jueves, 30 de diciembre de 2010

Amalgamas de Mercurio en los Dientes (Asi Somos)

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Los empastes dentales de amalgama, también llamados amalgama “de plata”, se siguen poniendo, en las bocas de muchas personas, a pesar de que diversos informes científicos nos vienen adviertiendo de su peligro. Este tipo de empastes dentales son de color gris-plateado y contienen un 50% de mercurio; siendo el mercurio el más pernicioso de los metales pesados y el material más tóxico después de los materiales radiactivos.
Reflexiones sobre un importante, pero evitable, problema sanitario y medioambiental
Los empastes dentales de amalgama (también, eufemísticamente, llamados amalgama “de plata”) se siguen poniendo, en las bocas de muchas personas, a pesar de que diversos Informes CIENTÍFICOS de la OMS (Organización Mundial de la Salud), ya desde 1991 (www.mercuriados.org/es/pag117), o del PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente), en su “Evaluación Mundial sobre el Mercurio”, del año 2002 (http://unep.org/civil_society/GCSF8/pdfs/mercury_ass_rep_esp.pdf), nos vienen adviertiendo de su peligro.
Este tipo de empastes dentales son de color gris-plateado y contienen un 50% de MERCURIO; siendo el mercurioel más pernicioso de los metales pesados y el material más tóxico después de los materiales radiactivos. Lo paradójico del asunto es que la amalgama, como obturación dental, se viene usando desde hace muchos años, sobre todo, para solucionar el problema de la caries; cuando, potencialmente al menos –1% de riesgo, según un experto en mercurio en animales y humanos, de la OMS–, la amalgama puede generar otro problema mucho mayor (aparte de ocasionales reacciones de alergia o hipersensibilidad a algún componente de la amalgama), esto es, el problema de sufrir hidrargirismo o micromercurialismo (es decir, intoxicación crónica por mercurio), lo cual sí que da lugar a (y siempre agrava) múltiples problemas de salud.
Se ha demostrado que el mercurio de las amalgamas se evapora de forma acelerada a nivel molecular con las comidas calientes, con los cítricos y ácidos, con el flúor de las pastas dentífricas, el bruxismo (rechinar de dientes), el tabaco, las drogas, al crear corrientes eléctricas con otros metales (puentes, empastes de oro, ortodoncias…), incluso con el electromagnetismo de móviles, televisores u ordenadores.
La intoxicación se produce muy lentamente, durante años mientras se ingiere e inspira el mercurio evaporado, conllevando al afectado a una lenta caída de salud que entraña sintomas de depresión o desgana por la vida, cansancio y fatiga crónica, problemas digestivos, problemas respiratorios, asma, alergias repentinas, electrosensibilidad, fibromialgias, psoriasis, ataques al corazón, alzheimer, y un largo etc …
Al ser una intoxicación tan lenta, ni médicos ni afectados relacionan sintomas con la puesta de las amalgamas, en muchos casos más de 20 años atrás.










PENSAMIENTO CONSCIENTE