridas y nue
Lo femenino nos puede ayudar a entender cómo todas las diferentes partes de la vida están relacionadas las unas con las otras, a comprender cuáles son sus esquemas de relación, las interconexiones que nutren la vida. La naturaleza femenina puede ayudarnos a reconocer conscientemente lo que ella sabe instintivamente: que todo es parte de un todo vivo, orgánico, en el cual las partes de la creación se comunican las unas con las otras, y que cada célula de la creación expresa el todo de un modo único. El conocimiento de la totalidad orgánica de la vida proviene de la sabiduría instintiva de lo femenino, pero, si se combina con la conciencia masculina, entonces se puede comunicar en palabras, no sólo en sentimientos. Podemos combinar los conocimientos procedentes de la mente y de los sentidos con la sabiduría interior. De este modo, podremos recibir un proyecto para el planeta que nos permita vivir en armonía creativa con todo lo vivo.

LA NUEVA MAGIA PRESENTE
 
¿Qué significa recuperar lo femenino? Significa honrar la conexión sagrada, presente en cada instante, que tenemos con la vida. Significa comprender que la vida es un todo y comenzar a reconocer las interconexiones que configuran la red de la vida. Significa comprender que cada cosa, cada acto, incluso cada pensamiento, afecta al todo. Y también significa que le permitamos a la vida que nos hable. Somos bombardeados continuamente por tal cantidad de impresiones provenientes de los medios de comunicación y de los anuncios, que no es fácil escuchar la simple voz de la vida misma. Sin embargo, está presente, incluso en el espejismo de nuestros miedos y deseos, de nuestras ansiedades y expectativas. Y la vida está esperando que la escuchemos: tan sólo requiere de nuestra presencia y de nuestra atención. Está intentando comunicarnos los secretos de la creación, de modo que podamos participar en el milagro de lo que está naciendo.
Hemos sido exiliados de nuestro propio hogar, nos han vendido un páramo inhóspito, repleto de fantasías sin alma. Es hora de regresar a casa, de reclamar lo que es nuestro, la vida sagrada de la que formamos parte. Eso es lo que nos está esperando, y sus signos ya están apareciendo a nuestro alrededor. No sólo se encuentran en nuestra insatisfacción, en la sensación de que hemos sido explotados y de que nos han mentido. Se encuentran en una cualidad mágica que está comenzando a aflorar, como el batir de alas de los ángeles, que no podemos ver, pero sí sentir. Nos están recordando lo que realmente somos, la presencia divina que existe en nuestro interior y en la vida. Anhelamos esta magia, una vida que una los mundos interiores y exteriores. Y eso otro ya está presente entre nosotros de formas que no esperamos. Tan sólo hemos de estar abiertos y ser receptivos, decir "sí" a lo que no podemos ver o tocar, pero sí sentir y darle una respuesta. Y para cada uno de nosotros este encuentro de los mundos será diferente, único, porque cada uno es diferente, único. Es lo sagrado inmanente a la vida que nos habla en su propio lenguaje. Quizá al jardinero le hable a través de la magia de las plantas, a la madre mediante algo inesperado en el modo de ser de sus hijos - siempre es algo que percibimos, pero que aún no conocemos - el cumplimiento de una promesa que sabemos que llevamos tiempo esperando que se cumpla. Los niños son los primeros en sentirlo, pero para ellos no es nada excepcional; es parte del aire que respiran, de la luz en la que viven. Todavía no han sido completamente desterrados, y quizá crezcan en un mundo en el que esta magia perdure.
El misterio de la deidad femenina nos habla desde dentro de su creación. No es una deidad distante en el cielo, sino una presencia que se encuentra aquí, entre nosotros, que requiere de nuestra respuesta. La deidad femenina es lo divino que regresa a reclamar su creación, el verdadero milagro de lo que significa estar vivo. La hemos olvidado, del mismo modo que hemos olvidado tantas otras cosas acerca de lo sagrado y, sin embargo, ella siempre ha formado parte de nosotros. Pero ahora necesita que la reconozcamos una vez más, no sólo como un mito, como una imagen espiritual, sino como algo inmanente a la sangre y la respiración. Ella puede despertarnos a la expectación que vibra en el aire, a un recuerdo ancestral que está cobrando vida de un nuevo modo. Ella puede ayudarnos a dar vida a lo divino que se encuentra dentro de nosotros, y a la unidad que está a nuestro alrededor. Ella puede ayudarnos a recordar nuestra verdadera naturaleza.
Extraído del libro "El retorno de lo femenino y el alma del mundo"
Autora: Llewellyn Vaughan-Lee

domingo, 10 de abril de 2011

TEORÍAS ACERCA DE LA CREACIÓN

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TEORÍAS ACERCA DE LA CREACIÓN

