LUZBY BERNAL

sábado, 12 de marzo de 2011

ACUDIENDO AL SEÑOR EN MOMENTOS DE ANGUSTIA Y TEMOR

apologista | marzo 12, 2011 at 8:02 am | Etiquetas: ANGUSTIA, buscar, consolación, Dios, miedo, refugio, temor | URL: http://wp.me/p6Hrw-90Y
 
Por Ing° Mario A Olcese (Apologista)
“Y entrando él en la barca, sus discípulos le siguieron. Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía.Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos!” Mat. 8:23-25.
Así como los discípulos del Señor de esta historia bíblica se sintieron atemorizados al ver que la barca se hundía a causa de los fuertes vientos que soplaban en el mar, y el fuerte oleaje que golpeaba la embarcación, de igual modo los hombres de hoy tienden a volverse al Señor por auxilio y salvación cuando ven que sus vidas corren peligro, o cuando se sienten vulnerables de que puedan ser de alguna manera afectados por las catástrofes naturales que se presentan sin aviso y que son mortíferas y muy destructivas.Pareciera como si estos eventos catastróficos fueran un llamado de atención por parte del Señor para motivarlos al arrepentimiento de sus pecados, y para que se vuelvan definitivamente a El con temor y temblor.
“E invócame en el día de la ANGUSTIA; te libraré, y tú me honrarás”.
“Me invocará, y yo le responderé;Con él estaré yo en la ANGUSTIA; Lo libraré y le glorificaré”.
No es de extrañarse, entonces, que en estas circunstancias críticas de la vida, como aquella generada por el reciente terremoto y tsunami en Japón, un buen número de hombres llegan finalmente a entender de que sin Dios están perdidos, y de que sus vidas se pueden esfumar en un santiamén, o que en cualquier momento pueden dejar este mundo sin haber alcanzado la misericordia o la gracia de Dios por sus vidas de impenitencia e impíedad.
Sin embargo, llegará el momento en que las desgracias y castigos del Altísimo serán tan grandes e insoportables, que ya no habrá misericordia y perdón de Dios, puesto que no se volvieron a Él mientas hubo tiempo para hacerlo.
Volveos a mi reprensión; He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, Y os haré saber mis palabras. Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese, Sino que desechasteis todo consejo mío Y mi reprensión no quisisteis, También yo me reiré en vuestra calamidad, Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis; Cuando viniere como una destrucción lo que teméis, Y vuestra calamidad llegare como un torbellino; Cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia. Entonces me llamarán, y no responderé; Me buscarán de mañana, y no me hallarán. Por cuanto aborrecieron la sabiduría, Y no escogieron el temor de Jehová, Ni quisieron mi consejo, Y menospreciaron toda reprensión mía” (Prov. 1:23-30).

No hay comentarios: