LUZBY BERNAL

Mostrando entradas con la etiqueta festividades. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta festividades. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de marzo de 2011


La yuxtaposición de los dos eventos fue escalofriante.
El viernes a la mañana, como siempre, fui a comprar flores para mi mesa de Shabat. Zusha, el vendedor de flores, que se mudó a Israel desde California hace treinta años, estaba notoriamente alterado. Mientras yo seleccionaba un colorido ramo de anémonas, él estaba ansioso por contarme lo que había ocurrido. Un amigo suyo de Facebook, Kenny, había subido un video a su página de Facebook. Cuando Zusha lo vio, quedó pasmado al percatarse que era claramente un video antisemita. Posteó un comentario: “Estoy ofendido por este video”.
En respuesta, Greg de Inglaterra, un amigo de Kenny, envió a la página de Zusha un mensaje que lo dejó espantado. Zusha, un ex-hippie que siempre buscó la paz y el amor, insistió en que yo lo leyera por mí misma. Con las manos temblando, puso el mensaje en su celular y me lo pasó. En la pantalla decía:
    “ZUSHA – ESTOY TOTALMENTE OFENDIDO POR EL USO DE FÓSFORO BLANCO POR PARTE DE LOS JUDÍOS PARA ASESINAR MUJERES Y NIÑOS PALESTINOS EN CISJORDANIA. Haces que yo y una gran parte del mundo nos sintamos enfermos con sólo mirarte. Renacuajo repulsivo asesino buscador de dinero. Hay una muy buena razón por la cual los judíos han sido odiados por todas las naciones a través de toda la historia”.
“¿Judíos asesinando mujeres y niños palestinos en Cisjordania?”. Preguntó Zusha. “¿De qué está hablando?”.
Mi mente corrió a toda prisa tratando de entender las acusaciones de Greg. ¿Acaso se refiere a Gaza, no a Cisjordania? ¿Acaso se refiere a las represalias en Gaza hace dos años, después de que Gaza disparó miles de cohetes y misiles a civiles israelíes? Pero ninguna mujer o niño en Gaza murió como resultado de aquella sustancia.
El odio a los judíos es la causa, y los resultados son las acusaciones absurdas de que los judíos son culpables de tal o cual crimen.
De pronto, mi mente se detuvo bruscamente. Me di cuenta de que todos los esfuerzos por entender estas farsas llenas de odio carecían de sentido: Las causas A, B y C no resultan en el odio a los judíos. En cambio, el odio a los judíos es la causa, y el resultado son las acusaciones distorsionadas, a menudo sin fundamentos, e incluso absurdas, de que los judíos son culpables de tal o cual crimen.
Creer que los israelíes asesinan niños árabes deliberadamente es tan absurdo como la acusación centenaria de que los judíos matan niños cristianos para escurrir su sangre para hornear matzá. Cualquier persona pensante que se moleste en investigar la verdad entendería que la Torá prohíbe comer sangre, y que toda la carne casher debe pasar por un proceso de remojado y de salado para quitar la sangre. ¿Acaso creían realmente los cristianos y musulmanes desde la Edad Media hasta el siglo XX en los libelos de sangre, o los utilizaban meramente como una excusa para incitar alborotos y asesinar a los judíos locales?
“¿Cómo debería responderle?”. Me preguntó Zusha con tristeza.
Yo miré la pantalla con la mente en blanco. ¿Cómo deberíamos responder al antisemitismo? Si alguien alegara que los judíos le han robado la tierra de Israel a los árabes, yo podría refutarlo con datos históricos. ¿Pero cómo refutas las mentiras ante personas que perciben las pruebas como “barricadas inconvenientes en sus avenidas de odio”?
¿Quién Mata Niños?
Esa misma noche de Shabat, terroristas árabes entraron a la casa de la familia Fogel en Itamar y asesinaron salvajemente a Udi, el padre de la familia, a Rut, la madre, a Yoav de 11 años, a Elad de cuatro años, y a la pequeña Hadas de tan solo tres meses. Las víctimas fueron acuchilladas en el corazón y sus gargantas cortadas, casi decapitadas.
La noticia de la masacre fue celebrada en Gaza con alegría y distribución de dulces.
Si bien el judaísmo valora el principio de “honrar a los muertos”, y normalmente se descartaría la posibilidad de exhibir las espeluznantes fotografías de los niños asesinados, los abuelos de las víctimas dieron permiso para poner en circulación las fotos como evidencia del asesinato brutal y deliberado de niños judíos por terroristas árabes. Este no es un caso de daño colateral durante una operación militar. Tampoco es un caso de un niño atrapado en la línea de fuego. Tampoco es un caso de un bombardeo de una escuela de la ONU que ha sido tomada por terroristas de Hamás. Este es un caso de un hombre árabe hundiendo su cuchillo en el pecho de un niño de cuatro años y cortando la garganta de un bebé llorando. Y las fotografías muestran la evidencia.
El gobierno israelí puso en circulación las fotografías el sábado a la noche. El Primer Ministro Benjamín Netanyahu demandó que las naciones del mundo condenaran el asesinato de niños judíos con tanto entusiasmo como condenan cada casa que es construida en los territorios en disputa.
Después de todo, el Primer Ministro es un hombre racional. Cuando Israel abrió un túnel a lo largo del Muro Occidental en el Monte del Templo como un sitio arqueológico revelando que la presencia judía se remonta a 2.500 años, los árabes causaron disturbios acusando a Israel de cavar túneles bajo la montaña. Durante una conferencia de prensa en la cual el Primer Ministro Benjamín Netanyahu explicó la logística del túnel, un periodista extranjero desafió: “Los árabes afirman que el túnel atraviesa el Monte”. Netanyahu, molesto, contestó: “Los árabes afirman… este no es un tema subjetivo sobre el cual los árabes pueden afirmar lo que quieran. Ven y camina por el túnel. Cualquier persona puede ver que el túnel va por la periferia y no atraviesa el Monte”.
El Primer Ministro y la mayoría de nosotros los judíos no nos damos cuenta que el antisemitismo y su reencarnación moderna, el anti-sionismo, no tienen nada que ver con la lógica, ni con la evidencia, ni con pruebas verificadoras.
Pero nosotros continuamos tercamente respondiendo a las acusaciones en nuestra contra con evidencia y pruebas:
  • Los “territorios ocupados” no son la raíz de la hostilidad árabe, porque la OLP, con su carta llamando a la destrucción del Estado de Israel, fue establecida en 1964, tres años antes de que Israel entrara a los territorios.
  • Los “asentamientos” no son un obstáculo para la paz, porque cuando Israel desplazó los asentamientos de la Franja de Gaza en 2005, el resultado, en lugar de la paz, fue una toma de poder por parte de la organización terrorista Hamás que procedió a utilizar Gaza como una base de lanzamiento de misiles en contra de Israel.
  • El “problema de los refugiados árabes”, en el que árabes fueron desposeídos de sus casas y de sus tierras por el establecimiento del Estado de Israel en 1948, fue paralelo a la expulsión de un igual número de judíos de los países árabes en los que habían vivido por siglos. Mientras que el incipiente Estado de Israel absorbió a esos cientos de miles de refugiados judíos, los refugiados árabes fueron mantenidos por los gobiernos árabes en miserables campos de refugiados, la única “población de refugiados” del mundo que ha mantenido su estatus de refugiados por tres generaciones.
Y el mundo todavía ignora los hechos y defiende mitos como el “apartheid israelí”.
Purim
Lo ilógico del antisemitismo se revela claramente en la historia de Purim. Hamán, el virrey del Rey Ajashverosh, estaba enfurecido por la negativa de un judío –Mordejai– de prosternarse ante él. En lugar de ejecutar a ese judío, Hamán le pidió al rey (y le fue concedido) permiso para “destruir, matar y exterminar a todos los judíos, jóvenes y viejos, niños y mujeres” en un día. Dado que el imperio de Ajashverosh se extendía desde India hasta Etiopía y abarcaba a todo judío vivo en ese momento, el decreto de genocidio hubiese aniquilado a toda la nación judía.
Hasta el día en el que el edicto del genocidio fue hecho público, los otros judíos castigaban a Mordejai por su obstinada negativa a prosternarse ante Hamán. Los judíos de Shushán, la capital, se suscribían a la aparente realidad de causa y efecto: la negativa de Mordejai a prosternarse les podría causar problemas. Este es el clásico paradigma del antisemitismo, que el crimen/negativa por parte de los judíos de amoldarse a las normas sociales/comportamientos erróneos es “la causa”, y el odio a los judíos es “el efecto”.
Purim es el paradigma de cómo responder a los designios homicidas en nuestra contra – acercarnos a Dios y a nuestros hermanos firmemente.
Pero una vez que fue anunciado que todos los judíos del mundo estaban destinados a ser asesinados, ocurrió un cambio paradigmático. Los judíos entendieron que su aniquilación total estaba fuera de proporción en relación a la simple negativa de Mordejai a prosternarse ante Hamán. El odio desatado en contra de ellos no tenía lógica ni sentido, era irracional. En cambio, había algo más profundo y cósmico en juego. Presas del miedo, los judíos de todo el imperio ayunaron, vistieron arpilleras, y clamaron a Dios.
De acuerdo a los sabios, el pueblo judío aceptó la Torá sobre sí mismo dos veces en la historia. La primera vez fue en el Monte Sinaí después del Éxodo de Egipto. La segunda vez fue en la historia de Purim. En el judaísmo es indiscutible que Dios dirige el mundo. Nuestro miedo no debería llevarnos a acceder cobardemente a las demandas de las naciones que nos odian, sino a la reconciliación con Dios y con nuestros compañeros judíos.
Todas las mitzvot de Purim (enviar alimentos a un vecino, darle caridad al pobre, congregarse para escuchar la Meguilat Ester, y reunirnos para la comida festiva) involucran hacer lazos con otros judíos. Esta es la clave de la salvación de Purim.
Tras la masacre de Itamar y el perverso fracaso por parte de los gobiernos y los medios de comunicación del mundo en condenar semejante brutalidad en contra de los judíos, puede sentirse una ola de miedo aquí en Israel. Admito que leyendo la pantalla del teléfono celular de Zusha sentí que me invadía la oscuridad. El 2011 se parece cada vez más a 1939. Purim es nuestro paradigma de cómo responder a los designios homicidas en nuestra contra – debemos acercarnos a Dios y a nuestros hermanos firmemente.