¿Qué dicen las Escrituras y qué dicen los científicos modernos acerca de la antigüedad de la tierra? Los geólogos, arqueólogos y demás científicos sacan sus conclusiones calculando el tiempo requerido para la carbonificación de la corteza terrestre, la acumulación de sal en el océano y la formación de rocas sedimentarias. Los científicos cristianos en busca de una explicación han formulado varias teorías reinterpretando el relato bíblico en términos científicos que no lo violenten. Consideremos algunas:
1. Teoría del vacío o del arruinamiento y recreación: Según esta teoría, hubo una creación perfecta en el pasado distante (Gen. 1:1) seguida de una gran catástrofe ocurrida entre Génesis 1:1 y 1:2 la cual dejó a la tierra desolada y en caos (Jer. 4:23-26; Isa. 24:1 y 45:18). La ruina de la tierra fue el resultado del juicio divino al caer Satanás y sus ángeles (Ez. 28:12-15; Isa. 14:9-14; 2 Ped. 2:4 y Jud. 6). La frase “la tierra estaba desordenada y vacía” (Génesis 1:2) podría traducirse “llegó a ser algo caótico y vacío”. El caos mencionado en 1:2 terminaría con un vasto período de tiempo en el cual ocurrieron los hechos prehistóricos. Después de este cataclismo, la tierra fue re-creada en seis días literales.
Esta teoría daría cuenta de la antigüedad de la tierra y permitiría la interpretación literal de los seis días de la creación. Sin embargo, se enfrenta con serias dificultades: ¿Enseña realmente la Biblia que la caída de Satanás provocó una catástrofe universal? ¿Tienen algo que ver las descripciones en Jeremías 4:23-26 e Isaías 24:1 con la época pre-adánica? Parece que estas profecías se refieren a un futuro posterior al momento de la profecía. Jeremías se refirió a la invasión babilónica e Isaías al juicio final de las naciones. Consideremos la frase de Isaías 45:18b, respecto de la tierra: “no la creó caótica, sino para ser habitada la plasmó” (Biblia de Jerusalén). ¿Se refiere al caos resultante de una catástrofe, o más bien a una etapa en el proceso de la creación primitiva? Sería extraño que el relato bíblico dedicara sólo un versículo a la creación y dos capítulos a la re-creación. Además las referencias en el resto de la Biblia parecen aceptar que los seis días creativos se refieren a la creación original. Así que, esta teoría puede considerarse altamente especulativa, y carente de sólidas evidencias bíblicas.
2. Teoría de la creación progresiva: Algunos consideran el primer capítulo de Génesis como “una descripción poética de los pasos sucesivos de la creación”. Los días de la creación representarían eras de tiempo indefinido o sea épocas geológicas, en las cuales Dios paulatina y progresivamente llevó a cabo su actividad creadora. “La mañana” y “la tarde” se refieren al comienzo y fin de cada período. Los días de creación nos proporcionan “cuadros majestuosos vertidos en el conocido molde bíblico del número siete”.1 Señalan que el mismo término “día” se usa en Génesis 2:4 para resumir el período completo de la creación.
Se arguye que es lógico que Dios haya empleado una forma poética para describir el proceso de la creación, pues su revelación se acomoda al entendimiento del hombre. Los hombres del Antiguo Testamento no habrían comprendido una descripción literal. Los que aceptan esta teoría opinan que no existe problema alguno en creer que los días de la creación representan vastos períodos de tiempo puesto que Dios es eterno y “un día delante del Señor es como mil años y mil años como un día” (2 Ped. 3:8). También esta teoría puede armonizar bien con muchas de las teorías corrientes de ciertos científicos, aun contemplando la idea de que podrían haber sido desarrolladas las distintas formas de los animales dentro de los géneros creados por Dios.
Se perfila una discrepancia entre esta teoría y el relato bíblico en cuanto al día de la creación de las lumbreras. ¿Creó Dios en el principio (Gen. 1:1) todo el universo, incluso el sol, la luna y las estrellas, o fueron creadas las lumbreras en el cuarto día? (Ver Génesis 1:14-19). Y si fueron creadas en el cuarto día, ¿cómo se explica la existencia de luz desde el principio de la creación? Los que creen que los días de creación fueron períodos de veinticuatro horas dicen que era luz cósmica, o sea luz creada por Dios aparte de las lumbreras. Debe de haber existido como energía. Sin embargo, encuentran dificultad en explicar cómo comenzó el ritmo del día y de la noche (Gen. 1:5), el cual en su forma actual resulta del girar de la tierra sobre su eje y de la posición del sol. Algunos estudiosos han supuesto que Dios habría creado un foco de luz ubicado cerca de la tierra, que sirviera provisionalmente hasta la creación del sol el cuarto día.
En contraposición a la explicación de un foco provisorio de luz, los que aceptan la teoría progresiva de la creación creen que la descripción de la creación en el primer capítulo del Génesis se presenta desde el punto de vista de una persona sobre la tierra. Los cuerpos celestes fueron creados el primer día (el primer período de la creación) pero no eran visibles hasta la cuarta época geológica. Así esta teoría interpreta poéticamente Génesis 1:14-19 como refiriéndose a la aparición de las lumbreras a la vista de un ser terrestre.*
Los que se oponen a esta teoría consideran que al interpretar poéticamente el relato bíblico de la creación se está tratando de conciliar la enseñanza clara del Génesis con las ideas erróneas de algunos científicos. Temen que estos científicos cristianos estén inclinados (tal vez inconscientemente) a atribuir una vasta antigüedad a la tierra para poder admitir la teoría de la evolución. Alegan que las teorías científicas tienden a tener una breve idea y se reemplazan a menudo por otras ideas contradictorias. Confían en que tarde o temprano la interpretación literal de Génesis 1 será verificada por los descubrimientos científicos.
Según la teoría progresiva de la creación, Dios creó toda la materia “en el principio” (1:1). Explican los siguientes pasos bíblicos por lo que enseña la ciencia. Al principio la tierra debe haber sido “una desolada masa agitada y cubierta de agua hirviente” por el calor intenso de la acción creadora. Las densas capas de nieblas y gases emanados dejaban a la tierra en absoluta oscuridad. El primer día (época geológica), la corteza terrestre se habría enfriado algo y las capas de gas habían disminuido lo suficiente como para permitir el paso de la luz solar. De modo que se podían distinguir el día de la noche aunque los cuerpos celestes aún no eran visibles (el relato está hecho desde el punto de vista de una persona sobre la tierra). Al segundo día Dios levantó el denso manto de niebla que cubría las aguas creando una atmósfera entre ellos.
El tercer día hizo que las grandes marejadas de agua que cubrían la tierra formaran un núcleo despejándose así los continentes. Esto implicaría el hundimiento de algunas partes de la superficie terrestre y la elevación de otras. Luego, cuando ya hubo tierra seca, Dios le ordenó que produjera toda clase de vegetación. El manto de nubes le debe de haber dado un efecto de invernadero, y el calor que reinaba produciría un clima tropical en todas partes. Las plantas crecerían abundantemente, se producirían los yacimientos carboníferos a través de muchos surgimientos y resurgimientos alternativos. La tierra se habría enfriado paulatinamente, hasta que se rasgó el manto de nubes en el cuarto día y apareció el sol.
3. Teoría de la catástrofe universal causada por el diluvio:
Los que aceptan esta teoría interpretan literalmente los días de la creación, pero explican que los grandes cambios geológicos, la estratificación de las rocas y los yacimientos de carbón y de petróleo se pueden atribuir al cataclismo universal del diluvio. Rechazar la teoría de “uniformismo”, que considera la formación de rocas sedimentarias como resultado de un proceso uniforme y extremadamente lento de depósito de minerales. Según esta teoría, serían necesarios mil años para acumular 30.5 cm. de roca estratificada. Así estos científicos midiendo la roca sedimentaria llegan a la conclusión de que la tierra tiene millones de años.
En cambio, los que atribuyen el depósito de minerales al cataclismo del diluvio, presentan algunos argumentos que son dignos de considerar. Señalan que se han encontrado fósiles animales intactos en las estratificaciones de las rocas y aun troncos de árboles de tres metros de altura en pie en yacimientos de carbón.2 Este fenómeno indica que en esos casos, por lo menos, la roca estratificada y los yacimientos de carbón no se formaron paulatinamente, sino de la noche a la mañana; de otro modo, los animales y los árboles se hubieran deshecho pudriéndose. ¿Cómo se puede explicar este fenómeno? Parece que hubo un cataclismo que los sepultó, depositando minerales en el caso de la roca y residuos de vegetación en el caso de los yacimientos de carbón. ¿No podría ser la consecuencia del diluvio que describe la Biblia?
En Siberia, al norte de Rusia, se han encontrado mamuts en perfecta preservación congelados en el hielo. Murieron tan repentinamente que algunos aún tenían pasto en la boca. ¿Cómo se pueden explicar estos hechos? Los científicos piensan que tal vez hubo un cambio de clima tan drástico y repentino que hizo que los mamuts murieran de frío y se congelaran casi instantáneamente. Luego sus cuerpos fueron cubiertos de hielo y preservados hasta hoy.
Es posible que Dios efectuara el cataclismo del diluvio en parte alterando la posición del eje de la tierra. Así habría habido abruptos cambios de clima en ciertas áreas; se habrían producido enormes marejadas que depositarían masas de vegetación en ciertos lugares para formar los yacimientos de carbón y petróleo y se habrían formado también, con depósitos de sedimentos, las rocas sedimentarias. A la vez, los terremotos producirían grandes cambios en la corteza de la tierra.
Es interesante notar que algunos científicos y pensadores modernos tienden a abandonar el principio de uniformismo y creer que hubo una catástrofe universal que produjo repentin mente muchos de los cambios geológicos. Si ellos tienen razón se esfumará el problema de armonizar el relato bíblico con que parece ser la gran antigüedad del globo terráqueo.
CITAS
1.
Henry Halley, Compendio manual de la Biblia, s. f., p. 58.
2.
Stuart E.  Nevins,  “Stratigraphic  evidence  of  the  flood“  cxn symposium on creation.  III,  Donald W.  Patten   (editor),  19 pp. 36-46.
Fuente:
Pablo Hoff,El Pentateuco, pp.267-271,Apendice II, edit. Vida,15ª impresion, Deerfield, Florida 33442-8134

