7 DE SEPTIEMBRE:DIA NACIONAL DEL MANATI
Autoridades ambientales dicen en informes que se ha registrado una disminución de decesos de este elefante marino, en lo que los habitantes de Catazajá nombraron simbólicamente el Santuario del Manatí al Área Natural Protegida Sistema Lagunar Catazajá, el cual en no ha realizado acciones para controlar las descargas de aguas negras además de la extracción de arena.
Lourdes Adriana López Moreno, secretaria de Medio Ambiente e Historia Natural, (Semahn), dijo que en lo que va del año se cuenta con un registro de dos muertes del (Trichechus manatus) en los sistemas lagunares de Catazajá-Palenque-Chiapas; sin embargo, en comparación con el estado vecino de Tabasco, representa un número pequeño, puesto que en esa entidad ostentan la muerte de 25 manatíes, que en suma con los decesos del año pasado ya son 36 especímenes fallecidos.
Los cuerpos encontrados manifestaban características de agresión directa "golpes con remos, los demás murieron por asfixia al enredarse con redes de pesca", situación que calificó de preocupante ya que esta especie no es de fácil reproducción.
BAJA TASA REPRODUCTIVA
Pese a que la reproducción de este mamífero puede ser en cualquier época del año, el mayor número de partos se da en la primavera y principios del verano. La gestación es de 365 días aproximadamente y pueden tener crías cada dos e incluso cinco años.
El manatí es actualmente una de las especies más amenazadas a nivel mundial. El declive de sus poblaciones se encuentra en función de su baja tasa reproductiva aunado a la presión antropogénica ejercida contra el hábitat que ocupa.
En Chiapas, de acuerdo a la entrevistada, “el manatí restringe su distribución al sistema de humedales al noreste del estado en el municipio de Catazajá y áreas adyacentes. El exitoso rescate de 17 manatíes varados en la laguna de San Juan, Palenque en 1995; la aplicación de cursos y talleres de educación ambiental en la región desde el 2000 y un seguimiento más reciente a partir de 2005 han destacado a los humedales de Catazajá-La Libertad como una de las áreas prioritarias para la conservación y recuperación de la especie en nuestro país”.
En nuestro estado disminuyó la mortandad de esta especie debido a la concientización a la población por instituciones estatales y federales como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y Secretaría de Pesca.
El año pasado las temperaturas fueron más cálidas que otros años, lo cual comprometió la estabilidad del lugar, esto porque las lluvias tardaron en llegar, la necesidad de los pescadores los orilló a extender sus redes de pesca a zonas más profundas, y con ello muchos de los manatíes se ahogaron.
Las lluvias generaron el desbordamiento del río Usumacinta, inundando los potreros que se encuentran cerca de la laguna semi-artificial quedando muchos de estos mamíferos varados, algunos murieron por agresión directa (golpes con remos) en la cabeza, fueron las palabras del especialista.
FALTA FINANCIAMIENTO E INFRAESTRUCTURA
El estado cuenta con el monitoreo de estos mamíferos, y aunque este ejercicio lo realizan estudiantes universitarios, aún no hay una estancia específica o investigadores con relación a estudios correspondientes ante la falta del financiamiento e infraestructura de recursos humanos para socavar información.
A diferencia de otros animales que viven en cuerpos de agua, los manatíes son inofensivos para los pobladores, y su alimentación es a base de hierbas, comen entre 30 ó 40 kilos de plantas, como lechugillas, jacintos, algas, zacates y lirio acuático; además consumen una variedad de invertebrados que ingieren junto con éstas y se alimentan de seis a ocho horas al día.
DÓNDE HABITA EL MANATÍ
Su distribución incluye la vertiente del Golfo de México y del Caribe, en los sistemas de humedales de Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Campeche, Chiapas, Yucatán y Quintana Roo.
Texto : JOSÉ SALAZAR
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LA LEYENDA DE TEEK PAAL KÓ
En la isla maya de Cuzamil (hoy Cozumel) vivía la tribu Kohuinlich, hombres y mujeres tranquilos, trabajadores y muy felices porque disfrutaban lo que la tierra y el mar les proporcionaban.
La tribu era gobernada por el cacique Nachán Can y tenía una hija Zazil Há a la que le encantaba nadar en el mar. Un día cuando estaba buscando conchas en el fondo del agua vio a un extraño animal, que se encontraba atrapado en una de las redes de los pescadores.
Como era muy cariñoso, dócil y pequeño la princesa lo liberó y lo llevó a Chactemal (lugar donde bajan las lluvias) y que ahora conocemos como la Bahía de Chetumal en el estado de Quintana Roo.
Era un bebé manatí al que llamaron Teek Paal Kó porque parecía un niño juguetón, y dejaba que todos los de la tribu disfrutaran de su presencia y compañía. Ya sacaba su cara rechoncha para verlos, ya salpicaba el agua para mojarlos
Creció y se convirtió en Mato, el magnífico
Teek Paal Kó comenzó a crecer y muy pronto su tamaño fue mayor que las canoas de los pescadores, por eso el cacique Nachán Ca lo fue a ver y quedó tan sorprendido por la dulzura del animal que solo gritaba “mato, mato, mato”, que en la lengua maya significa Magnífico. Por eso se dice que se llama manatí.
Los niños de la tribu jugaban todos los días con Teek, el noble animal salía del agua y se acercaba a la orilla para que pudieran subir en su lomo y pasearlos por todo el mar. Era como otro niño más de la aldea.
El manatí se comunicaba con los niños mediante un chillido como de bebé, porque los manatíes no poseen cuerdas bucales.
Teek Paal Kó fue abandonado
Pero un día, unos hombres de vestimenta extraña llegaron del mar, eran los conquistadores españoles que sometieron al pueblo de Zazil Há, aunque opusieron resistencia y pelearon. Los Kohuinlich huyeron hacia la selva vencidos por las armas de fuego de los extranjeros.

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