¡Feliz Purim!

Sara Yoheved Rigler

Sara Yoheved Rigler es graduada de la Universidad de Brandeis. Su viaje espiritual la llevó a India y a enseñar durante quince años filosofía y meditación Vedanta. Desde 1985, es una judía ortodoxa practicante. Es escritora y vive en la Ciudad Vieja de Jerusalem con su marido e hijos.



por Nancy Weisbrod
Deliciosas recetas en base a vegetales, horneadas en casa y disfrazadas para Mishloaj Manot.
Para conectarnos con la energía de Purim, nos disfrazamos con prendas que revelan aspectos de nuestro yo interno que de otra forma permanecerían escondidos. El tema del ocultamiento impregna el día. Es una maravillosa oportunidad para expresar un ámbito de nosotros que no compartimos a menudo.
La alegría de Purim puede incluso extenderse y transformar a los humildes productos. La cremosa y suave textura de un pudín de calabaza brilla con un tono naranjo brillante. Un kugel de zapallito (calabacín) es una sedosa porción de cremosa bondad. El suave kugel de brócoli es un verde resplandeciente. Buñuelos de champiñones o espinaca triangulares, de masa filo, revelan un relleno oculto que nos permite regocijarnos en la alegría de Purim con cada mordida.
Los vegetales a menudo reciben una mala crítica. Ellos también quieren sacarse de encima esa reputación de que debemos comerlos porque son buenos para nuestra salud y quieren vestirse de “postre”. A todo el mundo le gusta el postre. Al preparar platillos saludables para enviar en nuestras canastas de Purim, ayudamos a nuestros amigos a conservar la salud y además, a comer un poco de postre.
¿Por qué no dejar que nuestro Mishloaj Manot consista de una bandeja presentando un trío de kugels de vegetales? Un generoso cuadrado de cada uno acompañado de unos racimos de uvas o gajos de naranja hace una presentación hermosa para la comida festiva. Al tomarnos tiempo de preparar una delicia casera, todos en la casa ven, y huelen, el esfuerzo. Que forma más deliciosa y saludable de aumentar el amor y la amistad entre los judíos.
Kugel de Calabaza
8 porciones
Prepara una fuente para horno de 40 x 30 centímetros y de 6 centímetros de profundidad forrándola con papel mantequilla.
1 calabaza grande, pelada, sin semillas y cortada en trozos grandes.
4 huevos, separados.
1/3 taza de margarina o aceite.
1/3 taza de azúcar.
1 cucharita de sal.
½ cucharita de pimienta blanca.
1 taza de harina.
Cocina la calabaza al vapor poniéndola sobre agua hirviendo durante 15 o 20 minutos. Cuando esté suficientemente fría como para tocarla, pon los pedazos en un procesador de alimentos y hazlos puré hasta que estén suaves.
Precalienta el horno a 180ºC.
Bate las claras de huevo hasta que estén firmes y déjalas aparte.
En una batidora, agrega la margarina o el aceite y el azúcar y bate por unos minutos hasta que el azúcar se disuelva.
Agrega gradualmente las yemas de huevo y continúa mezclando.
Agrega el puré de calabaza y los aliños y mezcla.
Agrega la harina y mezcla solamente hasta que la harina se absorba.
Retira el recipiente de la batidora e incorpora a mano suavemente las claras batidas para no bajar las claras.
Vierte el pudín en la fuente y hornea durante 50-60 minutos o hasta que esté ligeramente dorado encima y bien armado.
Este kugel puede comerse caliente o a temperatura ambiente y se congela bien.
Kugel de Zapallitos Italianos (Calabacín) o Brócoli
8 porciones
Zapallitos (calabacín) rallado o brócoli picado forman el cuerpo de estos adorables budines. (Un procesador de alimentos hace que el trabajo sea más rápido). Una salsa blanca les da cuerpo y yemas de huevo y claras batidas se agregan, como en un soufflé.
3 cucharadas de margarina.
3 cucharadas de harina.
2 tazas de leche de almendra o de soya sin azúcar.
½ cucharita de sal.
¼ cucharita de pimienta.
Uno de los siguientes ingredientes:
8-10 zapallitos (calabacines), rallados o 1 bolsa de 800 gramos de brócoli congelado picado gruesamente.
2 cebollas, picadas finas.
2-3 cucharadas de aceite de oliva.
1 cucharita de sal.
½ cucharita de pimienta.
4 huevos separados, con las claras batidas hasta que estén firmes.
Prepara una fuente de 40 x 30 centímetros y una profundidad de 6 centímetros, forrándola con papel mantequilla.
Precalienta el horno a 180ºC.
Para hacer la salsa blanca, calienta la leche hasta justo antes de hervir.
En una cacerola, derrite la margarina a fuego medio. Agrega la harina y cocina, revolviendo continuamente hasta que la pasta haga un poco de burbujas y la harina esté cocida pero no dorada. Agrega la leche caliente y cocina hasta que la salsa espese. Baja el fuego y cocina por unos cuantos minutos más. Aliña con sal y pimienta y deja aparte.
Calienta el aceite de oliva en una sartén profunda. Saltea la cebolla por unos cuantos minutos o hasta que esté transparente y luego agrega los zapallitos (calabacines) o el brócoli.
(Si estas haciendo kugel de zapallitos (calabacín), tiene que cocinarse por unos 20 minutos porque suelta mucho líquido. Si estás haciendo el kugel de brócoli, saltea por unos 5-10 minutos).
Aliña con sal y pimienta.
Agrega la salsa blanca y las yemas de huevo, una a la vez.
Agrega las claras.
Vierte el pudín en la fuente y hornea por unos 50-60 minutos.
Triángulos de Masa Filo con Relleno de Champiñones
Alcanza para 2 docenas
La forma de estos triángulos de masa filo me recuerda el sombrero de tres puntas de Hamán.
2-3 cebollas moradas, rebanadas delgadas.
1,5 kilogramos de champiñones, limpios y rebanados delgados.
3 cucharadas de aceite de oliva.
½ cucharita de sal.
¼ cucharita de pimienta.
400 gramos de masa filo.
2-3 cucharadas de margarina, derretida.
Primero haz el relleno calentando el aceite en una cacerola. Fríe la cebollas a fuego medio durante unos minutos y luego agrega los champiñones. Sube un poco el fuego y cocina hasta que todo el líquido se evapore, 20-30 minutos. Deja aparte para enfriar.
Cuando se trabaja con masa filo, debes trabajar rápida y metódicamente. Si la masa se seca, se hace muy difícil de manejar.
En un mesón limpio y seco, saca la masa del paquete y desenróllala. Ten tu margarina derretida y un cepillo de pastelería a mano. Cubre la masa con un pedazo de toalla de papel ligeramente humedecida.
Saca una hoja de la masa filo y píntala ligeramente con la margarina. Toma 2 hojas más y haz lo mismo.
Corta 3 tiras a lo largo. Ahora tienes 3 tiras, del ancho de 3 hojas.
Pon una cucharada de relleno en la esquina de debajo de cada tira. Dobla la esquina hasta el otro lado para encerrar al relleno. Comienza a doblar el paquete como una bandera por toda la tira hasta que llegues al final. Este es tu primer triangulo. Entusiásmate. Se hace rápidamente una vez que te acostumbras. Sigue hasta que la masa o el relleno se hayan acabado. Pincela la parte de arriba de cada paquete con un poco de margarina.
Pon los paquetes en una bandeja de horno forrada con papel mantequilla y hornea a 200ºC durante 20-25 minutos o hasta que estén ligeramente dorados.