P. Arieu Theologies Web

 Paulo Arieu


Un blog para compartir acerca de temas y doctrinas de nuestra fe cristiana evangelica
 

viernes, 18 de febrero de 2011

Posted: 16 Feb 2011 02:53 AM PST

Reconociendo nuestro Cuerpo Grupal como Cristales Vivientes


Nos estamos convirtiendo en puntos vivientes de luz en la matriz de la Rejilla Cristalina. Mientras continuamos haciendo la transición de una estructura basada en el carbono a una estructura basada en el sílice, la mayor asimilación y expansión de energía hacia nuestra estructura física es a través de la conciencia de nuestros cuerpos como una serie de estructuras sincrónicas cristalinas, interactuando.


crystalsComo un cristal, también hemos estado desarrollando la habilidad para convertir le energía vibracional. Al igual que las propiedades de un cristal, podemos absorber, reflejar, almacenar, enfocar, transmutar, transformar, amplificar, equilibrar, estabilizar, conectarnos a tierra y transmitir energías vibracionales.


Con una misión enfocándose en la Rejilla de Luz Planetaria, podemos saber que las energías sutiles de nuestro Cuerpo Grupal completo se están tornando más centradas y coherentes de una manera similar a un rayo láser o a un pararrayos de energía dirigida.


A medida que nuestro Grupo Avatar se torna más unificado y homogéneo, nuestra influencia en el mundo llega a ser absolutamente milagrosa



TRANSMISIONES DE LA REJILLA PLANETARIA

Este Luna Llena ~ Febrero 18, 2011





Por favor, esponsoriza una región Geográfica!



Sydney: 8 pm

India: 8 pm

París: 8 pm

Nueva York: 9 pm

Israel 9 pm

Esta Luna Llena, vamos a concentrar nuestros Poderes de Creación con nuestra familia de Elohim, bajo la guía de Saint Germain y el Rayo Violeta. Fundiremos también nuestra conciencia con la Nueva Rejilla de la Vida del Planeta Tierra.

Nuestra misión es reforzar y amplificar la matriz cristalina en aquellas áreas geográficas específicas que continúan experimentando gran lucha y sufrimiento en nuestro planeta. Uniremos y fortaleceremos las vías de luz...con el fin de que los caudales entrantes del Fuego Sagrado puedan liberar más fácilmente los nudos de energía mal calificada y los extremos existentes de naturaleza polarizada. Nuestro nexo poderoso de energía será la fuerza de cohesión del amor que activará las conexiones de la rejilla en aquellas áreas con el fin de que frecuencias superiores de paz, amor y buena voluntad eleven a la humanidad, las tierras y a toda vida.

Invitamos a los Servidores de Luz Planetaria a que esponsoricen una región geográfica donde puedan ayudar al establecimiento de un caudal mas fuerte de amor y de luz. Considera aquellas áreas de la tierra que permanecen con una conciencia muy densa, en guerra, conflicto y sufrimiento.

Vuestro enfoque especial GEO será parte de una transmisión de energía esta Luna Llena al invocar y a al unirnos con los poderes de creación de la naturaleza.



Gracias Fundación de los Hijos del Sol.


