LUZBY BERNAL

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jueves, 30 de diciembre de 2010

SATIRA FILOSOFICA





Sor Juana Inés de la Cruz
(1648-1695)

 

sorpic.jpg (192384 bytes)


Arguye de inconsecuentes el gusto y la
 censura de los
 hombres que en las mujeres acusan lo 
que causan

Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón,
 sin ver que sois la ocasión 
de lo mismo que culpáis:
si con ansia sin igual solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien

si las incitáis al mal?
Combatís su resistencia y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad

lo que hizo la diligencia.
Parecer quiere el denuedo de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco

y luego le tiene miedo.
Queréis. con presunción necia, hallar a la que buscáis,
para pretendida, Thais,

y en la posesión, Lucrecia.
¿Qué humor puede ser tan raro que el que,
 falto de consejo,él mismo empaña el espejo,

y siente que no esté claro?
Con el favor y el desdén tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,

burlándoos, si os quieren bien.
Opinión, ninguna gana; pues la que más se recata, 
si no os admite, es ingrata,

y si os admite, es liviana.
Siempre tan necios andáis que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel 

y a otra por fácil culpáis.
¿Pues cómo ha de estar templadala que vuestro 
amor pretende,si la que es ingrata, ofende, 

y la que es fácil, enfada?
Mas, entre el enfado y  pena que vuestro gusto 
refiere,bien haya la que no os quiere
y quejáos en hora buena.
Dan vuestras amantes penas a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas

las queréis hallar muy buenas.
¿Cuál mayor culpa ha tenido en una pasión errada:
la que cae de rogada,

o el que ruega de caído?
¿O cuál es más de culpar, aunque cualquiera 
mal haga:la que pega por la paga,

o el que paga por pecar?
Pues ¿para qué os espantáis de la culpa que
 tenéis?Queredlas cual las hacéis

o hacedlas cual las buscáis.
Dejad de solicitar,y  después, con más razón,
 acusaréis la afición

de la que os fuere a rogar.
Bien con muchas armas fundo que lidia vuestra
 arrogancia,pues en promesa e instancia 

juntáis diablo, carne y mundo.


  • Publicado por Nora Alicia Durán Bonilla el mayo 16, 2010 a las 8:04pm en Amigos, Poemas, Cuentos y algo más





  • lunes, 20 de diciembre de 2010

    Simone de Beauvoir. No se nace Mujer 1/5

    domingo, 19 de diciembre de 2010

    SIMONE BEAUVOIR. -RECUERDO DE GRATITUD


    Simone de Beauvoir.jpg
    Simone de Beauvoir
    Nacimiento 9 de enero de 1908
    Bandera de Francia 
    Francia, París
    Fallecimiento 14 de abril de 1986 (78 años)
    París
    Nacionalidad Francesa
    Ocupación Escritora
    Filósofa
    Feminista

    Vida y Obra

    Nacida en una familia burguesa, Simone de Beauvoir fue educada según la sólida moral cristiana vigente en la época. Cuenta en sus memorias la fuerte impresión que le causó, en su juventud, descubrir el ocaso de la religión: dejar de creer en Dios era asumirse plenamente responsable de sus propias elecciones. En 1929, después de conocer a Jean Paul Sartre en la Sorbona, donde ambos estudiaban filosofía, se unió estrechamente al filósofo y a su círculo (en el que se encontraba Paul Nizan, autor de "Adén, Arabia"). Con el tiempo, crearon entre ambos una relación que les permitía compatibilizar su libertad individual con la vida en común.
    Simone de Beauvoir fue profesora de filosofía hasta 1943 en escuelas de diferentes lugares de Francia, como Ruán y Marsella. Durante la Segunda Guerra Mundial y la ocupación alemana de París vivió en la ciudad tomada escribiendo su primera novela, La invitada (1943), donde explora los dilemas existencialistas de la libertad, la acción y la responsabilidad individual, temas que aborda igualmente en novelas posteriores como La sangre de los otros1944) y Los mandarines (1954), novela por la que recibió el Premio Goncourt y que se considera la más importante de todas sus obras. (


     

    Simone de Beauvoir y Jean-Paul 
     
    Sartre entrevistan al Che 
    Guevara.
     
     
    Tumba de Simone de Beauvoir y 
     
    Jean-Paul Sartre.
     
    Las tesis existencialistas, según las cuales cada uno es responsable de sí mismo, se introducen también en una serie de obras autobiográficas, cuatro en total, entre las que destacan Memorias de una joven de buena familia (también conocida como Memorias de una joven formal) (1958) y Final de cuentas (1972). Sus obras ofrecen una visión sumamente reveladora de su vida y su tiempo. Entre sus ensayos escritos cabe destacar El segundo sexo (1949), un profundo análisis sobre el papel de las mujeres en la sociedad y la construcción del rol y la figura de la mujer; La vejez (1970), centrada en la situación de la ancianidad en el imaginario occidental y en donde critica apasionadamente la marginación y el ocultamiento, y La ceremonia del adiós (1981), polémica obra que evoca la figura de su compañero de vida, Jean Paul Sartre.
    Se suele inscribir la obra de Simone de Beauvoir, exclusivamente, en la evolución del feminismo. Con ello se corre el riesgo de olvidar sus reflexiones sobre la creación literaria, sobre el desarrollo de la izquierda antes y después de la Segunda Guerra Mundial, sobre el dolor y la percepción del yo, sobre los linderos del psicoanálisis y, por supuesto, sobre las premisas profundas del existencialismo.

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