www.AishLatino.com

jueves, 17 de marzo de 2011

FESTIVIDAD DE PURIM

Purim





Fecha Purim





Umatanot Laebionim (Y regalos a los pobres)
(extraído de Maase Abot (c)Edit. Benei Sholem)

**********************************
**********************

Esto ocurrió en Berdichev, el día de Ayuno de Ester, antes de la lectura de la Meguilá. 
Ya el sol se ocultaba. Toda la comunidad estaba en la sinagoga, mirando al Santo Rabí Leví Itzjak, quien estaba ubicado en su lugar y su alma se elevado hacia los altos mundos pensando en temas sagrados.

De pronto, su ayudante se acercó con mucho respeto y le avisó que afuera había mujer que quería hacerle una consulta acerca de una gallina.

El Rabí, como si despertara de un largo sueño, se levantó inmediatamente y fue al encuentro de la mujer.

Cuando miró bien la gallina le dijo que era Taref (no kasher). Luego le preguntó cual era su situación económica y la señora le contestó que eran muy pobres y su marido se encontraba enfermo.

Viendo esto, el Rabí le dijo: Ve tranquila, el Todopoderoso te enviará salvación, tendrás otra gallina y otros bocadillos para tu marido y tus hijos; ahora vé a escuchar la Meguilá.

La mujer así lo hizo, y le Rabí se dirigió a su casa, y aprovechando que nadie se hallaba allí, sacó las comidas que la Rabanit había preparado para Purim, las envolvió en un mantel y se fue en busca de la casa de la pobre mujer.

Cuando entró a dejar todo en la mesa, oyó la voz del marido preguntando quién era, a lo que el Rabí contestó: Soy un simple judío que quiere cumplir con el precepto de "Mishloaj Manot" (envío de porciones de comida), y traje ricas comidas; cómanlas con gusto y bendigan al Creador.

Y mientras tanto en la Sinagoga la gente se preguntaba dónde estaría el Rabí pues ya era hora de comenzar a leer la Meguilá y aún no había llegado.

De pronto se abrió la puerta, entró Rabí Itzjak, y sin pronunciar palabra, comenzó con la lectura.

Los ancianos de esa misma generación contaron a sus hijos y nietos que la lectura de la Meguilá se hizo con una emoción fuera de lo común, y en el momento en que el Rabí llegó al versículo "Umatanot Laevionim", se encendió su santa cara y en ese momento toda la congregación se alegró enormemente.

Pero una gran sorpresa se llevó la Rabanit cuando llegó a su casa esa noche, porque se encontró con que nada tenía que servir. En un principio se asustó pensando que se trataba de un ladrón, pero cuando vio a Rabí Leví Itzjak pasearse alegremente cantando, entendió perfectamente quien había participado en ese "robo". El Rabí estaba alegre y una gran felicidad había en toda la ciudad de Berdichev.