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MEDITACIONES EN EL MAR ROJO

martes, 15 de febrero de 2011

Posted: 15 Feb 2011 08:26 AM PST
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Desarrollando nuestra Consciencia Elohim



Es a través de la luz electrónica viviente de pureza que podemos verdaderamente contener la Consciencia de los Elohim y ser capaces de codificar los nuevos patrones de perfección sobre la Tierra. Debemos estar operando desde una consciencia que es extraída de nuestro patrón electrónico de la Presencia YO SOY, nuestro gran Yo Dios, mientras es integrada hacia nuestra expresión formada y hacia el Anillo Electrónico de influencia.


A pesar de que la mayoría de nosotros todavía tiene un camino para recorrer para poder actualizar por completo este nivel de pureza, es a través de la intención de nuestro corazón y de la calidad de nuestro enfoque diario, conjuntamente con la energía planetaria entrante, que continuamos elevándonos como necesarios Conductos Divinos.


A medida que ascendemos en consciencia, la calificación de nuestras invocaciones y la atención sostenida en la Intervención Divina hace una gran diferencia en la aceleración del despliegue planetario, sin importar donde nos encontremos en la escalera de ascensión. Nuestra constante invocación sincera a los Grandes Seres para la transferencia de sus poderes hacia nuestras manifestaciones deseadas, asegura que ningún error sea cometido.


Como Servidores de Luz Planetarios, nuestro servicio a la vida es profundamente amplificado viviendo en unidad con la actividad evolutiva de un inmenso poder más avanzado de Creación. Lo que deseemos, pensemos, hablemos, sintamos y lo que actuemos en consecuencia trae una íntima conexión a los Elohim y a la vida elemental; todos nosotros prestando servicio como los constructores de nuestro nuevo diseño azul original. Nuestra tarea más grande es visualizar los nuevos patrones y observar lo Divino revelado en todos los aspectos de la vida diaria, sin renunciamiento.


A medida que estamos más profundamente en sintonía con las fuerzas vivas de la naturaleza y mientras nuestros poderes latentes continúan despertándose, podemos más claramente observar y unificarnos con las fuerzas dévicas de forma inteligente. Nosotros dirigiremos a algunos, con otros cooperaremos y hasta incluso a otros los seguiremos ciertamente. Estamos destinados a nuevamente convertirnos en co-creadores y colegas eruditos en cooperación con la Sustancia Dévica de los Elohim.


Es a través de nuestra pureza, santidad de vida y el nivel de nuestra vibración que podemos ponernos en contacto con ellos.


Mientras estamos aprendiendo a construir con la familia Elohim, debemos mantener la idea inspirada y la Visión Divina el tiempo suficiente para que estas sean inteligentemente registradas y grabadas en nuestro cerebro y todo nuestro ser. Esta es la razón por la que la meditación y los poderes de percepción y la contemplación iluminada son muy necesarios como una actitud de vida. Esto desarrollará el poder de concentración rítmico Elohim y el enfoque donde atraer, precipitar y manifestar nuestros deseos.




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Los 12 Poderes de la Creación
  
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A continuación existen doce Poderes de Creación para ayudarnos a enfocar, al lado de los Elohim; y avanzar hacia el próximo nivel de consciencia como Avatares de la Tierra de energía y forma.


Estos doce poderes se pueden ver que representan las facetas de un diamante. A medida que estos Atributos Divinos son dominados y manifestados, podemos entonces expresar nuestras células diamante de sustancia de luz viviente y los patrones electrónicos de perfección. Regresamos a nuestra esencia núcleo y a la capacidad de proyectar corrientes de luz de creación como una fuerza Elohim y constructora de la forma.



Cada uno de estos Poderes Divinos de Creación está siendo puesto ahora para ser entrenado mental, emocional y empíricamente a través de los reinos internos de nuestra consciencia en evolución. La Fundación también dará expansión a estas manifestaciones necesarias en próximas comunicaciones.




1. El Poder de la Voluntad Divina y de la Responsabilidad o del Deber.



2. El Poder de la Percepción y la Contemplación Iluminada.



3. El Poder de la Cohesión a través del Amor Divino.



4. El Poder como una Luz de Pureza Electrónica Viviente.



5. El Poder del Enfoque Dirigido Individual y la Concentración.



6. El Poder de la Presencia Dominante de Paz.



7. El Poder del Ritmo y de la Constancia.



8. El Poder de la Gracia Divina en Servicio Caritativo.



9. El Poder de la Sintonía Divina como Constructor del Puente.



10. El Poder Superior de la Armónica de la Esfera



11. El Poder de la Alquimia Espiritual



12. El Poder de la Magnetización, Precipitación y Manifestación


Gracias Fundación Hijos del Sol y 
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