Mesilot HaTora Banner

miércoles, 8 de diciembre de 2010

desde otro punto de vista.
LA FESTIVIDAD DE JANUCA
Por: Moshé Korin


¿Qué es Jánuca? Parecería una pregunta innecesaria. Acaso existe alguien que ignore la historia del levantamiento de los Hasmoneos, los actos heroicos de Iehuda Macabi y sus hermanos? No obstante nuestros sabios creían necesario plantear esa pregunta y los preceptos de Januca se inician con las dos notables palabras: "Mahí Januca?" (Qué es Jánuca).
Toda festividad debe contener una idea, y el heroísmo militar, por sí mismo, no es motivo suficiente para el pueblo judío que posee una experiencia histórica milenaria. En el plano de los logros militares, desde los tiempos de Iehoshúa Ben-Nun, el discípulo de Moisés o del Rey David, los judíos habían ocupado un lugar de primera importancia. Hemos visto, también, un número suficiente de imperios militares crecer y desintegrarse. Hemos visto las victorias y las desapariciones de muchos gobernantes. ¿Qué significado tendría, para un pueblo que ha pasado por tantas pruebas, festejar victorias militares?
Nuestros sabios sostenían que no existe motivo alguno para enorgullecernos únicamente por la victoria militar y es por eso que los pensadores judíos han dedicado más energías y tiempo al interrogante: ¿Cuál es la idea de Janucá?
LA HEROICIDAD.
Claro está que los actos heroicos de los Macabeos suscitaban desde siempre sentimientos de orgullo y de elevación de espíritu nacionales. Pero nuestros mayores solían alegrarse más por el milagro de Januca que por las bravuras de los héroes.
El milagro de Jánuca significa heroísmo espiritual, el heroísmo de los débiles. En los días de Jánuca el judío expresa su gratitud: "Masarta guiborim biad jalashim, verabím beiad meatim" es decir: "Los poderosos se han rendido ante los débiles, y pocos doblegaron a una multitud". En nuestros escritos se ha relativizado el rol de los Macabeos en las grandes luchas por la libertad nacional y religiosa. Hubo motivos para ese proceder. Los descendientes dinásticos de los Hasmoneos destrozaron, con sus propias manos, lo construido y erigido por sus mayores. Entre ellos se encontraron Alexander Ianai, Hordus (Herodes) y otros. Sus exageradas ambiciones políticas y militares los llevaron a librar luchas internas y, finalmente, Judea cayó sometida a un nuevo yugo, el romano.
Persistir en la tarea de alabar el heroísmo físico, sería presentar ante la juventud una imagen falsa.
Los líderes espirituales judíos de los tiempos pasados previeron esos peligros y por lo tanto, en aquella literatura, ocupan un lugar primordial los héroes de la paz, como Hilel el Anciano, Rabi Iojanan ben Zakai, Rabi Shimon ben Iojai, y otros.
La Kedushá (Santidad) y no la fuerza física, ha sido entronizada como el ideal más elevado de la educación judía.
LOS SÍMBOLOS.
La tradición se ocupó más del símbolo de Januca, las velas, que de las guerras libradas por los Macabeos.
Todos conocemos la historia del cántaro de aceite que, alcanzando tan sólo para un día, alimentó la llama durante ocho días enteros.
A través del sentido común resulta difícil comprender este milagro, pero más difícil aún resulta comprender el hecho de que este milagro se haya convertido en motivo para establecer esta festividad cuya vigencia abarca largas generaciones.
Estamos llegando así al símbolo más importante de Januca: la Menorá (el candelabro). Excavaciones realizadas en el curso de los últimos decenios demuestran que la Menorá, ese candelabro de Januca, ha desarrollado un rol de gran importancia durante todos los tiempos. ¿Qué fue lo que los artesanos, orfebres y artistas se habían propuesto expresar a través de este símbolo de Luz en el Templo?
Los gobernantes griegos creían que a través de la conquista de Jerusalem, y de la colocación del ídolo griego en el Templo, lograrían la destrucción definitiva de la resistencia espiritual de la pequeña Judea. Cometieron un craso error. El Templo era considerado sagrado para el pueblo de Israel, pero el pueblo encontró su camino también fuera de ese Templo, puesto que era un camino hacia la santidad y la fe. En todos los lugares en que moraban los judíos, Dios estaba junto a ellos.
Cuando la Menorá del Templo fue apagada por la mano brutal del conquistador Antíoco Epifanus, se encendieron los candelabros a lo largo y a lo ancho del país todo. Cada hogar judío se convirtió en un Templo (Beit Hamikdash) y cada hombre judío, en un gran sacerdote (Cohen Gadol). La Luz Eterna del existir judaico no sufrió interrupción alguna.
En torno a la Menorá, como símbolo, se libró durante largo tiempo una lucha ideológica. Algunos sostenían que no se debía, de ninguna manera, producir sustitutos de la Menorá. También la Ley prohibe la producción de objetos o instrumentos que imiten los sacros objetos e instrumentos del Templo.
"Lo iaase haadam beit tabnit eijal..." (ninguna persona ha de construir una casa a semejanza del Templo... una mesa como aquella mesa ni candelabro como aquel candelabro). Fue por ello que la Menorá de Januca era distinta: la del Templo tenía siete brazos, la de Januca ocho. De este modo se conservó la diferencia entre el Templo como símbolo nacional y el llamado "Mikdash Meat", el pequeño templo del hogar judío.
Cada festividad tiene su propia suerte. Juntamente con Purim, Januca pertenece a las llamadas "semi-fiestas" durante las cuales está permitido trabajar y ocuparse de los asuntos cotidianos. En estas fiestas el motivo de la alegría ocupa un lugar más acentuado que el de la santidad. En este sentido, la tradición judía, siempre tan severa, se ha liberalizado tanto que hasta se ha permitido jugar a los naipes en los días de Januca. Mientras que el milagro de Purim ha obtenido el privilegio de un libro bíblico: "Meguilat Esther", al milagro de Januca "no le ha sido otorgado ese privilegio". (Ver: "Ioma" XXIX). La historia de los Macabeos es casi silenciada en la literatura talmúdica.
IMPORTANCIA NACIONAL Y RELIGIOSA DE JANUCA.
Los Perushim nos transmitieron el relato conmovedor de Jana y sus siete hijos, muertos al "Kidush Hashem" (la santificación del Nombre), es decir, en la lucha por la libertad de culto y de conciencia, cuando se intentó hacerlos rechazar la fe judía. En realidad, toda la lucha, que perduró durante años, de un pequeño número de judíos, contra el poderoso imperio sirio-helénico, era una guerra de "Kidush Hashem". Una guerra ideológica, que se inspira en un gran y profundo ideal.
Fue la primera vez que grandes masas de población se alzaron en lucha por su país y se convirtieron en mártires de su fe, por sus convicciones.
El heroísmo de Jana con sus hijos puede igualarse con el arrojo y el heroísmo de los líderes Hasmoneos.
Su victoria fue una victoria de ideas, una victoria del espíritu: "Y tú has otorgado una fama grande y sacra al mundo entero, mientras que has traído, a Tu pueblo, un gran socorro y una liberación en esos días".
Luego de la liberación de Jerusalem por los Macabeos, Iehuda y sus hermanos limpiaron inmediatamente de toda impureza pagana al "Beit Hamikdash". Y festejaron en una atmósfera digna y solemne la renovación y la santificación del altar, en presencia de todo el pueblo.
RENOVACIÓN.

El símbolo exterior de esta festividad de renovación lo constituyen, sin duda, las velas de Januca. Aquel 25 del mes hebreo de Kislev del año 165 A.C., después de tres años de cruenta guerra, se encendió nuevamente la Menorá en el Templo y, también se encendieron candelabros en todos los hogares judíos. En tiempos posteriores, dicha festividad abarcó las comunidades judías de todo el mundo y se convirtió en la Fiesta de la Luz, o sea de la luminosidad festiva.
En las fuentes judías encontramos una notable explicación de los motivos de encender luces en el curso de los ocho días de Januca: "Cuando los griegos irrumpieron en el Templo, tornaron impuro todo el aceite que encontraron en el lugar".
Y cuando los Macabeos vencieron a los invasores, emprendieron una búsqueda y no pudieron encontrar más que un pequeño cántaro de aceite, cerrado y marcado con el sello del Gran Sacerdote. Se encontraba ahí aceite suficiente sólo para un día.
"Entonces sucedió un milagro y esa pequeña cantidad de aceite ardió durante ocho días" (Tratado Shabat, XXI).
El pueblo judío desarrolló un gran amor por todas sus festividades y, especialmente, en relación con Januca, que tiene ocho días de duración. Se enciende, por lo tanto, una vela el primer día y cada día se agrega una vela más. Cada día la festividad se torna más elevada y radiante. Las velas poseen la aureola de santidad: "Estas velas son sacras y no nos está otorgado el privilegio de hacer uso de ellas, sino tan sólo verlas para poder expresar nuestro agradecimiento a Tu Nombre, por Tus milagros y por Tu socorro"(Hanerot halalu kodesh hem, ve' ein lanu reshut...).
Junto con este milagro de Renovación, la tradición judía logró el milagro de convertir la historia del pasado en una realidad actual: el surgimiento del Estado de Israel renueva así la gesta de los Hasmoneos. Fácil es convertir la historia en un libro, pero es mucho más difícil recrear la historia y otorgarle vida.
Mientras encendemos en los días de Januca las velas de la Menorá, aparecen delante de nuestras miradas los héroes y mártires de todas las generaciones que sacrificaron sus vidas por el pueblo judío, por la libertad judía, por el Estado de Israel y por la lucha de todos los hombres y pueblos del mundo en aras de su libertad, su dignidad, los derechos y sus convicciones.
La festividad de Januca, como otras fiestas judías, es propicia en algunas oportunidades para hacer reflexiones acerca de la situación actual a la luz de los hechos del pasado.
Januca, que evoca hechos ocurridos alrededor del año 165 A.E.C.(antes de la era Común), y más precisamente la segunda inauguración del Templo, unos 350 años después de la primera inauguración.
Sin embargo, hoy, Januca es símbolo de independencia, de rebelión y de la constante lucha del Pueblo Judío por mantener su fe y su manera de vivir conjuntamente con la leyenda, como explicamos recientemente, que pone la parte simbólica a la tradición: la historia del jarrito cuyo aceite se consumió sólo después de ocho días.
Este año, Israel se encuentra en una etapa más de su independencia política, lograda hace más de 52 años y el simbolismo de rebelión, de fuerza y de la fortaleza física y espiritual de los macabeos, que ya ha sido en varias oportunidades comparada con la capacidad militar de Tzahal, del Ejército de Israel, tiene tal vez menor relevancia. Esta vez, la "fiesta de las luminarias" debe ser tomada como un hecho de fe que nos permite continuar la independencia política de Israel, iluminada por la luz más potente que tal vez exista, la luz de la paz.
Los logros obtenidos desde la pasada Januca han sido sumamente importantes y en algunos casos pueden ser considerados casi milagrosos, ante las dificultades que enfrentan los pueblos del Medio Oriente para resolver sus conflictos.
Hoy, la rebelión macabea puede aplicarse a toda la región, pero es una revuelta contra la hostilidad que preservó durante muchos años y una "inauguración" del Estado de no beligerancia entre Israel y sus vecinos.
De seguir el camino del proceso de paz, tal vez la Fiesta de Januca venidera nos encuentre encendiendo la "Januquiá" (candelabro de ocho brazos) en la misma Damasco, lo que sin lugar a dudas nos hará repetir el famoso dicho de Januca: 

NES GADOL HAIA SHAM, "UN GRAN MILAGRO OCURRIÓ ALLÍ".
Los invito a que pensemos sino es que estamos cometiendo un error al ceder todo el espacio a fin de celebrar esta hermosa fiesta tan judía, tan de la libertad, de los derechos humanos, tan de la dignidad humana y a la vez tan universal - sólo a los "jasidim" u otros judíos ortodoxos muy religiosos. Los invito nuevamente a reflexionar acerca de ésta actitud. ¿No estaremos renunciando a espacios tan dignos, tan judíos, tan hermosos de valores judíos y humanistas que vale la pena transmitirlos a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos?
Extraído del sitio web www.delacole.com

TUDELA RECUPERA LA FIESTA DE LA INMACULADA

LUIS MARÍA MARÍN ROYO

La primera constancia de la celebración de esta fiesta en Tudela data del año 1525

Imagen de la Inmaculada Concepción en el altar de la catedral.  CEDIDA
Imagen de la Inmaculada Concepción en el altar de la catedral. CEDIDA


Miércoles, 8 de diciembre de 2010 - 04:00 h.

D ESPUÉS de muchos años sin celebrarse con la solemnidad de antaño, se ha recuperado en Tudela la novena, vigilia -a la que asistió ayer el Arzobispo Francisco Pérez- y hoy -tras la misa en la catedral que comenzará a las 11 horas- la procesión de la Inmaculada Concepción, fiesta que con tanto ahínco defendieron nuestros antepasados.

Como detallo en mi libro Celebraciones a lo largo del año, Tudela fue una gran defensora de la Inmaculada Concepción. La primera vez que tenemos constancia de que se celebró esta fiesta en la ciudad fue en el año 1525. Es en el siglo XVII, cuando vemos que Tudela se vuelca en esta celebración, que se hacía en un principio en el convento de Franciscanos.
Tudela proclama la fiesta 235 años antes de que el Papa declarase el dogma
Según leemos en el acta municipal del día 28 de noviembre del año 1619, los regidores de la ciudad acordaron: «que se haga pregón general para que todos los vecinos de la ciudad hagan hogueras y concertar dos toros por la fiesta de la Inmaculada Concepción y danzas». De esta manera, en Tudela se pregonaba oficialmente la Inmaculada Concepción de la Virgen con fiesta y procesión el día 8 de diciembre, 235 años antes de la proclamación dogmática de ese misterio por el Papa Pío XI en el año 1854. Los regidores acordaron que se celebrase la fiesta en la ciudad y que además de la celebración tradicional en el convento de los Franciscanos se hiciese otra con sermón en la colegial de Santa María el domingo anterior a la fiesta.
Un torneo y toros en Herrerías
Para festejar la proclamación de la Inmaculada Concepción de la Virgen por la ciudad, cabildo y autoridades el 8 de diciembre de 1619, por estar el monarca enfermo, los actos civiles se retrasaron al domingo 19 de abril de 1620, día en el que se celebró un espléndido torneo en la calle Herrerías, montado por la nobleza tudelana. Aquella misma noche del 19 al 20 se deshizo la plaza de armas y se formó la de toros, cerrando para ello la calle Herrerías.
El día 20 se celebró la función taurina, con toros que vendió por 30 ducados Juan Virto, el arrendador de las carnicerías de Tudela. Fue un espectáculo de rejones, que llevó a cabo un tal Francisco López del Río, quien clavó con mucha destreza varios rejones. Según dice la crónica, los toros que se libraron de sus manos, murieron en las del matador (a) Jarrete.
Una imagen y faroles todo el año en la fachada del Ayuntamiento y hogueras y toros el día de la fiesta
El Ayuntamiento por su cuenta acordó la celebración todos los años con una hoguera que se encendía por la noche el día 7 de diciembre, víspera de la Purísima Concepción, delante de las puertas de la casa consistorial en la plaza Vieja, para la que pagaba la leña el municipio, e hizo voto de mantener encendidos dos faroles todos los días del año por la noche, colocados en los balcones de la fachada de la casa consistorial.
En los libros de cuentas municipales de los siglos XVII y XVIII aparecen todos los años anotaciones de gasto de 25 reales por la leña que se consumía en la hoguera. Igualmente el pago de 4 ducados al alcaide para aceite: «para el farol que arde todas las noches en el frontispicio de las casas del Ayuntamiento, en obsequio a la Inmaculada Concepción»; así como muchos años el pago al arrendador de la carnicería por uno o dos toros que, para divertimento de la gente, se corrían ensogados el día de la Inmaculada.
El día 15 de julio de 1713 aparece anotado un gasto de 50 reales, una cantidad muy elevada en aquellos años, que se le pagan a un tal Matías, maestro vidriero, por haber hecho un farol de vidrio, para ponerlo todas las noches «en la puerta principal de las casas de la ciudad, adonde está colocada en medio la imagen de Nuestra Señora de la Concepción y para que sirva de dar luz toda la noche a la plaza pública para evitar algunos inconvenientes.». 

LOS ORIGENES DE LA FIESTA DE LAINMACULADA CONCEPCION


 


En la Constitución Ineffabilis Deus de 8 de Diciembre de 1854, Pío IXSantísima Virgen María «en el primer instante de su concepción, por singular privilegio y gracia concedidos por Dios, en vista de los méritos de Jesucristo, el Salvador del linaje humano, fue preservada de toda mancha de pecado original». De esta manera proclamaba como dogma de fe de forma definitiva lo que la tradición popular había sostenido desde los comienzos de la Iglesia. pronunció y definió que la
1. LA SAGRADA ESCRITURA
En la Sagrada Escritura encontramos algunas referencias (aunque no directas)  a la Virgen. El primer pasaje escriturístico que contiene la promesa de la redención menciona también a la Madre del Redentor: “Yo pondré enemistad entre ti y la mujer y su estirpe; ella aplastará tu cabeza cuando tú aceches para morderle su talón” (Génesis 3:15).
Por otra parte en el evangelio de San Lucas, el saludo del ángel Gabriel (Cfr. Lucas 1:28) Dios te salve, llena de gracia , “chaire kecharitomene”, indica una alabanza a la abundancia de gracia, un sobrenatural estado del alma agradable a Dios, que encuentra explicación sólo en la Inmaculada Concepción de María. También se han visto referencias a la Virgen María en el libro de los Proverbios, el Eclesiático y el Cantar de los Cantares (Cfr. Cant. 4:7).
2. LOS PADRES DE LA IGLESIA
Respecto de la impecabilidad de María, los antiguos Padres son muy cautelosos, aunque insisten en dos puntos sobre todo: la absoluta pureza de María y su posición como segunda Eva (Cfr. 1 Cor 15:22). Esta celebrada comparación entre Eva, por algún tiempo inmaculada e incorrupta -no sujeta al pecado original- y la Santísima Virgen es desarrollado por varios Padres de la Iglesia: San Justino, San Ireneo de Lyon, Tertuliano, San Cirilo de Jerusalén y Sedulio entre otros.
Los escritos patrísticos sobre la absoluta pureza de María son muy abundantes: Orígenes la llama «digna de Dios, inmaculada del inmaculado, la más completa santidad, perfecta justicia, ni engañada por la persuasión de la serpiente, ni infectada con su venenoso aliento». San Ambrosio dice que «es incorrupta, una virgen inmune por la gracia de toda mancha de pecado». San Agustín declara que todos los justos han conocido verdaderamente el pecado «excepto la Santa Virgen María, de quien, por el honor del Señor, yo no pondría en cuestión nada en lo que concierne al pecado».
Los Padres sirios nunca se cansaron de ensalzar la impecabilidad de María. San Efrén describe la excelencia de la gracia y santidad de María: «La Santísima Señora, Madre de Dios, la única pura en alma y cuerpo, la única que excede toda perfección de pureza, única morada de todas las gracias del más Santo Espíritu [..], mi Señora santísima, purísima, sin corrupción, la solamente inmaculada».
3. EL ORIGEN DE LA FIESTA
La antigua fiesta de la Concepción de María (Concepción de Santa Ana), que tuvo su origen en los monasterios de Palestina a final del siglo VII, y la moderna fiesta de la Inmaculada Concepción no son idénticas en su origen, aunque la fiesta de la Concepción de Santa Ana se convirtió con el paso del tiempo en la de la Inmaculada Concepción.
Para determinar el origen de esta fiesta debemos tener en cuenta los documentos genuinos que poseemos. El más antiguo es el canon de la fiesta, compuesto por San Andrés de Creta, quien escribió su himno litúrgico en la segunda mitad del siglo VII. En la Iglesia Oriental la solemnidad emergió de comunidades monásticas, entró en las catedrales, fue glorificada por los predicadores y poetas, y eventualmente fue fijada fiesta en el calendario de Basilio II, con la aprobación de la Iglesia y del Estado.
En la Iglesia Occidental la fiesta aparece cuando en el Oriente su desarrollo se había detenido. El tímido comienzo de la nueva fiesta en algunos monasterios anglosajones en el siglo XI, en parte ahogada por la conquista de los normandos, vino seguido de su recepción en algunos cabildos y diócesis del clero anglo-normando. El definitivo y fiable conocimiento de la fiesta en Occidente vino desde Inglaterra; se encuentra en el calendario de Old Minster, Winchester, datado hacia el año 1030, y en otro calendario de New Minster, Winchester, escrito entre 1035 y 1056. Esto demuestra que la fiesta era reconocida por la autoridad y observada por los monjes sajones con considerable solemnidad.
Después de la invasión normanda en 1066, el recién llegado clero normando abolió la fiesta en algunos monasterios de Inglaterra donde había sido establecida por los monjes anglosajones. Pero hacia fines del siglo XI, a través de los esfuerzos de Anselmo el Joven, fue retomada en numerosos establecimientos anglo-normandos. Durante la Edad Media la Fiesta de la Concepción de María fue comúnmente llamada la «Fiesta de la nación normanda», lo cual manifiesta que era celebrada en Normandía con gran esplendor y que se extendió por toda la Europa Occidental.
Por un Decreto de 28 de Febrero de 1476, Sixto IV adoptó por fin la fiesta para toda la Iglesia Latina y otorgó una indulgencia a todos cuantos asistieran a los Oficios Divinos de la solemnidad. Para poner fin a toda ulterior cavilación, Alejandro VI promulgó el 8 de Diciembre de 1661 la famosa constitución «Sollicitudo omnium Ecclesiarum» en la que declaró que la inmunidad de María del pecado original en el primer momento de la creación de su alma y su infusión en el cuerpo eran objeto de fe.
Desde el tiempo de Alejandro VII hasta antes de la definición final, no hubo dudas por parte de los teólogos de que el privilegio estaba entre las verdades reveladas por Dios. Finalmente Pío IX, rodeado por una espléndida multitud de cardenales y obispos, promulgó el dogma el 8 de Diciembre de 1854.
Fuente: www.primeroscristianos.com

miércoles, 8 de septiembre de 2010

CONVOCATORIA MUNDIAL
Sábado 12 Septiembre 

CIRCULOS DE MUJERES 
PARA LA SANACIÓN DE LA 
MADRE TIERRA.
 


La convocatoria es para el Sábado 11|Septiembre|2010 a las 22:22 hora de España, adecuando la hora al lugar donde tú estés.... (Argentina:17.22 hs) y el propósito es  ofrendarle a la Madre Tierra nuestra palabra creadora y sentimiento recitando la  'Oración de las Mujeres Guardianas de la Tierra' (el texto va abajo).   Así,  donde quiera que tu  lugar sea, invitarte a que a la hora indicada entres en sintonía con el rezo femenino colectivo, ya sea con un grupo de mujeres o contigo misma.  El aporte de cada corazón suma y cuenta, HACE LA DIFERENCIA.


ORACION DE LAS MUJERES GUARDIANAS DE LA TIERRA

Mi corazón de mujer es rociado con el dulce néctar de sanación que la Madre Cósmica me entrega.
En este momento soy parte del Círculo Sagradode Mujeres de Luz, y unida a mis hermanas, activo mi fuerza espiritual para irradiar energía amorosa a través de mis manos y mi conciencia.
Te pido Madre Cósmica que bendigas mis manos y las manos de mis hermanas en todo el mundo para poder canalizar aquí y ahora tu Luz Sanadora hacia la Madre Tierra.
Te pido Madre Divina que hagas de nosotras un instrumento de tu paz.
Te pido Madre Divina que hagas de nosotras un instrumento de tu Luz.
Te pido Madre Divina que hagas de nosotras un instrumento de tu Amor.
 Ayúdanos a despertarnos como Mujeres Sagradas, guerreras del Amor, defensoras de la Vida.
Acompañada por la Fuerza espiritual de todas mis hermanas envuelvo a la Tierra en una Luz intensamente Violetay la limpio de todas las heridas.
Libero en este instante su dolor y sufrimiento y envuelvo a la Tierra en una serena Luz Rosada, llenando de vibración amorosa cada rincón de este planeta.
El poder gestante de mi útero se une al poder gestante de los úteros de mis hermanas, y entre todas formamos un círculo sagrado de protección para la Madre Tierra. Estando juntas y conscientes de nuestro poder femenino unificado, nuestro Amor es un arma concreta, más poderosa que cualquier arma de guerra.
Abro en mis circunstancias actuales canales hacia la Gracia Divina.
Me comprometo a Ser Guardiana de la Madre Naturaleza, amando y cuidando todo lo que la Diosa ha creado en la Tierra.
 Me comprometo a mantener viva esta oración día tras día,fortaleciendo el Círculo de Mujeres de Luz.
A través de mis actos cotidianos me comprometo a sembrar Amor en la Tierra. "

Convocan:   Mujeres del  Apu Wuechuraba
CUSI HUASI

martes, 7 de septiembre de 2010

Salmos 140 a 150 Hebreo English para Sep.7-al 9.

Psalms for Day 29 Elul 5770


Chapter 140
David composed this psalm against his slanderers, especially the chief conspirator Doeg. Anyone confronted by slanderers should recite this psalm.
1. For the Conductor, a psalm by David. 2. Rescue me from the evil man, protect me from the man of violence, 3. who devise evil schemes in their heart; every day they gather for wars. 4. They sharpen their tongues like a serpent; the spider's venom is forever under their lips. 5. Guard me, Lord, from the hands of the wicked, protect me from the man of violence-those who plot to cause my steps to slip. 6. Arrogant ones have hidden a snare for me, and ropes; they spread a net by my path, they set traps for me continually. 7. I said to the Lord, "You are my God!" Listen, O Lord, to the voice of my pleas. 8. God, my Lord, the strength of my deliverance, You sheltered my head on the day of armed battle. 9. Grant not, O Lord, the desires of the wicked; fulfill not his scheme, make it unattainable forever. 10. As for the head of my besiegers, let the deceit of their own lips bury them. 11. Let burning coals fall upon them; let it cast them down into the fire, into deep pits, never to rise again. 12. Let not the slanderous man be established in the land; let the evil of the man of violence trap him until he is overthrown. 13. I know that the Lord will execute judgement for the poor, justice for the needy. 14. Indeed, the righteous will extol Your Name; the upright will dwell in Your presence.
Chapter 141
This psalm teaches an important lesson: One should pray for Divine assistance that his mouth not speak that which is not in his heart. The gatekeeper only allows the gate to be opened for a purpose; let it be the same with one's lips.
1. A psalm by David. O Lord, I have called You, hasten to me; listen to my voice when I call to You. 2. Let my prayer be set forth as incense before You, the raising of my hands as an afternoon offering. 3. O Lord, place a guard for my mouth, keep watch over the door of my lips. 4. Do not incline my heart to a bad thing-to perform deeds in wickedness, with men, doers of evil; let me not partake of their delicacies. 5. Let the righteous one strike me with kindness and let him rebuke me; like the finest oil, let my head not refuse it. For as long [as I live], my prayer is [to preserve me] from their harm. 6. For their judges have slipped because of their [hearts of] rock, though they heard my words and they were pleasant. 7. As one who chops and splinters [wood] on the ground, so have our bones been scattered to the mouth of the grave. 8. For to You, God, my Lord, are my eyes; in You I take shelter; do not pour out my soul. 9. Protect me from the hands of the snare they laid for me, and from the traps of the evildoers. 10. Let the wicked fall into their own nets together, until I pass over.
Chapter 142
David composed this psalm while hiding from Saul in a cave, at which time he had cut off the corner of Saul's garment (to prove that he was able to kill him but did not wish to do so). He declared, "Where can I turn, and where can I run? All I have is to cry out to You!"
1. A maskil1 by David, when he was in the cave, a prayer. 2. With my voice I will cry out to the Lord; with my voice I will call to the Lord in supplication. 3. I will pour out my plea before Him; I will declare my distress in His presence. 4. When my spirit is faint within me, You know my path. In the way in which I walk, they have hidden a snare for me. 5. Look to my right and see, there is none that will know me; every escape is lost to me. No man cares for my soul. 6. I cried out to You, O Lord; I said, "You are my refuge, my portion in the land of the living.” 7. Listen to my song of prayer, for I have been brought very low. Deliver me from my pursuers, for they are too mighty for me. 8. Release my soul from confinement, so that it may acknowledge Your Name. Because of me, the righteous will crown [You] when You will deal graciously with me.
Chapter 143
1. A psalm by David. O Lord, hear my prayer, lend Your ear to my supplications. With Your faithfulness answer me, and with Your righteousness. 2. Do not enter into judgment with Your servant, for no living being would be vindicated before You. 3. For the enemy has pursued my soul; he has crushed my life to the ground; he has set me down in dark places, like those who are eternally dead. 4. Then my spirit became faint within me; my heart was dismayed within me. 5. I remembered the days of old; I meditated on all Your deeds; I spoke of Your handiwork. 6. I spread out my hands to You; like a languishing land my soul yearns after You, Selah. 7. Answer me soon, O Lord, my spirit is spent; hide not Your face from me, lest I become like those who descend into the pit. 8. Let me hear Your kindness in the morning, for have I trusted in You. Let me know the way in which I should walk, for to You I have lifted my soul. 9. Deliver me from my enemies, O Lord. I have concealed [my troubles from all, save] You. 10. Teach me to do Your will, for You are my God. Let Your good spirit lead me in an even path. 11. For the sake of Your Name, O Lord, give me life; in Your righteousness, take my soul out of distress. 12. And in Your kindness, cut off my enemies and obliterate all those who oppress my soul, for I am Your servant.
Chapter 144
After triumphing in all his wars, David composed this psalm in praise of God.
1. By David. Blessed be the Lord, my Rock, Who trains my hands for battle and my fingers for war. 2. My source of kindness and my fortress, my high tower and my rescuer, my shield, in Whom I take refuge; it is He Who makes my people submit to me. 3. O Lord, what is man that You have recognized him; the son of a mortal, that You are mindful of him? 4. Man is like a breath; his days are like a passing shadow. 5. O Lord, incline Your heavens and descend; touch the mountains and they will become vapor. 6. Flash one bolt of lightning and You will scatter them; send out Your arrows and You will confound them. 7. Stretch forth Your hands from on high, rescue me and deliver me out of many waters, from the hand of strangers, 8. whose mouth speaks deceit and whose right hand is a right hand of falsehood. 9. God, I will sing a new song to You, I will play to You upon a harp of ten strings. 10. He who gives victory to kings, He will rescue David, His servant, from the evil sword. 11. Rescue me and deliver me from the hand of strangers, whose mouth speaks deceit and whose right hand is a right hand of falsehood. 12. For our sons are like plants, brought up to manliness in their youth; our daughters are like cornerstones, fashioned after the fashion of a palace. 13. Our storehouses are full, overflowing with all manner of food; our sheep increase by the thousands, growing by the tens of thousands in our open fields. 14. Our leaders bear the heaviest burden; there is none who break through, nor is there bad report, nor outcry in our streets. 15. Happy is the nation for whom this is so. Happy is that nation whose God is the Lord.
Chapter 145
One who recites this psalm three times daily with absolute concentration is guaranteed a portion in the World to Come. Because of its prominence, this psalm was composed in alphabetical sequence.
1. A psalm of praise by David: I will exalt You, my God the King, and bless Your Name forever. 2. Every day I will bless You, and extol Your Name forever. 3. The Lord is great and exceedingly exalted; there is no limit to His greatness. 4. One generation to another will laud Your works, and tell of Your mighty acts. 5. I will speak of the splendor of Your glorious majesty and of Your wondrous deeds. 6. They will proclaim the might of Your awesome acts, and I will recount Your greatness. 7. They will express the remembrance of Your abounding goodness, and sing of Your righteousness. 8. The Lord is gracious and compassionate, slow to anger and of great kindness. 9. The Lord is good to all, and His mercies extend over all His works. 10. Lord, all Your works will give thanks to You, and Your pious ones will bless You. 11. They will declare the glory of Your kingdom, and tell of Your strength, 12. to make known to men His mighty acts, and the glorious majesty of His kingdom. 13. Your kingship is a kingship over all worlds, and Your dominion is throughout all generations. 14. The Lord supports all who fall, and straightens all who are bent. 15. The eyes of all look expectantly to You, and You give them their food at the proper time. 16. You open Your hand and satisfy the desire of every living thing. 17. The Lord is righteous in all His ways, and benevolent in all His deeds. 18. The Lord is close to all who call upon Him, to all who call upon Him in truth. 19. He fulfills the desire of those who fear Him, hears their cry and delivers them. 20. The Lord watches over all who love Him, and will destroy all the wicked. 21. My mouth will utter the praise of the Lord, and let all flesh bless His holy Name forever.
Chapter 146
This psalm inspires man to repent and perform good deeds while still alive. Let him not rely on mortals who are unable to help themselves, and who may suddenly pass on. Rather, one should put his trust in God, Who is capable of carrying out all He desires.
1. Praise the Lord! Praise the Lord, O my soul. 2. I will sing to the Lord with my soul; I will chant praises to my God while I yet exist. 3. Do not place your trust in nobles, nor in mortal man who has not the ability to bring deliverance. 4. When his spirit departs, he returns to his earth; on that very day, his plans come to naught. 5. Fortunate is he whose help is the God of Jacob, whose hope rests upon the Lord his God. 6. He makes the heavens, the earth, the sea, and all that is in them; He keeps His promise faithfully forever. 7. He renders justice to the oppressed; He gives food to the hungry; the Lord releases those who are bound. 8. The Lord opens the eyes of the blind; the Lord straightens those who are bowed; the Lord loves the righteous. 9. The Lord watches over the strangers; He gives strength to orphan and widow; He thwarts the way of the wicked. 10. The Lord shall reign forever, your God, O Zion, throughout all generations. Praise the Lord!
Chapter 147
This psalm recounts God's greatness, and His kindness and goodness to His creations.
1. Praise the Lord! Sing to our God for He is good; praise befits Him for He is pleasant. 2. The Lord is the rebuilder of Jerusalem; He will gather the banished of Israel. 3. He heals the broken-hearted, and bandages their wounds. 4. He counts the number of the stars; He gives a name to each of them. 5. Great is our Master and abounding in might; His understanding is beyond reckoning. 6. The Lord strengthens the humble; He casts the wicked to the ground. 7. Lift your voices to the Lord in gratitude; sing to our God with the harp. 8. He covers the heaven with clouds; He prepares rain for the earth, and makes grass grow upon the mountains. 9. He gives the animal its food, to the young ravens which cry to Him. 10. He does not desire [those who place their trust in] the strength of the horse, nor does He want those who rely upon the thighs [swiftness] of man. 11. He desires those who fear Him, those who long for His kindness. 12. Praise the Lord, O Jerusalem; Zion, extol your God. 13. For He has strengthened the bolts of your gates; He has blessed your children in your midst. 14. He has made peace within your borders; He satiates you with the finest of wheat. 15. He issues His command to the earth; swiftly does His word run. 16. He dispenses snow like fleece; He scatters frost like ashes. 17. He hurls His ice like morsels; who can withstand His cold? 18. He sends forth His word and melts them; He causes His wind to blow, and the waters flow. 19. He tells His words [Torah] to Jacob, His statutes and ordinances to Israel. 20. He has not done so for other nations, and they do not know [His] ordinances. Praise the Lord!
Chapter 148
The psalmist inspires one to praise God for His creations-above and below-all of which exist by God's might alone.
1. Praise the Lord! Praise the Lord from the heavens; praise Him in the celestial heights. 2. Praise Him, all His angels; praise Him, all His hosts. 3. Praise Him, sun and moon; praise Him, all the shining stars. 4. Praise Him, hea-ven of heavens, and the waters that are above the heavens. 5. Let them praise the Name of the Lord, for He comman-ded and they were created. 6. He has established them forever, for all time; He issued a decree, and it shall not be transgressed. 7. Praise the Lord from the earth, sea-monsters and all [that dwell in] the depths; 8. fire and hail, snow and vapor, stormy wind carrying out His command; 9. the mountains and all hills, fruit-bearing trees and all cedars; 10. the beasts and all cattle, creeping things and winged fowl; 11. kings of the earth and all nations, rulers and all judges of the land; 12. young men as well as maidens, elders with young lads. 13. Let them praise the Name of the Lord, for His Name is sublime, to Himself; its radiance [alone] is upon earth and heaven. 14. He shall raise the glory of His people, [increase] the praise of all His pious ones, the Children of Israel, the people close to Him. Praise the Lord!
Chapter 149
1. Praise the Lord! Sing to the Lord a new song, [recount] His praise in the assembly of the pious. 2. Israel will rejoice in its Maker; the children of Zion will delight in their King. 3. They will praise His Name with dancing; they will sing to Him with the drum and harp. 4. For the Lord desires His people; He will adorn the humble with salvation. 5. The pious will exult in glory; they will sing upon their beds. 6. The exaltation of God is in their throat, and a double-edged sword in their hand, 7. to bring retribution upon the nations, punishment upon the peoples; 8. to bind their kings with chains, and their nobles with iron fetters; 9. to execute upon them the prescribed judgment; it shall be a glory for all His pious ones. Praise the Lord!
Chapter 150
This psalm contains thirteen praises, alluding to the Thirteen Attributes (of Mercy) with which God conducts the world.
1. Praise the Lord! Praise God in His holiness; praise Him in the firmament of His strength. 2. Praise Him for His mighty acts; praise Him according to His abundant greatness. 3. Praise Him with the call of the shofar; praise Him with harp and lyre. 4. Praise Him with timbrel and dance; praise Him with stringed instruments and flute. 5. Praise Him with resounding cymbals; praise Him with clanging cymbals. 6. Let every soul praise the Lord. Praise the Lord!